Casado se vuelca en Cataluña para arañar votos a Ciudadanos y Vox

El líder popular viaja a esta comunidad por cuarta vez en un mes y tacha de “papel mojado” el acuerdo del Gobierno con ERC

Alejandro Fernández, presidente del PP catalán; Pablo Casado, presidente del PP, Pablo Casado y Eusebio Alonso, presidente del Banco de Alimentos de Tarragona. En vídeo, Casado asegura que la armonización fiscal de Sánchez es "ilegal".

Pablo Casado, presidente del Partido Popular, ha visitado este viernes Cataluña por cuarta semana consecutiva y ya se ha reservado un hueco en su agenda para repetir dentro de una semana. El líder popular ha decidido volcarse en la precampaña electoral de esta comunidad que prevé celebrar elecciones —si la pandemia no lo impide— el próximo 14 de febrero con el objetivo de arañar votos a Ciudadanos y Vox. Tras el acuerdo entre el Gobierno y ERC por los Presupuestos Generales del Estado, Casado ha avisado en Reus (Tarragona) de que esa negociación es “papel mojado” al recordar, por ejemplo, que en 2019 en Cataluña solo se invirtieron 800 de los 4.000 millones presupuestados.

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Desde que se activó el reloj de las elecciones, Casado ha tenido una presencia constante en la comunidad y ha sido el líder nacional que más la ha visitado. Eso si: sin casi cámaras y micros. El día 6, se reunió con Foment y entidades contra la inmersión lingüística educativa; el 13, con restauradores; el 20, visitó una granja en Lleida y este viernes el Banco de Alimentos de Reus (Tarragona) mientras Isabel Díaz Ayuso, presidenta madrileña, cerraba su minigira en Barcelona.

Los populares son conscientes de que los sondeos auguran que pueden doblar sus escaños —tienen cuatro— y salir del pozo en el que cayeron en las elecciones de 2017. La última encuesta del Centro de Estudios de Opinión de la Generalitat pronostica que Ciudadanos se desploma al perder la mitad de sus diputados y que Vox irrumpe con fuerza en la Cámara. Con la bandera de la oposición a la ley Celaá y el pacto presupuestario, el PP confía en recuperar el liderazgo del centro-derecha que han perdido en los sucesivos comicios. La pugna está abierta después de que Inés Arrimadas diera por rota la alianza electoral, y no fue una sorpresa en el PP que intuía que no tenía futuro y que era solo “teatro” desde que Ciudadanos coqueteó con aprobar las cuentas.

Acompañado de Alejandro Fernández, presidente del PP catalán, Casado ha alertado de la escasa ejecución presupuestaria en Cataluña. “¿De qué vale engañar a los catalanes diciendo que van a venir muchas inversiones si luego el Gobierno no las ejecuta?”, se ha preguntado. “Esa negociación es papel mojado”, afirmó el popular recordando que solo se han ejecutado 800 de los 4.000 millones previstos para 2019. “¿De qué vale engañar a los catalanes diciendo que van a venir muchas inversiones a Cataluña si luego el Gobierno no las ejecuta? ¿De qué vale decir que el corredor mediterráneo va a concluir como ha hecho el PP cuando ha gobernado si luego no se ejecutan? ¿O mejores infraestructuras en Rodalies [cercanías] si luego no lo ejecuta?”, se preguntó.

El argumento evoca al que ha utilizado Junts para oponerse al acuerdo. La realidad es que históricamente, y con independencia de si ha gobernado el PP o el PSOE, la ejecución de lo presupuestado en Cataluña casi nunca se ha cumplido y ello ha sido una queja habitual de las patronales, las cámaras de comercio y buena parte de partidos catalanes. El propio Rajoy prometió en su día una inversión de 20.000 millones en cuatro años meses antes del referéndum del 1 de octubre. La inversión no se cumplió. Según los datos de la Intervención General del Estado, entre 2015-2018 el Estado ejecutó el 65,9% de lo presupuestado en Cataluña. En la Comunidad de Madrid, por su parte, el porcentaje de ejecución fue del 113,9%.

La visita de Casado ha coincidido además en el tiempo con otra de Isabel Díaz Ayuso, presidenta de la Comunidad de Madrid, decidida a venir las veces que sean necesarias a Cataluña para atender a quienes dice que están hartos de estar “asfixiados” por el independentismo tanto en la lengua como en materia fiscal. “Casado viene todos los viernes a Cataluña y yo entre semana tengo pleno y consejo de gobierno”, ha alegado la presidenta madrileña restando importancia a la coincidencia.

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