Prisión para los cuatro detenidos por el asesinato de la podóloga de Girona

Los investigadores creen que el móvil del crimen fue el robo, porque sabían que guardaba mucho dinero en casa

Un coche de los Mossos sale de la casa del atentado.
Un coche de los Mossos sale de la casa del atentado.Marta Rodríguez

El Juzgado de Instrucción 2 de Girona ha decretado la prisión provisional comunicada y sin fianza para el matrimonio vecino de Girona y los dos hombres, de Lloret de Mar y de Rubí, detenidos el lunes por los Mossos d’Esquadra por el crimen de Carme Font, la podóloga y supervisora de diálisis de la Clínica Girona asesinada el pasado 25 de septiembre. La causa está abierta por los delitos de asesinato agravado y robo con violencia en casa habitada. Dos meses de investigaciones han permitido a los agentes del Área de Investigación Criminal (AIC) de Girona concluir que el móvil del crimen fue el robo. Quien habría señalado el objetivo fue Consol J. de 57 años, la auxiliar de enfermería que trabajaba con la víctima en la clínica y eran amigas.

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Ante la juez la pareja solo ha contestado a las preguntas de su abogado sobre su arraigo; el vecino de Rubí, Eugenio P. alias “Rocky”, de 56 años, no ha declarado, y el de Lloret, Nicolás M., ha ratificado lo que declaró en sede policial. Los investigadores creen que los cuatro idearon un plan para asaltar a la víctima. La pareja tenía muchas deudas y Consol sería quien informó a su marido, Jordi R., de 63 años, de que Carme disponía de grandes cantidades de dinero en efectivo en casa, que las guardaba en cajas fuertes y que vivía sola. Su marido contactó con su amigo Nicolás M., que también tenía deudas y este a su vez lo hizo con Eugenio P., con quien había compartido prisión.

A mediados de septiembre Consol mandó un mensaje a la víctima y le dijo que le había facilitado su contacto a un conocido “para hacerse algo de los pies”. Así, días antes del asalto, Nicolás M., con un móvil comprado ilegalmente haciéndose pasar por Carles Riera, una identidad falsa, llamó a la víctima para concertar una visita para el viernes 25 de septiembre a las 18.30 horas en el primer piso del número 23 de la Carretera de Barcelona, donde también vivía la víctima.

El día de los hechos los tres hombres fueron captados por las cámaras subiendo al Peugeot 307 de Consol, que conducía su marido, y yendo hasta los alrededores de la consulta. El marido se quedó en el vehículo en un aparcamiento y los otros dos fueron a casa de la víctima. Nicolás M. llamó para confirmar la cita y acudió a la consulta simulando ser Carles Riera. Cuando llamó a la puerta Carme Font abrió y detrás de él, según han permitido descubrir las cámaras de videovigilancia de la zona, y dos testigos, entró Eugenio P. vestido de pintor y con un cubo en la mano. Sospechan los investigadores que la víctima intentó impedir el robo y como mínimo le propinaron un fuerte golpe en la cara que le rompió la nariz. La inmovilizaron con bridas y cinta americana, la estrangularon y acabó muriendo asfixiada.

La agresión se produjo en la entrada de la consulta y la arrastraron a otra sala. Los investigadores encontraron dos habitaciones revueltas, justo las dos en las que la víctima escondía dos cajas fuertes con gran cantidad de dinero en su interior. Deducen que Consol conocía este dato y lo facilitó a los asaltantes. Sin embargo estaban ocultas detrás de un cuadro y de un espejo con mecanismos de seguridad y no las encontraron. Los ladrones salieron del piso a las 19.03 horas, se sospecha que con tres anillos de la víctima. Gracias a la sonorización del coche de Consol y a las escuchas telefónicas oyeron como esta aseguraba tener mucha ansiedad por no saber cómo esconder que mandó el SMS de la cita y cómo su marido la instruye sobre qué decir. Nicolás M. puso su coche a nombre de su hermana.

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El fiscal cree que en todo momento hubo intención de matar porque se actuó a cara descubierta y accedieron al piso gracias a la cita que facilitó Consol. Para la acusación particular, ejercida por María Monguilod, “los indicios son muchos y contundentes para los cuatro. Hay un plan premeditado donde la cabeza pensante es Consol. Las cámaras muestran el recorrido que hacen, tanto los días previos como el día de los hechos, y la tarificación de los móviles de los tres hace el mismo recorrido. Por su parte, el abogado de la pareja, Sergio Noguero, que ha anunciado que recurrirá el auto de prisión, cree que “las acusaciones no les ubican en casa de la víctima y respecto a Consol ha dicho que los indicios son gratuitos”. “Que había un plan establecido para matar no sale en ningún sitio ni creo que se pueda demostrar”, ha asegurado.

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