Comercio

La Generalitat publicita el comercio local mientras frena la reapertura

El Govern hace una llamada al consumo responsable en la campaña navideña

Un comercio anuncia rebajas en el Portal de l'Àngel de Barcelona.
Un comercio anuncia rebajas en el Portal de l'Àngel de Barcelona.Albert Garcia / EL PAÍS

La Generalitat inició ayer una campaña para incentivar las compras de Navidad en el comercio local. La medida se interpretó como una contradicción entre los comerciantes que tienen establecimientos en centros comerciales que siguen sin poder abrir. La promoción empezó ayer y se prolongará hasta el fin de la campaña navideña. Bajo el título Por Navidad, consumo local, la campaña se basa en 52.000 carteles y 10.000 folletos a repartir entre comercios y ejes comerciales.

“El Departamento, a través de la Agencia Catalana del Consumo, ha impulsado esta actuación con el objetivo de acompañar y dar apoyo al comercio urbano y de proximidad durante la campaña de Navidad”, defiende en un comunicado la Generalitat, que también apunta una serie de pautas vinculadas al consumo responsable.

La campaña llega en plenas quejas de las grandes patronales del sector, integradas en Foment del Treball y en Pimec, por el veto mantenido a los centros comerciales en la primera etapa de reapertura económica y los escasos aforos permitidos en los establecimientos comerciales, ahora del 30%. El Govern frustró el jueves sus planes de ampliar capacidades y de que las tiendas en las grandes áreas pudieran ya abrir. La medida estaba contemplada en la segunda fase de la desescalada, programa inicialmente para el lunes, pero que al final ha sido abortada por el repunte de la tasa de contagios, que ha crecido velozmente en los últimos días y se ha situado por encima del 0,9.

Quejas patronales

Las dos patronales subrayaron ayer el “agravio” que esas diferencias están generando sobre algunos pequeños comercios solo “por la tipología del establecimiento donde están ubicados”. Consideran que no existen datos que determinen que la reapertura en centros comerciales pueda suponer un aumento de los contagios al tener las mismas medidas de seguridad que el resto de establecimientos y, sobre todo, disponer de control de aforo en las puertas de acceso.

El impacto, según Pimec y Foment, afecta a 35.000 personas en Cataluña que trabajan en esos comercios, ya sean en centros a cielo abierto o en los cerrados. En lo que va de año acumulan 17 semanas sin poder abrir y temen que no sean capaces de sobreponerse a las pérdidas acumuladas sin la posibilidad de afrontar en condiciones de mayor normalidad la campaña navideña.

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