”Me equivoqué con Vox. Solo quieren borregos”

La destitución del líder de Terrassa, crítico con la cúpula, ahonda en la depuración del partido en Barcelona, tomado por el sector más ultra

Jesús Rodríguez Pachón, expulsado de la coordinación de Vox en Terrassa.
Jesús Rodríguez Pachón, expulsado de la coordinación de Vox en Terrassa.Cristóbal Castro

Jesús Rodríguez Pachón esperaba el golpe de gracia. Llegó el miércoles. Vox le destituyó como coordinador en Terrassa, uno de los feudos de la formación xenófoba en Cataluña. “[Santiago] Abascal me la tenía jurada desde que le hice ir a declarar en el juicio”, recuerda este abogado y ex guardia civil sobre uno de los conflictos que ha mantenido con la cúpula: la disolución en 2019, poco antes de las elecciones generales que abrieron de par en par las puertas del Congreso a Vox, de la dirección provincial de Barcelona. El golpe de timón de Abascal, que nombró a dedo una gestora, desató una corriente crítica que, ahora, está siendo depurada.

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Ese año, todo cambió para personas como Rodríguez Pachón, que habían hecho crecer el partido en el área metropolitana cuando el proyecto aún despegaba. “Hicimos de Terrassa la segunda ciudad, detrás de Barcelona, con más afiliados”, presume. El abogado se define como un “patriota” y un hombre “con convicciones”, pero niega ser un ultra o un racista. La dirección de Vox en Barcelona, opina Rodríguez Pachón, se ha convertido en un refugio para “los más radicales”, procedentes de la extinta Plataforma per Catalunya (PxC).

En 2019, el partido xenófobo que lideró Josep Anglada y que durante años alteró el tablero municipal en Cataluña se disolvió tras una lenta agonía política. Y animó a sus militantes a unirse a un nuevo proyecto: Vox, que los acogió con los brazos abiertos. A principios de octubre de ese año, y con la idea oficial de “fortalecer” la estructura del partido ante los comicios en España, el comité ejecutivo provincial de Barcelona fue disuelto y sustituido por una comisión gestora. Fue nombrado presidente Juan Garriga, primo del líder de Vox en Cataluña (Ignacio Garriga) y procedente de PxC.

Rodríguez Pachón y otros disidentes, que a menudo intercambian ideas a través de Telegram, les llaman despectivamente los plataformos. Denuncian que se han apoderado del partido en Barcelona con el visto bueno de Abascal y de Javier Ortega Smith. Y esgrimen su historial delictivo para precisar que “no tienen nada que ver con los valores de Vox”.

Los dos miembros de más peso de la dirección de Barcelona son su presidente (Juan Garriga) y su secretaria (Mónica Lora, que fue concejal en Mataró de Plataforma). Ambos fueron elegidos diputados en el Parlament tras las elecciones del 14-F. Garriga y Lora irán a juicio acusados de un delito de incitación al odio por una campaña contra los inmigrantes musulmanes que impulsaron cuando eran militantes de PxC.

Hace dos años, Vox disolvió la ejecutiva provincial y nombró otra a dedo

El ya excoordinador de Terrassa denuncia la presencia en Vox, como vicepresidente de organización, de Jordi de la Fuente, que firma la carta de su destitución. Antes de recalar en la formación de Abascal, De la Fuente fue afiliado a PxC; y aun antes, dirigente del neonazi Movimiento Social Republicano. De la Fuente también irá a juicio por actos contra los inmigrantes: es uno de los acusados por participar en el ataque a un centro para menores extranjeros no acompañados en El Masnou en julio de 2019.

La irrupción de los antiguos seguidores de Josep Anglada provocó un primer terremoto en Vox Barcelona, con críticas a la dirección y algunas salidas de militantes y cargos. Rodríguez Pachón fue de los que se quedaron. “Quería cambiar las cosas desde dentro. Quería pensar que Vox era un partido distinto de los demás. Me equivoqué, he estado defendiendo un producto que ha resultado ser un fake”, lamenta. El abogado firmó la demanda presentada por un grupo de afiliados para impugnar la disolución de la dirección barcelonesa por vulneración de derechos fundamentales. Y logró que un juez de Madrid citara a declarar, como testigos, a Abascal y a Ortega Smith. ”Me la tenían jurada desde entonces”. Los afiliados acabaron perdiendo la demanda.

Exmilitantes de Plataforma per Catalunya copan ahora el poder

Esas circunstancias adversas no impidieron que Rodríguez Pachón decidiera presentarse, como candidato, a las elecciones para dirigir el partido en Barcelona. Se celebraron en septiembre de 2020. Pero el abogado no logró reunir los avales necesarios. Denuncia que la dirección puso trabas y cometió irregularidades. Juan Garriga y el resto del equipo se vieron, en cualquier caso, confirmados en el cargo.

”En Vox quieren borregos. Y yo no lo soy”, dice. Rodríguez Pachón no sabe por qué su destitución llega ahora —”tal vez porque han pasado las elecciones catalanas”—, pero su salida ha provocado otros movimientos. Dice que otros coordinadores de la zona del Vallès se han marchado en solidaridad, lo mismo que decenas de afiliados.

La influencia de PxC en la dirección de Vox

El comité ejecutivo de Barcelona lo integran Juan Garriga, Juan Cremades, Mónica Lora, Andrés Bello y Gerardo Bandrés.

Los diputados de Vox por Barcelona: Ignacio Garriga, Antonio Gallego, Juan Garriga, María García, Mónica Lora, Andrés Bello y Manuel Jesús Acosta

La presencia de Plataforma per Catalunya: Dos miembros de la dirección y diputados, Juan Garriga y Mónica Lora, proceden de la extinta PxC.

La corriente crítica no ha impedido que Vox se haya hecho fuerte no solo en Barcelona, sino en toda Cataluña. La prueba de fuego eran las elecciones autonómicas que se celebraron el pasado 14 de febrero. Vox entró por primera vez en el Parlament y lo hizo como cuarta fuerza política, con 11 diputados. Siete de ellos —con Ignacio Garriga a la cabeza— fueron escogidos en la provincia de Barcelona.

Sobre la firma

Jesús García Bueno

Periodista especializado en información judicial. Ha desarrollado su carrera en la redacción de Barcelona, donde ha cubierto escándalos de corrupción y el procés. Licenciado por la UAB, ha sido profesor universitario. Ha colaborado en el programa 'Salvados' y como investigador en el documental '800 metros' de Netflix, sobre los atentados del 17-A.

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