Los turistas vuelven a Barcelona

La ocupación de los hoteles que están abiertos se dobla en la última semana

Dos turistas se fotografían delante de la Sagrada Familia, en Barcelona, ya sin el estado de alarma.
Dos turistas se fotografían delante de la Sagrada Familia, en Barcelona, ya sin el estado de alarma.Carles Ribas

Han vuelto. En una cantidad que todavía está muy lejos de las cifras anteriores a la pandemia, pero poco a poco los turistas vuelven a Barcelona. Con apenas el 35% de los hoteles abiertos, la ocupación se dobló la semana pasada, del 10% al 20%, según Turismo de Barcelona; un porcentaje que el Gremio de Hoteles eleva hasta el 35% y 40% en algunos casos. Basta pasear por la ciudad para constatar que los visitantes regresan tímidamente a puntos como la Sagrada Familia, la Pedrera... o incluso a comprar en el centro. Llegan en coche o avión, y siempre con el documento que acredita una PCR negativa. El consorcio Turismo de Barcelona se declaró ayer “optimista” y auguró que de julio a septiembre vendrán dos millones de turistas (de los cinco habituales en este periodo).

”Esto irá bien y más rápido de lo que nos pensamos. Lo hemos pasado muy mal, las empresas del sector están en actividad bajo mínimos, pero comenzamos a ver la recuperación”, aseguró el presidente de Turismo de Barcelona, Eduard Torres. Si la movilidad se flexibilizó el día 9, el salto se ha producido el pasado fin de semana. También el presidente de Barcelona Oberta, que agrupa los comercios del centro, Gabriel Jené, aseguraba que el fin de semana “ha habido más turismo: franceses y algún inglés”.

Más información
"La recuperación del turismo será a partir de junio"
El sector hotelero de Barcelona afronta el verano con el 50% de establecimientos abiertos

El director general del Gremio de Hoteles, Manel Casals, advertía de que pese a los porcentajes de ocupación, la presencia de turistas es todavía muy reducida. “Pero sí se ha notado un incremento”, admite. En Francia, el fin de semana pasado fue puente y el próximo también lo es en algunas regiones. Los jóvenes franceses con ganas de fiesta (el toque en su país comienza a las 19 horas) se han hecho notar en la ciudad.

De la estancia de turistas en Barcelona dan cuenta incluso las colas que se forman en laboratorios que realizan pruebas PCR para detectar o descartar covid. En la calle de Montseny, en Gràcia, ante los laboratorios Teletest en la larga hilera aguardaban ayer a mediodía un grupo de cuatro amigos franceses, de Tolouse, que han pasado cinco días en Barcelona. “Vinimos en coche, hemos estado en un apartamento alquilado por Airbnb en el barrio Gòtic, de fiesta y visitando la ciudad”, explicaba Kevin Sajoux ejerciendo de portavoz del grupo, todos de 22 años, y con la maleta en la mano. Fuentes del laboratorio aseguraban que desde que se flexibilizaron las restricciones de movilidad “más de la mitad de las pruebas covid se realizan a turistas”.

Preguntado Airbnb si tiene constancia del aumento de turistas alojados en pisos en Barcelona, un portavoz informa de que no el portal no facilitó datos fuera del informe trimestral. Pero son varios los visitantes que ayer estaban en enclaves turísticos y relataban que se alojan en pisos contratados a través del portal. Aaron Kangi, por ejemplo, es británico pero vive en Madrid, y se ha encontrado en Barcelona con un amigo de estudios que vive en Italia. Kangi se desplazó en el nuevo tren Ouigo “por 15 euros” y su compañero en avión, previa PCR.

Quien todavía no percibe la llegada de turistas son los apartamentos turísticos agrupados en la patronal Apartur. Los pisos o bien siguen cerrados, o se alquilaron hasta junio a estudiantes, indicaba el presidente de la asociación profesional, Enrique Alcántara. “Lo notaremos a partir de julio”, confiaba.

Entre los turistas que ayer hacían fotos a la Sagrada Familia (que sigue cerrada al público) estaban Roos y Junior, de Holanda, 23 y 26 años. Es la quinta y segunda vez, respectivamente, que visitan la ciudad. Se alojan en un hotel de la Vila Olímpica y celebran “la tranquilidad que se respira. Aunque las discotecas estén cerradas la ciudad está más bonita, en Amsterdam ha pasado igual, estamos sin turistas”, explicaba Junior.

Botellones y ocio nocturno

Sobre los botellones del fin de semana, el primer teniente de alcalde, Jaume Collboni, los vinculó con el cierre prolongado del ocio nocturno, que traslada “la presión al espacio público”. El edil recordó que “la pandemia no ha terminado” y pidió “responsabilidad”, al tiempo que señaló que la presencia policial ha aumentado un 30% las noches del fin de semana. Collboni no se mostró partidario de cerrar la playa como han pedido algunos vecinos del barrio de la Barceloneta. Fecalon, que agrupa los locales nocturnos, pidió al Ministerio de Sanidad que permita reabrir los locales.

Por otra parte, el Ayuntamiento de Barcelona reunió ayer a una treintena de representantes del cuerpo consular para abordar conjuntamente la campaña de verano. La concejal de Coordinación Territorial y Metropolitana, Laia Bonet, y el concejal de Prevención y Seguridad, Albert Batlle, mantuvieron la reunión anual con los cónsules para compartir las perspectivas turísticas de cara al verano, atendiendo a la evolución de la pandemia y al ritmo de vacunación que se está llevando a cabo a nivel global.


Sobre la firma

Clara Blanchar

Centrada en la información sobre Barcelona, la política municipal, la ciudad y sus conflictos son su materia prima. Especializada en temas de urbanismo, movilidad, movimientos sociales y vivienda, ha trabajado en las secciones de economía, política y deportes. Es licenciada por la Universidad Autónoma de Barcelona y Máster de Periodismo de EL PAÍS.

Normas

Más información

Archivado En

Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS