El comercio y el Ayuntamiento de Barcelona piden abrir los festivos de mayo a septiembre a partir de 2022

El impacto de la pandemia y las compras en línea reconcilian a los tenderos de barrio y los del centro turístico

Las calles de Jaume I y Ferran, en el barrio Gòtic, son dos de las que más tiendas cerradas tienen por la falta de turismo.
Las calles de Jaume I y Ferran, en el barrio Gòtic, son dos de las que más tiendas cerradas tienen por la falta de turismo.MASSIMILIANO MINOCRI (EL PAÍS)

La pandemia y el comercio en línea, que tanto han impactado en el comercio, han conseguido reconciliar a las dos entidades de comerciantes de Barcelona: la Fundación Barcelona Comerç (los ejes de barrio) y Barcelona Oberta (que representa a los ejes ubicados en las zonas turísticas). Las dos asociaciones han pedido al Ayuntamiento de Barcelona que los comercios de toda la ciudad (sea cual sea su tamaño) puedan abrir los domingos y festivos de mayo a septiembre de 12 a 20 horas para reactivar el sector y su empleo. El consistorio apoya la idea, que deberá ser aprobada por mayoría simple en el pleno, primero; y después por la Dirección General de Comercio de la Generalitat. La idea es que la medida entre en vigor en 2022.

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Desde hace años colea el debate sobre si una ciudad como Barcelona debe cerrar o abrir el comercio en domingo. Quienes lo defienden argumentan que el turismo no entiende que las tiendas estén cerradas en una capital en el que ir de compras es un atractivo. En cambio, los partidarios de un día de descanso mantienen que solo las grandes tiendas o cadenas, con presencia en el centro, pueden permitirse contratar personal para cubrir los festivos y mueven volúmenes de ventas que les permiten abrir sin descanso. Argumentan que en los ejes comerciales de los barrios las tiendas pertenecen a autónomos o familias que si abren los domingos no descansan; o bien no les sale a cuenta abrir en festivo, porque hay clientela que se desplaza al centro.

En Madrid, desde 2012 los horarios están liberalizados por una Ley de la Comunidad. “Cada comerciante determinará con plena libertad y sin limitación legal alguna, en todo el territorio de la Comunidad de Madrid, los festivos de apertura en los que desarrollará su actividad comercial”, proclama el texto.

El primer teniente de alcalde del consistorio, Jaume Collboni, y la concejal de Comercio, Montse Ballarín, calificaron este lunes el acuerdo entre las dos asociaciones de “histórico”. Y destacaron que el pacto busca “reactivar la actividad comercial en un 13% y aumentar los trabajadores del sector en 3.200 personas”. Collboni aseguró que los dos socios del gobierno municipal (PSC y comunes) apoyan la petición de abrir los festivos durante la temporada alta.

No fue así en el pasado. En 2016, el partido de la alcaldesa Ada Colau no era partidario de la apertura de tiendas todos los domingos, pero el escenario ha cambiado, señaló el número dos del gobierno municipal: “Las grandes plataformas de comercio electrónico no tenían en 2016 la fuerza que tienen ahora; abriendo los festivos ponemos en valor y al alcance de toda la ciudad el comercio de barrio para plantarles cara”.

Antes de la llegada de Colau a la alcaldía, el ejecutivo de Xavier Trias permitió en 2014 abrir los domingos hasta las 18 horas de la tarde pensando en los cruceristas. En su primer mandato, el gobierno de Colau modificó el calendario y fijó solo cinco festivos, de los que apenas nadie recordaba la fecha. Decisiones, las de 2014 y 2016 que provocaron una escisión dentro de la Fundació Barcelona Comerç, con la salida de los ejes comerciales del centro, que se agruparon con el explícito nombre de Barcelona Oberta.

“Ahora pensamos en clave turística y en un horario que para las tiendas supone un solo turno de trabajo. Ha sido un año muy difícil y era importante que los turistas sepan cuando pueden ir a comprar: todos los festivos de mayo a septiembre y en toda la ciudad”, defendió el presidente de Barcelona Comerç, Salva Vendrell. “Juntos representamos a 46 ejes que tenían la carencia de la restricción horaria, los turistas no lo entendían, somos una ciudad internacional de compras”, añadió el presidente de Barcelona Oberta, Gabriel Jené, que ha recordado que en Ciutat Vella todavía hay un 60% de comercios cerrados.

Las partes explicaron que el acuerdo es fruto de negociaciones desde hace meses, con discreción y “al margen del ruido político, pensando en la ciudad”, aseguró Jené. El representante de las tiendas del centro celebró especialmente el apoyo del comercio de barrio a la apertura en festivos. El acuerdo ha sido un toma y daca: los barrios aceptan abrir los domingos de la temporada alta; y el centro acepta abrir solo esta parte del año y con el horario restringido a un turno de trabajo.

Evitar la liberalización total

Montse Ballarín argumentó la importancia de tramitar el acuerdo ahora —si se aprueba en el Ayuntamiento y la Generalitat en las próximas semanas— aunque no entre en vigor hasta 2022. La concejal explicó que la ley estatal de comercio afirma desde 2012 que en los municipios turísticos el comercio puede abrir todos los domingos, a no ser que las comunidades autónomas implanten calendarios más restrictivos. En 2014 Barcelona acordó abrir julio, agosto y septiembre de 10 a 18 horas los domingos, pensando en los cruceristas. En 2016 hubo un nuevo acuerdo, con mayor consenso, pero solo cinco domingos de mayo a octubre que nadie sabía cuáles eran.

La prisa por cerrar un nuevo acuerdo es que el 3 de agosto se cumplen cuatro años de la ley 18/2017 de la Generalitat: sin un nuevo calendario para Barcelona, se impondría automáticamente la liberalización.

El Govern aprueba el calendario de apertura en festivo para 2022 y 2023

El departamento de Empresa y Trabajo de la Generalitat, a propuesta del consejo asesor en materia de comercio, ha acordado el calendario de festivos con cobertura comercial autorizada para el 2022 y 2023. El órgano asesor ha propuesto ocho de los diez días festivos de apertura comercial autorizada de los previstos en la normativa catalana. Los ayuntamientos pueden modificar hasta dos de los ocho festivos aprobados, y tienen que añadir dos días festivos más en el calendario comercial en función del máximo aprovechamiento comercial y de acuerdo con los comerciantes.

En 2022, los ocho días de apertura comercial serán el 2 y el 9 de enero, el 6 y el 26 de junio, el 15 de agosto, el 6, 8 y 18 de diciembre y, en caso de que los consistorios no designen las dos fechas restantes, el calendario se completará con el 27 de noviembre y el 11 de diciembre. En 2023, los comercios podrán abrir el 8 de enero, el 25 de junio, el 12 de octubre, el 26 de noviembre y el 6, 8, 17 y 24 de diciembre y las fechas alternativas a los dos festivos acordados se proponen el 3 y el 10 de diciembre.


Sobre la firma

Clara Blanchar

Centrada en la información sobre Barcelona, la política municipal, la ciudad y sus conflictos son su materia prima. Especializada en temas de urbanismo, movilidad, movimientos sociales y vivienda, ha trabajado en las secciones de economía, política y deportes. Es licenciada por la Universidad Autónoma de Barcelona y Máster de Periodismo de EL PAÍS.

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