El ‘Sant Jordi de verano’ muta en Llibrestiu el 15 de julio

Un centenar de librerías harán actividades y tendrán paradas hasta las 11 de la noche

Parada de libros y rosas el 23 de julio de 2020 en Barcelona.
Parada de libros y rosas el 23 de julio de 2020 en Barcelona.Albert Garcia (EL PAÍS)

Para paliar el impacto económico que comportó la suspensión de la tradicional Diada de Sant Jordi del 23 de abril del año pasado en plena pandemia del coronavirus, el sector del libro programó para tres meses después, el 23 de julio, una edición veraniega de la fiesta. Aunque las restricciones dieron entonces también al traste con buena parte de las actividades de firmas previstas, la iniciativa sorprendió a la Cambra del Llibre de Catalunya, que vio como la gente se volcó y se facturaba casi un 25% del Sant Jordi normal de 2019 (unos cinco millones de euros). Si bien este año ha habido ya un 23 de abril mucho más tradicional, con paradas en las calles y firmas de autores, el sector ha detectado el filón y este verano mantendrá la iniciativa, bajo el epígrafe Llibrestiu, convocado estratégicamente el jueves 15 de julio, antes del fin de semana que puede marcar el éxodo vacacional.

Tanto la Cambra del Llibre como el Gremi de Llibreters espera convocar en toda Cataluña a casi un centenar de librerías, que podrán poner paradas en las calles frente a sus tiendas y mantener sus locales abiertos hasta las 11 de la noche, un horario que recuerda a la propuesta que tuvo lugar en Barcelona en octubre de 2018, con una Nit de les Llibreries en el marco de la Bienal del Pensamiento que organizó el Consistorio de la capital catalana.

El gremio de libreros publicará en su web la lista de las tiendas participantes y las ubicaciones de las paradas, que no tendrán, en principio, formato multitudinario ni comportarán acotaciones grandes de vías públicas como en un Sant Jordi tradicional, al menos en Barcelona.

La decisión de institucionalizar una fiesta del libro en verano ya surgió la misma noche del 23 de julio tras comprobar el éxito de la convocatoria, como admitieron entonces a este diario los organizadores. Lo que nació como un paliativo de los males económicos provocados por la covid-19 se ha ido viendo, analizado, como un momento idóneo en el calendario para impulsar las ventas. Así, Llibrestiu vendría a suplir un hueco promocional de casi cinco meses, los que distan entre la diada de Sant Jordi en abril y la Setmana del Llibre en Català, a principios de septiembre, que marca la rentrée literaria y encamina las ventas hacia la Navidad. De este modo, casi matemáticamente, el sector en Cataluña acabará teniendo una fiesta promocional para cada trimestre.

Una tipología de compradores más cercana a los clientes asiduos de las librerías que a los más ocasionales que conforman la clientela masiva del 23 de abril fue la explicación que barajaron los profesionales para justificar tanto el éxito del Sant Jordi veraniego del año pasado como la tipología de los libros adquiridos entonces, mayormente títulos de fondo que neutralizaron las novedades. Tampoco fue ajeno el movimiento solidario ciudadano para con el sector, en especial las librerías, paradigmas entonces del castigado comercio de proximidad por el confinamiento a que obligó la pandemia.

Sobre la firma

Carles Geli

Es periodista de la sección de Cultura en Barcelona, especializado en el sector editorial. Coordina el suplemento ‘Quadern’ del diario. Es coautor de los libros ‘Las tres vidas de Destino’, ‘Mirador, la Catalunya impossible’ y ‘El mundo según Manuel Vázquez Montalbán’. Profesor de periodismo, trabajó en ‘Diari de Barcelona’ y ‘El Periódico’.

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