El coronavirus vuelve a brotar en 50 residencias de ancianos de Cataluña

Un nuevo protocolo del departamento de Derechos Sociales exige a los visitantes la pauta completa de vacunación o un test de antígenos negativo

Residencia de la tercera edad en Barcelona.
Residencia de la tercera edad en Barcelona.Alejandro García (EFE)

El auge de los contagios en esta quinta ola de coronavirus en Cataluña ya se ha colado en las residencias de ancianos, los espacios que más crudamente sufrieron los estragos de la pandemia en los primeros meses. De los 1.030 centros para la personas mayores que hay, al menos 50 tienen casos de covid, y en 10 de ellos el brote está sin control ni mecanismos de sectorización de los afectados. La cifra es aún baja, y la campaña de vacunación mitiga los efectos de estos contagios, con lo que el número de ingresados o fallecidos es muy reducido. Pero el Govern ya trata de poner freno a la expansión de la covid en las residencias, y ha aprobado un nuevo protocolo en el que se exige la pauta completa de vacunación o un test de antígenos negativo a las visitas a familiares.

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A finales de mayo llegó la buena noticia: todas las residencias de Cataluña estaban libres de virus. Los centros para personas mayores habían sufrido la versión más dura de la pandemia, con un total de 35.072 casos confirmados acumulados (la mitad de la población residente) y 8.812 defunciones desde que el virus se empezó a extender. Los usuarios de residencias fueron los primeros en recibir la vacuna a finales de 2020, y actualmente toda la población residente tiene la pauta completa. La campaña de vacunación también para los trabajadores y la vigilancia en las medidas de seguridad e higiene propiciaron una reducción de los contagios, ingresos en hospitales y defunciones, hasta que, hace algo más de un mes, todos los centros se declararon libres de virus.

Pero el repunte de casos de las últimas semanas ha roto el espejismo también en las residencias, aunque en esta ocasión las consecuencias tienen un impacto mucho menor. Según los datos del departamento de Salud de la Generalitat, el índice de velocidad de transmisión del virus (Rt) está en 3,35 puntos en las residencias, casi dos puntos más que hace dos semanas. El riesgo de rebrote se sitúa en 1.552 puntos (a partir de 100 se considera alto). Esto ha hecho que en 40 centros se hayan registrado brotes, aunque controlados, y en otros 10 se hayan detectado brotes sin control. La zona más afectada es el área metropolitana norte.

Pese a todo, la incidencia acumulada en los últimos 14 días en las residencias es de 53 casos por cada 100.000 habitantes (en el conjunto de la población catalana la incidencia es de 463), en la última semana solo hubo 12 hospitalizados y no se registró ningún fallecido.

El Govern ya ha empezado a moverse para frenar este avance. El departamento de Derechos Sociales y el de Salud han aprobado este jueves un nuevo protocolo que restringe las visitas a las residencias, y que supone un paso atrás en la apertura que se había conseguido. “El principal objetivo es reducir las posibilidades de que el virus penetre en el interior de las residencias y mantener y consolidar las medidas que permiten la socialización de los residentes”, señala el Govern en un comunicado. El nuevo protocolo prevé cribajes semanales con pruebas PCR a los trabajadores que no están vacunados (el 12,5% de los empleados no está vacunado), test de antígenos a los familiares que no acrediten la pauta de vacunación completa y test de antígenos cada cinco días para los residentes que aún no estén vacunados y que hayan pasado unos días fuera del centro.

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Sobre la firma

Josep Catà Figuls

Es redactor de Economía en EL PAÍS. Cubre información sobre empresas, relaciones laborales y desigualdades. Ha desarrollado su carrera en la redacción de Barcelona. Licenciado en Filología por la Universidad de Barcelona y Máster de Periodismo UAM - El País.

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