Las playas de la gran Barcelona reciben 10 millones de personas al año que gastan cinco euros por visita

Un informe del Área Metropolitana de Barcelona destaca que el impacto económico que generan las playas a las poblaciones es de 60 millones de euros

30 07 2021Un chiringuito en la playa de Montgat, Barcelona.  Foto: Joan Sánchez
30 07 2021Un chiringuito en la playa de Montgat, Barcelona. Foto: Joan SánchezJoan Sanchez (EL PAÍS)

Ir a la playa no es solo dejar la toalla, las chanclas y la bolsa en la arena —y vigilarlo todo mientras te bañas—. Hay mucho más: desde el parking hasta los chiringuitos, pasando por el transporte público o los pequeños supermercados, las playas son espacios que generan actividad económica. Un estudio impulsado por el Área Metropolitana de Barcelona (AMB) y el Instituto de Estudios Regionales y Metropolitanos de Barcelona (IERMB) demuestra que lo de que la capital catalana vive de espaldas al mar queda ya muy atrás en el tiempo, de antes de los juegos olímpicos. Las playas de la gran Barcelona son un polo de actividad: reciben cada año 10 millones de visitantes, que en conjunto generan un impacto económico de 60 millones entre mayo y septiembre. Cada persona, según este informe, se gasta 4,9 euros en cada visita durante el mes de julio.

Más información
Barcelona reparte la poca arena que queda en la playa
Barcelona lanza un SOS para frenar la pérdida de arena de sus playas

La Barcelona metropolitana tiene nueve zonas de playa: Sant Adrià, Badalona y Montgat; Barcelona norte; Barcelona sur; Viladecans y El Prat; y Gavá y Castelldefels. Las playas que reciben más visitantes durante el verano son, en el norte, Sant Adrià, Badalona y Montgat, y en el sur, Gavà y Castelldefels, mientras que las playas que están en la parte sur dentro de la capital catalana son las que tienen más densidad de visitantes. Nueve de cada diez visitantes de las playas metropolitanas son residentes de algún municipio del área.

Barcelona y sus playas son el lugar de la costa catalana donde los usuarios gastan más dinero por visita de media: 4,9 euros en un típico día de julio. Esto significa que, cada semana, diferentes actividades económicas relacionadas con la costa metropolitana ingresan 2,2 millones de euros. De los 60 millones de euros de impacto económico entre mayo y septiembre que calcula el estudio, la alimentación (restaurantes, chiringuitos o supermercados) es el sector que más ganancias obtiene, un 60% del impacto total. El comercio al detalle es el siguiente, con 16 millones de impacto, y el transporte (público y parking) y la cultura reciben cinco y tres millones respectivamente.

El estudio, que se basa en una encuesta realizada para conocer el comportamiento de los visitantes, indica que el 65% del gasto que hacen los usuarios es directo, en los servicios que están en las playas, mientras que el resto es indirecto y beneficia a proveedores, alquileres o servicios financieros. El gasto más común en las playas de los extremos del área es en aparcamiento, mientras que en las de la capital los visitantes gastan más en ocio nocturno, cultura o productos de uso para la playa. Las playas mejor valoradas, tanto por el coste del viaje como el gasto generado, así como por el número de visitantes, son las de Gavà, Castelldefels y Badalona.

“El estudio pone de manifiesto el importante activo económico que representan las playas, sumado al resto de beneficios en salud y calidad de vida”, ha dicho Albert Gasull, director de Espacio Público de AMB, quien ha presentado el informe junto a Elena Domene, jefa del área de Sostenibilidad Urbana del IERMB, y Vittorio Galletto, jefe de Economía Regional y Urbana del IERMB.

Impacto del cambio climático

Los impulsores del estudio han alertado sobre el impacto que tiene el cambio climático en las playas barcelonesas, especialmente sobre la reducción de la superficie de arena que se sufre cada año. Dani Palacios, jefe de servicio de Playas del AMB, ha destacado en la presentación del estudio que las labores de preservación del litoral no se contradicen con la generación de ingresos. “Hemos mejorado mucho las playas desde el punto de vista ambiental y esto no ha supuesto un efecto en el impacto económico. Son dos funciones que pueden convivir”, ha dicho. El informe destaca que la principal motivación para ir a estas playas es la proximidad con las zonas urbanas, sobre todo en Barcelona donde se puede ir en transporte público. El segundo factor es la calidad medioambiental, algo que, según la encuesta, tiene más valor en las playas de la zona norte del área metropolitana.

Sobre la firma

Josep Catà Figuls

Es redactor de Economía en EL PAÍS. Cubre información sobre empresas, relaciones laborales y desigualdades. Ha desarrollado su carrera en la redacción de Barcelona. Licenciado en Filología por la Universidad de Barcelona y Máster de Periodismo UAM - El País.

Normas

Archivado En

Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS