Los partidos del catalanismo moderado exploran una fusión para finales de año

La plataforma Lliures, el PNC y la Lliga negocian crear un nuevo partido e intentan sumar al PDeCAT al proyecto

La líder del Partit Nacionalista de Catalunya, Marta Pascal.
La líder del Partit Nacionalista de Catalunya, Marta Pascal.Carles Ribas (EL PAÍS)

La plataforma política Lliures, el Partit Nacionalista de Catalunya (PNC) y la Lliga Democràtica negocian su fusión y la creación de una formación política de nuevo cuño que se circunscriba al catalanismo moderado y de centro y rehúya los discursos independentistas y de izquierdas. La intención es cerrar el acuerdo en diciembre y para ello han puesto en marcha cuatro grupos de trabajo. Se intenta también que se puedan unir al acuerdo el PDeCAT y la formación asociada Convergents, según ha avanzado La Vanguardia y ha confirmado este diario.

Más información
El PSC reedita el pacto electoral con Units
La última derrota de Artur Mas

La atomización de las nuevas formaciones ha sido un obstáculo para estas en las últimas convocatorias electorales, a causa de su incapacidad de conseguir votos suficientes para entrar en las instituciones. Solo el PDECAT y el PNC presentaron candidatura en las últimas elecciones autonómicas, sin que ninguno de ellos lograra un solo escaño.

“Queremos ser un único partido, ni una federación ni una coalición electoral”, defiende Antoni Fernández Teixidó, exhombre de Convergència que ya hace años impulsó la constitución de Lliures como una plataforma nacionalista de corte liberal. Teixidó lidera las negociaciones junto a la líder del PNC, Marta Pascal (otra exconvergente y coordinadora del PDeCAT tras su fundación) y Astrid Barrios, referente de la Lliga. Los trabajos se han articulado a través de cuatro grupos de trabajo (estrategia, programa, organización y área municipal), con la idea de que en diciembre se pueda poner fin a la integración y se pueda celebrar un congreso fundacional que reduzca el número de grupúsculos que ha dejado a sus espaldas el procés en Cataluña.

Desde el punto de vista municipal, Barcelona juega un papel especial, ya que el nuevo partido quiere convertir las elecciones municipales en un estreno electoral diferencial, en el que la nueva formación pueda competir con el PSC. Para ello, piensa en una candidatura en la que pueda participar parcialmente la sociedad civil, en un movimiento equiparable al que permitió a Manuel Valls presentar candidatura.

Si bien se descarta la incorporación al proyecto de Units per Avançar, coaligado a los socialistas en las últimas elecciones, la nueva plataforma sí quiere que se integren el PDeCAT, la formación heredera de la antigua Convergència, y Convergents. Las alianzas con Junts están descartadas. Y se ha de ver qué tipo de organización asume el partido, si se basa en una estructura clásica o apunta a los círculos que definieron la fundación de Podemos.

Normas

Archivado En

Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS