Aragonès y Colau no precisan su oferta para acoger afganos

Govern y Ayuntamiento tienden la mano a los refugiados, pero sin concreciones

La alcaldesa de Barcelona, Ada Colau (izq.) yel president de la Generalitat,  Pere Aragonès (der.), en una imagen de archivo
La alcaldesa de Barcelona, Ada Colau (izq.) yel president de la Generalitat, Pere Aragonès (der.), en una imagen de archivoMassimiliano Minocri

Tanto el presidente de la Generalitat, Pere Aragonès, como la alcaldesa de Barcelona, Ada Colau, lanzaron este martes sendos mensajes de apoyo al pueblo afgano y extendieron la mano para acoger en Cataluña parte de los refugiados que ya huyen del país asiático reconquistado por los talibanes. Se trata de propuestas que, como ya ha ocurrido en otras crisis similares, brillan por su falta de concreción y detalle y que implican cierta carrera entre Administraciones por quien se muestra más generoso y acogedor.

Fuentes del Ejecutivo catalán explicaron que Aragonès se comunicó con el presidente Pedro Sánchez para manifestarle su voluntad de ayudar en la nueva crisis desatada por el abandono de las fuerzas militares estadounidenses de Afganistán. El jefe del Govern, explican esas voces, mostró la disponibilidad y disposición de acoger refugiados. La concesión del asilo es una competencia estatal y actualmente hay en territorio catalán 2.309 que tienen ese estatus o están a la espera de recibirlo y que reciben el apoyo de entidades que se agrupan en el Programa Estatal de Acogida.

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La petición oficial ante el Estado para acoger a los refugiados, mediante la expedición de “de manera urgente” de visados humanitarios la hizo la titular de Acción Exterior, Victòria Alsina. La buena voluntad, de momento, no está acompañada de una lista de recursos disponibles, algo que si ocurrió, por ejemplo, en 2015, cuando la Unión Europea puso en funcionamiento el sistema de cuotas de refugiados para atender la crisis en Siria. La batuta de la gestión recae ahora en el Departamento de Feminismos, que está a la espera de conocer el mapa final de un eventual reparto para poner en marcha los circuitos y recursos con los que cuenta.

En Barcelona, la alcaldesa Ada Colau, ofreció 50 plazas pensadas prioritariamente para mujeres y menores, aunque no detalló su ubicación. “En un equipamiento municipal que tiene disponibilidad inmediata”, apuntaron fuentes municipales. La edil explicó que el lunes el Ayuntamiento contactó con la Secretaría de Estado de Migraciones y que el diputado de los comunes en el Congreso, Gerardo Pisarello, “está en contacto con Exteriores para trasladar la alarma y disponibilidad de la ciudad”.

“Barcelona quiere ayudar en atención humanitaria, pero debe haber una atención institucional”, afirmó Colau, que apuntó que las “instancias internacionales no deberían mirar hacia otro lado”. Desde el gobierno de la ciudad en parecidos términos se expresó el concejal de Derechos de Ciudadanía, Marc Serra, de quien depende el área que atiende a extranjeros que buscan refugio, 10.000 el año pasado, sobre todo de países de Centroamérica. “Es necesaria una actuación urgente, los Estados europeos deben asegurar corredores seguros para entrar. Que tomen la delantera y Barcelona estará lista con su red”, manifestó.

Serra recordó que bajo el paraguas de Barcelona Ciudad Refugio la capital catalana “ha demostrado su larga tradición de acogida con la crisis de la Europa del Este o con la de los refugiados”, llegados en barco o de Canarias. Hay un centro con 76 plazas activado durante la crisis de las islas por el que han pasado “centenares” de refugiados.

El concejal citó también a personas en situación de vulnerabilidad, “enfermos o defensoras de los derechos humanos que ahora pueden sufrir represalias”. También se refirió a la posibilidad de reagrupar a las familias de vecinos de la ciudad de origen afgano. Otros municipios catalanes, como Reus, también han mostrado su disponibilidad para acoger a víctimas que huyen del régimen talibán.

150 alojados por vecinos de Barcelona

El Ayuntamiento de Barcelona cuenta con programas humanitarios de acogida en los que colabora la ciudadanía. Ahora mismo hay unas 150 convivencias en marcha, en las que personas refugiadas viven en casa de vecinos “con apoyo técnico del Ayuntamiento y entidades especializadas”, explican fuentes municipales.

El concejal Marc Serra señaló que históricamente hay vecinos que, ante crisis humanitarias, han ofrecido habitaciones o pisos para las víctimas de conflictos. La red con la que trabaja el consistorio, aseguró, está activada y “vehicula los ofrecimientos de los vecinos que quieran colaborar”. De ahí su “llamado a los vecinos que tengan espacios disponibles a contactar” con el consistorio, que canalizará, aseguró, los ofrecimientos.

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