La música del BAM tendrá acordes políticos

Sergi Egea y Arthur Estrada, miembros de la cooperativa L’Afluent, destacan lo alternativo en el festival de música que han programado dentro de las fiestas de la Mercè de Barcelona

Sergi Egea, a la izquierda, y Artur Estrada, diseñadores del BAM, Festival de música de la Mercè 2021.
Sergi Egea, a la izquierda, y Artur Estrada, diseñadores del BAM, Festival de música de la Mercè 2021.MASSIMILIANO MINOCRI (EL PAÍS)

Una programación inclusiva, enraizada en su contexto y plural. Estos son los ejes principales con los que definen Arthur Estrada y Sergi Egea el trabajo que a partir de este año y por espacio de cuatro realizará la cooperativa L’Afluent, de la que forman parte, programando el BAM (Barcelona Acció Musical). Su estreno en el cargo se completará el año que viene con la incorporación de la persona que sustituya a Jordi Turtós al frente de la programación musical de la Mercè, tarea que el periodista y programador ha realizado durante los últimos 11 años. A la espera de este nombramiento y habida cuenta de los condicionantes impuestos por la pandemia, tanto Sergi como Arthur reconocen que este año no ha habido ruptura: “Queríamos abrazar y reconocer la historia del BAM, le tenemos mucho respeto como para ignorar su herencia. Ha sido el punto de partida. La evolución se notará el año que viene”, sostienen.

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El ideario de los programadores tiene un marcado acento que ellos aceptan: “Estamos haciendo política, eso está muy claro”, afirman, pero desmienten que su programación estribe solo en una calculada mezcla entre equilibrios de género, estilos, componente social y compromiso ético con las buenas prácticas: “A veces olvidamos reseñar lo que hay de pasional en nuestra discusiones, en nuestro cometido”, señala Estrada, que fue programador del Heilogàbal junto con Sergi, quien apunta: “Hemos escuchado mucha música, hemos visto muchos vídeos, hemos investigado mucho y hemos debatido hasta lograr consensos entre los cinco que programamos”. Estas decisiones no han atendido a criterios solo musicales, “ya que en ocasiones”, indica Estrada, “la selección de un artista se acabó tomando por lo que representa, no tan solo por razones estéticas”. De lo que se trata, en palabras de Egea, “es romper la uniformidad de un cartel tradicionalmente bastante homogéneo en cuanto a género, procedencia o clase social de sus componentes”.

Concierto en el recinto de La Model durante las fiestas de La Mercè del año pasado, 2021.
Concierto en el recinto de La Model durante las fiestas de La Mercè del año pasado, 2021.Joan Sanchez (EL PAÍS)

Ambos programadores, que, como miembros de L’Afluent programan la sala Vol, en la Fabra i Coats, y el ciclo Els Vespres de la UB, son conscientes de que el término indie que alumbró al BAM en 1993 ha perdido sentido: “Nos quedamos con el concepto alternativo, que para nosotros representa aquello que genera preguntas al sistema más allá de una opción estética, como se llegó a considerar al indie”, puntualiza Egea. En este sentido, y diluidas las fronteras estilísticas por la propia realidad musical, la intención de L’Afluent es “que todo tenga un sentido más allá de los días de fiesta, que todo esté más relacionado, el escenario y su ubicación, quien actúa antes y después.

Se trata de enlazar diferentes historias para explicar diferentes realidades y establecer itinerarios que en el futuro podrán confluir con la programación de la Mercè y de Cultura Viva, las otras dos patas de la música en las fiestas”, apunta Egea. Por su parte, Estrada aventura: “En el futuro nos gustaría contar con salas para realizar actividades complementarias que amplíen el papel que los artistas tendrán en un festival en el que no necesariamente actuarán para luego marchar de inmediato”.

Otro hecho distintivo será la mirada al panorama musical no solo anglosajón: “Jordi Turtós nos alertó sobra la importancia de los países vecinos, y dado que la música anglosajona ya está muy representada en la oferta privada, queremos fijarnos en esas otras realidades”, indicaron Sergi y Arthur. Para ellos, un ejemplo de lo que debería ser el papel de la música en las fiestas lo marca la progresión de una artista como Queralt Lahoz ,“que comenzó en el Cultura Viva, luego pasó por el BAM y este año actúa en la Mercè”. Tres festivales hermanos, tres festivales complementarios en una ciudad en fiestas.

Cinco citas imprescindibles

CARIÑO: Los mejores caramelos suelen llevar un poco de veneno. Cariño tiene un envoltorio dulce pero sus letras no tienen nada de ingenuas. (día 23. Moll Fusta/Besós. 22.30 horas).

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HIDROGENESSE: Osados, inteligentes, irónicos y certeros en sus letras y en su aproximación a un pop que solo suena a ellos. (día 24. Moll Fusta/Besòs. 22.30 horas).

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VIVA BELGRADO: Power pop de guitarras tensas y tersas. Derivaciones hardcore. Letras que reflejan el desconcierto de los jóvenes. Melodías intachables. (día 24. Plaça Joan Coromines. 23.30 horas).

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JUICY BAE: Una nueva fiera de “la cosa” urbana. Trapera con derivaciones r&b, voces filtradas, ritmos sintéticos y una presencia nacida para la escena. (día 24. Moll Fusta/Llobregat. 21.30 horas).

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KAI LANDRE: Los cyborgs, o los que se acercan a ellos, ya están entre nosotros. Kai Landre es uno de ellos y lo explica con electrónica. (día 25. Plaça Joan Coromines. 22.10 horas) .

 

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