Los Mossos identifican al presunto autor de un homicidio ocurrido hace 17 años en Barcelona

La víctima falleció tras caer al suelo desde su coche en movimiento, cuando intentaban robárselo

Un coche de Mossos d'Esquadra
MOSSOS D'ESQUADRA
09/10/2021
Un coche de Mossos d'Esquadra MOSSOS D'ESQUADRA 09/10/2021MOSSOS D'ESQUADRA (Europa Press)

Un hombre murió en Castelldefels (Barcelona) el 21 de septiembre de 2004, cuando intentaban robarle el coche. Los Mossos d´Esquadra han comunicado este miércoles, poco más de 17 años después, la identificación del presunto autor del homicidio: un individuo de 42 años que murió en octubre de 2016 en la prisión de Brians 2. El testigo clave ha sido un tercero que quemó el vehículo al día siguiente del homicidio. La investigación se reabrió a petición de las hijas de la víctima.

La mañana del 21 de septiembre de 2004 el afectado fue a comprar el periódico. Aparcó el coche delante del quiosco en el paseo Marítimo de Casteldefells y se dejó las llaves puestas. En ese momento, el presunto ladrón, que tenía un “importante historial delictivo desde bien joven”, según fuentes de los Mossos, accedió al vehículo para robarle el coche. Entonces el propietario intentó entrar en él por la puerta del acompañante. No lo logró, y se subió al capó, cuando el presunto ladrón arrancó y empezó a hacer “maniobras evasivas”. La victima cayó y murió por las heridas que le provocó el impacto. Al día siguiente el vehículo apareció quemado en la misma localidad, cerca a lo que hoy es la autovía C-31.

La Policía catalana detuvo entonces a un hombre de 51 años que confesó haber quemado el coche por encargo de una persona a quien “no conocía” y a cambio de droga. Finalmente no fue identificado como autor del homicidio y solamente se le juzgó por los daños al vehículo. Nadie identificó al homicida, hasta que un juzgado de Gavà (Barcelona) solicitó a los Mossos que reabrieran el caso, siguiendo la petición de las hijas del fallecido. La familia había aportado una hipótesis, que apuntaba a una “posible venganza por motivos laborales como móvil del crimen”, según el comunicado de los Mossos; aunque finalmente fue desestimada en favor de otras líneas de investigación.

El 13 de septiembre de este año los agentes citaron nuevamente al condenado por haber quemado el coche, a quien habían estado investigando. De esta manera lograron identificar a un hombre con quien el autor del incendio mantenía una “relación estrecha”, y que, precisamente, el acusado había fallecido en la cárcel en 2016. El autor de los daños al vehículo confirmó que el sospechoso había sido el autor del homicidio: aseguró que le había confesado el crimen, aunque subrayó que la intención de este “no era matar” a la víctima.

Fuentes cercanas al caso mantienen que la persona que reconoció haber quemado el vehículo y el presunto homicida “se conocieron con posterioridad a los hechos”, y agregan: “No hemos encontrado una relación directa entre el autor del incendio y el homicida en los años en los que falleció la víctima. A nivel de archivo policiales encontramos relación entre ellos en 2012, por unos hechos en la localidad de Castedefells en el marco de una operación policial que los identifica juntos; y también los vincula unas visitas al centro penitenciario”.

Estas mismas fuentes no valoran “que exista un delito de encubrimiento”, dado que dan “por buenas” las argumentaciones de que se conocieron con posterioridad. El juzgado ha dado por resuelto el caso. Este quedará archivado definitivamente ante la extinción de la responsabilidad penal dada la muerte del presunto autor.

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