Ada Colau mantendrá rebajas en la tasa de terrazas a los restauradores, pero no las concreta

El Ayuntamiento de Barcelona pretende pactar conjuntamente las ordenanzas fiscales y el presupuesto de 2022

Terrazas en una acera de Barcelona, el pasado fin de semana.
Terrazas en una acera de Barcelona, el pasado fin de semana.MASSIMILIANO MINOCRI (EL PAÍS)

El gobierno de la alcaldesa de Barcelona, Ada Colau, ha presentado este lunes un proyecto de ordenanzas fiscales y tasas municipales que sobre el papel no contempla las rebajas en la tasa de terrazas que aplicó durante la pandemia, que supuso una bonificación del 75% para bares y restaurantes. Con todo, la concejal de Hacienda, Montserrat Ballarín, ha apuntado que “habrá una reducción, fruto del diálogo”. Las tasas por ocupación de la vía pública que pagan bares y restaurantes habían aumentado en 2020 y no llegaron a aplicarse. De facto, pues, los restauradores sí tendrían un aumento en la tasa, sobre la que se aplicaría la bonificación que se acabe acordando.

El teniente de alcalde y concejal de Presidencia, Jordi Martí, ha apuntado a un pacto con la oposición que incluya el paquete ordenanzas y también las cuentas de 2022: “El acuerdo al que llegamos fue para 2021, lo hemos mantenido y ahora que hemos comenzado a discutir buscaremos la forma de encontrar un acuerdo global, de todas las ordenanzas y también para el presupuesto”. Todos los partidos de la oposición han pedido a Colau que mantenga bonificaciones para los restauradores.

Martí ha recordado, además, que en el plano urbanístico se están definiendo los criterios por los que los establecimientos podrán mantener las sillas y mesas ampliadas durante la pandemia tanto en aceras como en la calzada. En cualquier caso, ha mantenido que los cinco millones de euros dejados de ingresar en 2021 “son asumibles” para un presupuesto que asciende a 3.400 millones de euros. Ballarín, a su turno ha recordado que ha habido ayudas a los negocios de la ciudad con importes superiores, y ha citado el caso de los 20 millones de euros de subvenciones para inversiones en obras para mejorar los locales.

El Gremio de Restauración no ha querido precisar cuál es su posición sobre esta primera propuesta que ha trascendido. En cualquier caso, fuentes próximas a las negociaciones, apuntan a una fórmula de vuelta a la normalidad, a las tasas de 2019, pero de manera graduar: se aplicaría en dos años. Y siempre a la espera del desenlace sobre cuántas mesas y sillas se quedan. Martí también ha abierto la puerta a que la bonificación para los bares y restaurantes no sea la misma en toda la ciudad.

Más allá de las terrazas, el proyecto de ordenanzas fiscales y tasas se caracterizan, en línea general por una congelación de tributos y precios públicos. El Ayuntamiento lo argumenta para dar aire a ciudadanos y tejido económico en la salida de la pandemia. Ballarín, además, ha matizado: “La propuesta comporta la congelación, con pequeñas modificaciones, y quisiera poner en valor que la congelación significa que los ingresos incrementarán un 0%, pero el Índice de Precios del Consumo (IPC) ha sido del 3,7%, por lo que de hecho reducimos la presión fiscal”.

Entre estas novedades, figuran cuestiones como una bonificación del Impuesto de Bienes Inmuebles (IBI) del 30% por instalación de sistemas de aprovechamiento térmico. O una curiosa, como una nueva tasa cuando se autoriza el vuelo de drones, lo que ocurre entre 30 y 40 veces al año.

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Sobre la firma

Clara Blanchar

Centrada en la información sobre Barcelona, la política municipal, la ciudad y sus conflictos son su materia prima. Especializada en temas de urbanismo, movilidad, movimientos sociales y vivienda, ha trabajado en las secciones de economía, política y deportes. Es licenciada por la Universidad Autónoma de Barcelona y Máster de Periodismo de EL PAÍS.

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