Los conductores de autobús denuncian falta de formación y fallos en el despliegue de la T-Mobilitat

Los trabajadores de TMB lamentan que la empresa solo les haya ofrecido un tríptico informativo sobre el nuevo sistema de pago

Centro de atención e información de la T-Mobilitat en L'Hospitalet de Llobregat.
Centro de atención e información de la T-Mobilitat en L'Hospitalet de Llobregat.Albert Garcia (EL PAÍS)

Los trabajadores de los autobuses de TMB denuncian que no han recibido formación —solo un “tríptico informativo”— para el uso de la tarjeta de transporte T-Mobilitat. TMB explicó este martes que la puesta en marcha del nuevo sistema de pago, en fase de pruebas, “no altera el trabajo de los conductores”, por lo que “no es necesaria una formación específica”. Sin embargo, los trabajadores opinan que sí la necesitan y que tendría que ser obligatoria. Afirman que son la cara visible ante las dudas de los pasajeros y las incidencias que registran tanto algunas validadoras de la T-Mobilitat como los otros sistemas de pago del billete sencillo, también nuevos: a través de la app de TMB o, en algunas líneas, la tarjeta de crédito.

Según el plan de formación para el 2021 de TMB, una de las “prioridades” del año era la T-Mobilitat, en sesiones tanto presenciales como virtuales. Esta intención choca, según los sindicatos, con el planteamiento actual de la empresa que, en la comisión de explotación del jueves pasado comunicó a los sindicatos que, por ahora, no se plantea retomar los cursos sobre la tarjeta digital que se iniciaron antes de la pandemia y se tuvieron que suspender. Según UGT, sindicato mayoritario del ramo, solo entre un 1 y un 2% de la plantilla de unos 3.000 conductores tuvo acceso a la formación sobre la T-Mobilitat, actualmente en fase de pruebas con unos 9.000 usuarios y la página web clausurada desde hace dos semanas por un fallo de seguridad que comprometió datos personales de 2.000 personas.

TMB alega que la nueva tarjeta no altera el trabajo de conducción del bus

“Muchas veces la validadora de la T-Mobilitat pone que está en modo pausa y quiere decir que no funciona. En el metro puedes ir probando varias, pero no en el autobús”, denuncia el delegado de UGT del Comité de Empresa TMB-Bus Ramon Puig. Según él, las máquinas quedan a menudo en este estado y tardan “hasta media hora en reiniciarse”, en comparación de las tradicionales que, si se desconectan, vuelven a la normalidad al cabo de poco más de un minuto. El sindicalista lamenta que la única formación que ha recibido es ”un tríptico que hay en las cocheras, que lo coges si quieres”. TMB informó este martes de que los trabajadores también tienen a su disposición unos vídeos explicativos, de acceso voluntario, en el portal de formación.

Imagen del tríptico informativo que pueden consultar los conductores de autobús de TMB.
Imagen del tríptico informativo que pueden consultar los conductores de autobús de TMB.

El tríptico sobre la T-Mobilitat informa a los conductores sobre la fase piloto y tiene en cuenta dos tipos de incidencia: que el usuario no pueda validar su billete o que la validadora no funcione. En el primer caso, la solución es que la persona afectada compre un llamado “billete de incidencia”, a precio de título simple, a través de una página web para, luego, ir a tramitar la devolución del importe en un punto de atención de TMB. En el segundo caso, si no funciona la máquina, el conductor tiene que llamar al Centro de Control de Bus para recibir instrucciones.

Los mismos canales oficiales de TMB y AMB responden por Twitter a los usuarios de autobús con problemas con la T-Mobilitat que el personal de conducción es quien debe ofrecerles una solución. “Los pasajeros nos preguntan cosas sobre el sistema de pago y no sabemos qué responder”, expone Nicolás Pérez, delegado sindical de CGT en TMB-Bus. Hace referencia principalmente al usuario que pide comprar un billete sencillo, ya que desde la pandemia no se permite el pago en efectivo. La única solución en la mayoría de las líneas es comprar un billete simple a través de la app de TMB, con un número de tarjeta de crédito, para validarlo posteriormente con el escaneo de un código QR que está en una pegatina del autobús. Es un proceso complejo, explica. “A la gente de 40, 45 para arriba le cuesta más. Quieren pagar, pero no saben cómo hacerlo”, lamenta Pérez, que apunta hay personas que tienen que acabar viajando sin billete.

Si falla el pago digital, el viajero tiene que comprar un billete simple

El viernes TMB anunció que en 17 líneas de bus se puede comprar el billete simple con tarjeta de crédito. Además de las líneas V3 y la 46, que empezaron una prueba piloto en mayo, ahora las validadoras llamadas EMV —no son las mismas que las de la T-Mobilitat— están también en las líneas D40, V7, V9, V11, 13, 21, 23, 65, 70, 79, 91, 107, 115, 125 y 165.


Sobre la firma

Jordi Pueyo Busquets

Es periodista en la redacción de Cataluña y escribe sobre economía, innovación y tecnología. Antes de llegar a EL PAÍS, pasó por ACN, TV3, 324.cat, Bloomberg TV y Cadena Ser. Ha dado clases de redacción en inglés en la UPF y de redes sociales en la UOC. Es licenciado en Periodismo, Ingeniería Informática y máster en Innovación y Calidad Televisivas

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