Un año de cárcel para los acusados de la muerte de una niña en una piscina en Ripoll

Los condenados por el fallecimiento de la menor no ingresarán en prisión al carecer de antecedentes

La piscina de Ripoll. / Robin Towsend (EFE)
La piscina de Ripoll. / Robin Towsend (EFE)Robin Townsend (EFE)

Los cinco acusados de la muerte de una niña en la piscina durante un curso de natación en Ripoll (Girona) en 2017, cuatro monitoras y el director del centro, han sido sentenciados este martes a un año de cárcel, aunque no se les privará de libertad al carecer de antecedentes penales. Los condenados tampoco serán inhabilitados profesionalmente, y solamente quedarán incapacitados para presentarse a cualquier cargo público por el tiempo que dure la pena. Cada una de las partes ha aceptado la sentencia.

“Todo el mundo ha estado de acuerdo con la condena”, ha resumido el padre de la menor, quien ha señalado que la intención nunca fue que las monitoras y el director de la piscina fueran a prisión. La responsabilidad civil ya ha sido indemnizada por los acusados. Los padres de la víctima buscaban que se hiciera evidente la negligencia cometida por los responsables de vigilar a la menor. El padre de la víctima ha destacado que se hayan reconocido “todos los hechos como reales”, y que los cinco acusados hayan aceptado “su culpa”, algo que ha calificado de “muy importante”.

El fallecimiento de la pequeña se produjo el 19 de mayo de 2017. Aquel día 27 alumnos de P4 de la Escuela Pirineu de Campdevànol fueron a hacer un cursillo de natación a la piscina. La sesión, que era de 50 minutos, estaba dividida en dos partes: la primera de 40 minutos consistía en actividades dirigidas por cada monitora a un grupo de niños. Para la segunda habían 10 minutos más en los que los niños podían jugar libremente. Una de las monitoras se marchó “sin causa justificada” y dejó al resto de compañeros a cargo de todos los niños, según el escrito de acusación de la Fiscalía. El documento también señala que no se revisó que todos los niños salieran del agua. En el vestuario notaron que las cosas de la niña seguían allí, y después la encontraron inconsciente en el agua.

La Fiscalía pedía en un inicio condenar a los acusados a tres años de cárcel e inhabilitarles para realizar su trabajo durante cuatro años. Esto no ocurrirá después del acuerdo entre la defensa y la familia de la menor. Carles Monguilod, abogado del padre, ha detallado que la sentencia contempla una “imprudencia grave”. La condena, en su opinión, es “ajustada a la realidad a lo que pasó” y ha considerado que lo más oportuno era evitar con un acuerdo un juicio “muy duro para todo el mundo, tanto para los padres que han perdido a una hija irremediablemente como para las personas acusadas, que obviamente no querían lo que pasó”. Monguilod entiende que, con la sentencia, “la responsabilidad ha quedado clara” y ha señalado que la fiscalía ha considerado que la ausencia de inhabilitación se justifica dado que, según esta, “la negligencia fue puntual”. El abogado de tres de las monitoras, Francesc Jofresa, ha recordado que el pacto es “fruto de una negociación”, que lo que ha hecho es “apreciar circunstancias de atenuación y reducir la pena privativa de libertad de tres años a uno sin inhabilitación”.

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