La Sala Hiroshima de Barcelona cierra definitivamente a partir del 12 de noviembre

El espacio escénico del Poble Sec se había convertido en un referente de la danza

La sala Hiroshima el día de su presentación como nuevo espacio para la creación contemporánea en 2015.
La sala Hiroshima el día de su presentación como nuevo espacio para la creación contemporánea en 2015.Consuelo Bautista

La Sala Hiroshima cerrará definitivamente sus puertas el próximo 12 de noviembre. Así lo ha anunciado a EL PAÍS el director y programador del emblemático espacio escénico del Poble Sec barcelonés, Gastón Core.

“Diferentes razones me han llevado a tomar esta drástica decisión” afirma Core, al frente del que ha sido uno de los centros de creación de danza y música contemporánea más relevantes de la ciudad. “Evidentemente la primera razón ha sido la pandemia, la imposibilidad de presentar espectáculos ha sido un duro golpe para la sala; después, la Hiroshima era un proyecto singular que no encontraba el encaje adecuado para poder gozar de un tipo de subvenciones oficiales a largo plazo, que dieran una seguridad económica, aunque sí hemos tenido algunas ayudas; y finalmente los dueños del local, también han sido víctimas de la crisis, y necesitan recuperarlo para obtener una mayor rentabilidad”.

Bailarín, actor, gestor cultural y licenciado en dirección escénica y dramaturgia por el Institut del Teatre de Barcelona, Gastón Core (Buenos Aires, 1979) irrumpió en el panorama de la ciudad condal inaugurando en 2015 la Sala Hiroshima, que se convirtió en un epicentro de novedades creativas, con una fértil programación de las artes escénicas contemporáneas emergentes de calidad y que ha representado, durante estos años, una excelente plataforma para numerosos artistas nacionales e internacionales.

“Por la Hiroshima han pasado desde 2015 más de 300 compañías de 35 países diferentes, casi todas de danza y el 10% de música”, enumera. Entre los nombres nacionales, Núria Guiu, Aina Alegre, Pol Jiménez, y, entre los internacionales, Marlen Monteiro, Saina Ashbee, Chiara Bersani y Clara Furey.

Los días 11 y 12 de noviembre la Sala Hiroshima se despedirá con un solo cuya coreografía ha realizado el propio Core. “Se trata de una pieza que se pudo ver en la pasada edición del Grec, se titula The Very Last Northern White Rhino y la interpreta el bailarín de danza urbana Oulouy. Es una pieza muy dinámica que me ha inspirado distintos estilos de danza urbana (krumping, finger tuttig y waving). Ha sido un espectáculo que ha gustado y tenemos bastantes bolos; próximamente realizaremos una gira por Sudamérica”. Explica que también está preparando otra coreografía para 12 mujeres que se podrá ver en la próxima edición de la Quinzena de la Dansa. “La gestión cultural y la coreografía son dos actividades que me apasionan. Me gustaría llegar a ser el director y programador de un gran teatro”, concluye Core.

Normas

Más información

Archivado En

Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS