Ada Colau se apoya en tres concejales de la derecha para tramitar los presupuestos de 2022

La concejal Eva Parera, del partido que fundó Manuel Valls y diputada del PP, salva la primera votación

La alcaldesa de Barcelona, Ada Colau, en la firma del acuerdo para la capitalidad cultural de la ciudad, este miércoles.
17/11/2021
La alcaldesa de Barcelona, Ada Colau, en la firma del acuerdo para la capitalidad cultural de la ciudad, este miércoles. 17/11/2021Joan Mateu (Europa Press)

De nuevo en el último minuto, la alcaldesa de Barcelona, Ada Colau, ha logrado salvar este miércoles el primer trámite de su presupuesto del año que viene. En una votación donde, ante la negativa de ERC, Junts y Ciutadans, que suman 18 concejales; los mismos que el Gobierno de los comunes y PSC, todas las miradas estaban puestas en partidos de derechas. El PP (dos concejales) y Barcelona pel canvi (dos y el apoyo de una concejal no adscrita). Y como ocurrió en la investidura de la alcaldesa en 2019, han sido determinantes los votos de Barcelona pel canvi, el partido con el que se presentó a las municipales el ex primer ministro Manuel Valls, que después de dos años regresó a Francia, y que ahora lidera Eva Parera (también diputada en el Parlament, pero por el PP). En cambio, los concejales adscritos al PP han votado no. Los presupuestos, que alcanzan la cifra récord de 3.400 millones de euros, se votarán definitivamente en el pleno del 23 de diciembre.

Parera ha advertido de que Colau no tiene garantizado su voto en diciembre. Y ha defendido así su posicionamiento en la Comisión de Economía: “No estamos votando sí o no a las cuentas, ni sí o no a Colau, si no si damos trámite a los presupuestos”. La edil se ha mostrado “decepcionada” y ha acusado de “voto de la cobardía” las negativas del resto de la oposición. “Especialmente de partidos que están en precampaña y pesa más lo que dirán que su papel en la oposición. No se puede decir que son unos malos presupuestos y no intentar mejorarlos. Preferir quedarnos con los actuales y prorrogarlos es una grave irresponsabilidad”, ha manifestado. Y también en un tono que ha sonado electoral ha terminado: “Nosotros no bajamos los brazos, somos valientes, negociemos, demos la oportunidad”.

Este lunes, ERC socio preferente de Colau hasta la fecha, se descolgó por primera vez de apoyar el presupuesto en lo que va de mandato y anunció que votaría no este miércoles. El líder de los republicanos en el Ayuntamiento, Ernest Maragall, argumentó la negativa por los incumplimientos, dijo, de pactos con Colau en presupuestos anteriores. La alcaldesa quedaba, pues, en manos de los grupos de la derecha: Junts se afanó en decir que no; Ciutadans exigía volver a tasas e impuestos anteriores a la subida de 2020; y PP y Barcelona pel canvi prefirieron no revelar su posición.

Durante el debate, los concejales del gobierno, Jordi Martí (de los comunes) y Jaume Collboni (del PSC) han insistido en la necesidad de dar trámite al expediente para poder seguir negociando partidas pero, sobre todo, para no perder 400 millones de euros de más de las cuentas cuando la ciudad sale de la pandemia. A cambio de los votos de Parera, el ejecutivo se dispone ahora a negociar (el todo o parte de) 100 millones de euros pendientes de adjudicar. La concejal y el partido que ahora lidera, además, ganan protagonismo.

Maragall ha mantenido un tono de rechazo absoluto a las cuentas: “En 2020 dijimos sí por emergencia, en 2021 por fortaleza, ahora decimos que no porque no hay calidad ni la excepcionalidad concretada”. “Llegamos aquí después de dos años de decepciones entre lo que se aprueba y se plasma, es muy difícil entenderse con un gobierno que no cumple”.

En las intervenciones finales de Gobierno, Collboni ha agradecido el apoyo a Parera. Y Martí, que ostenta la cartera de Presupuesto, ha recordado que desde los primeros presupuestos pactados por Colau con ERC, en 2015, las cuentas municipales han saltado mil millones: de 2.400 a 3.400 ahora.

Por parte de Junts, Elsa Artadi ha mantenido que las cuentas “ignoran las necesidades de la ciudad” y ha mostrado desconfianza hacia la gestión de Colau. Luz Guilarte, de Ciutadans, ha reiterado el discurso del “impuestazo” que piden retirar y ha criticado “la falta de transparencia y dedazos” de la alcaldesa. “Bienvenidos a la oposición al resto de grupos”, ha afirmado al resto de grupos. La jefa de filas del partido naranja ha pronunciado la frase del debate: “El Gobierno municipal ha pasado de depender de los independentistas, a depender de una diputada del PP [por Parera] y una tránsfuga [por la concejal Marilén Barceló, que salió de ciudadanos y ha votado con Parera] quienes validen el modelo de ciudad que se carga Barcelona”. En el turno del PP, Bou ha acusado al ejecutivo de coalición de “poner plomo a las alas del crecimiento económico”.

El gobierno de coalición entre comunes y PSC presentó su proyecto de cuentas en septiembre pasado. Un presupuesto que alcanza las cifras récord de 3.400 millones de euros (un 4,7% más que en 2020), de los que 903 serán inversiones (un 13% más). Para invertir, el ejecutivo municipal estimaba entonces que contará con 150 millones procedentes de los fondos europeos Next Generation. Otra de las claves de los números del Ayuntamiento es el aumento de la deuda en 100 millones, una decisión singular desde que gobiernan los comunes, lo que elevará el déficit al 34% de los ingresos corrientes (2019 cerró con un 29,6%).

Sobre la firma

Clara Blanchar

Centrada en la información sobre Barcelona, la política municipal, la ciudad y sus conflictos son su materia prima. Especializada en temas de urbanismo, movilidad, movimientos sociales y vivienda, ha trabajado en las secciones de economía, política y deportes. Es licenciada por la Universidad Autónoma de Barcelona y Máster de Periodismo de EL PAÍS.

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