Las restricciones por la sequía se extienden y ya afectan a 680.000 catalanes

La Generalitat amplía limitaciones agrícolas, industriales y domésticas a otros 129 municipios de Girona y Tarragona

Vista del embalse de Rialb (Lleida) tomada este lunes en el antiguo pueblo de Tiurana.
Vista del embalse de Rialb (Lleida) tomada este lunes en el antiguo pueblo de Tiurana.Ramon Gabriel (EFE)

Las últimas tormentas de agosto no han sido suficientes. Otros 129 municipios catalanes han entrado este viernes en alerta por sequía, ha anunciado la Generalitat de Cataluña a través de un comunicado. La declaración de esta alerta implica restricciones en el riego agrícola (se reduce un 25%), en la ganadería (un 10%) y en la industria (5%). En cuanto al ámbito doméstico, se establecen limitaciones para determinados usos como el riego de jardines o zonas verdes, el llenado de fuentes decorativas, el llenado de piscinas o la limpieza de vehículos, entre otras. Y se define un máximo de 250 litros por habitante y día, aunque a efectos prácticos esta cifra no supone una limitación real a los habitantes: la media de consumo en Cataluña se sitúa en 125 litros diarios por persona. Con esta ampliación de alerta, los municipios con restricciones ya son 279, lo que representa una población de 683.000 habitantes (el 9% de la población de Cataluña).

La última alerta hidrológica se ha declarado en las unidades del Empordà y Banyoles (Girona),así como en los municipios que envuelven la Sierra Tranversal, en la Garrotxa (Girona) y Prades-Llaberia (Tarragona). El Govern ha elaborado una lista para que los ciudadanos puedan consultar los municipios donde se ha declarado la alerta. En un comunicado, el Govern explica que estos 129 municipios con restricciones son poblaciones que no dependen del agua de los grandes embalses ni acuíferos, y que su situación hidrológica depende de sus propias captaciones propias a través de pozos, aguas superficiales y depósitos, entre otros. Este tipo de poblaciones son las que, a día de hoy, preocupan más al Govern.

Fuentes de la Agencia Catalana del Agua (ACA) explican que la sequía tiene vistos de alargarse meses y que, de empeorar, podría causar de nuevo prohibiciones de consumo potable en los municipios más desprotegidos, como ya ocurrió entre junio y mayo en una treintena de la agrícola comarca de Les Garrigues (Lleida). El Govern está trabajando en una nueva línea de créditos para abastecer a las poblaciones más vulnerables (se ha detectado a una sesentena) a través de potabilizadoras portátiles y otros sistemas de abastecimiento urgentes. También pretende ampliar la flota de camiones-cisternas.

En el mismo comunicado, la Agencia Catalana del Agua, el máximo órgano en gestión fluvial de Cataluña, explica que, por el momento, no se declarará la alerta hidrológica en el sistema Ter-Llobregat, que es el que abastece Barcelona y toda su área metropolitana (5,5 millones de personas). Con todo, desde la ACA advierten que, de seguir igual, la situación de alerta puede declararse en Barcelona a mediados de septiembre. Se trataría de la primera vez que, 14 años después, las restricciones de agua vuelven a Barcelona tras la gran sequía de 2008. Las desaladoras de la comunidad están trabajando al 90% de su capacidad. Nunca antes en Cataluña se había generado tanta agua desalada. Sin embargo, hay una parte positiva: la temporada de riego (que es la práctica que consume más agua: en torno aun 70% del total) está a punto de terminar en Cataluña.

El president, Pere Aragonès convocó de manera urgente el pasado día 2 una comisión interdepartamental de seguimiento por primera vez desde aquella gran sequía de 2008, que supuso restricciones durante más de un año en la capital catalana. La comisión está compuesta por los titulares de las consejerías de Presidencia, Interior, Acción Climática, Trabajo y Salud y por el director de la Agencia Catalana del Agua (ACA), Samuel Reyes. Los expertos explican que el futuro hidrológico de la comunidad ante la falta de lluvia (se calcula que a mediados de siglo lloverá un 8% menos) pasará por ampliar la capacidad de desalinización y de regeneración (reutilizar agua) para no hacer languidecer las reservas.

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Sobre la firma

Carlos Garfella

Es redactor de la delegación de Barcelona desde 2016. Cubre temas ambientales, con un especial interés en el Mediterráneo y los Pirineos. Es graduado en Derecho por la Universidad de las Islas Baleares, Máster en Periodismo de EL PAÍS y actualmente cursa la carrera de Filosofía por la UNED. Ha colaborado para otros medios como IB3 y Ctxt.

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