Junts se debate entre una oposición frontal al Govern o ayudar de manera puntual

El Consejo Nacional de la formación, el primero tras la ruptura con ERC, marcará las líneas de la orientación de esta etapa

El secretario general de Junts, Jordi Turull (der,) y su presidenta, Laura Borràs (izq,), el pasado viernes en la sede del partido.
El secretario general de Junts, Jordi Turull (der,) y su presidenta, Laura Borràs (izq,), el pasado viernes en la sede del partido.David Zorrakino (Europa Press)

Los mensajes de los dos principales líderes de Junts, su presidenta, Laura Borràs, y el secretario general, Jordi Turull, sobre la nueva situación del Ejecutivo en minoría de Pere Aragonès son claros. Su “legitimidad” está, como mínimo, en duda, y por ello le ofrecen, de momento, que elija entre “someterse a una cuestión de confianza o elecciones”. Sin embargo, dentro del partido sí que existe el debate sobre la intensidad que debe tener la nueva labor de oposición y sobre cómo se debería afrontar, por ejemplo, el debate de los Presupuestos. ERC necesita, como mínimo, que su exsocio se abstenga (al igual que el PSC) para poder aprobar sus propuestas en el Parlament.

El 55% de la militancia del partido optó por romper el Govern, como efectivamente pasó el pasado viernes. Otra cosa es que eso implique que se comparta el tono radical de la presidenta —este lunes se ratificó en la idea de que no tiene “legitimidad ni política ni democrática” y lo calificó de “artificio” en una entrevista a RAC1— y se avale directamente ahora una política extendida del no a todo. El debate comenzó en la Ejecutiva de este lunes, seguirá en el seno del grupo parlamentario y el próximo sábado, en el primer Consejo Nacional, seguramente tendrá continuidad.

De momento, hasta Borràs ha sido cuidadosa a la hora de referirse a qué pasará con los Presupuestos. El pasado domingo se cumplió el plazo para que el proyecto se registrara en el Parlament y así tenerlos en vigor el 1 de enero. La presidenta insiste en que quiere ver primero el contenido. Rechazarlos ahora sería desdeñar el trabajo hecho por el exconsejero de Economía y miembro de la cúpula de Junts, Jordi Giró. Turull también, el pasado viernes, había dejado claro que la formación “no se desentendería de nada”, en referencia, por ejemplo, al impacto de la inflación en los catalanes. La nueva relación entre republicanos y socialistas, ante la necesidad de apoyos de los primeros, es un caladero de desgaste político que Junts quiere explotar.

En ERC confían que Junts sea consciente de que no se puede poner de lado en esta situación. No se descarta que puedan tocar el borrador que dejó listo Economía (aunque mientras más cambios hagan más complicado sería que Junts quedara entre la espada y la pared) pero en estos últimos días abonan el terreno para una posible prórroga. La portavoz republicana, Marta Vilalta, ha pedido a este lunes a sus exsocios que no caiga en la oposición “destructiva”. “Si eran unos buenos Presupuestos que había elaborado Giró, no debería haber problemas para poder aprobarlos ahora con Junts”, ha apostillado.

El debate interno en Junts, donde cuatro de cada diez militantes apostaron por mantener la coalición pese a la crisis con los republicanos, también se extiende a cómo abordar las elecciones municipales. Ahí es crítica la relación que se tenga con el PDeCAT, pues los de Borràs estaban en plena operación de OPA hostil contra sus antiguos compañeros de filas. La consulta dejó claro que aún existe un alma convergente incluso capaz de votar en contra de lo que cree Carles Puigdemont. Los neoconvergentes ven la posibilidad clara de que ahora sí solidifique un nuevo artefacto político, “un espacio CiU” que reivindique todo lo que Borràs y su partido no encarnan.

Puedes seguir a EL PAÍS Catalunya en Facebook y Twitter, o apuntarte aquí para recibir nuestra newsletter semanal

Lo que más afecta es lo que sucede más cerca. Para no perderte nada, suscríbete.
Suscríbete

Suscríbete para seguir leyendo

Lee sin límites

Sobre la firma

Camilo S. Baquero

Reportero de la sección de Nacional, con la política catalana en el punto de mira. Antes de aterrizar en Barcelona había trabajado en diario El Tiempo (Bogotá). Estudió Comunicación Social - Periodismo en la Universidad de Antioquia y es exalumno de la Escuela UAM-EL PAÍS.

Normas

Más información

Archivado En

Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS