Condenado a 49 años de cárcel el vecino de Arbúcies que abusó sexualmente de siete niñas

Los hechos sucedieron entre 2013 y 2019 y las víctimas tenían entre 5 y 17 años.

Palacio de Justicia de Girona
Palacio de Justicia de Girona

La Audiencia de Girona ha condenado a 49 años de cárcel a un vecino de Arbúcies (Girona), de 76 años, que daba clases particulares a niñas que procedían de familias en “situación precaria” y aprovechaba para abusar sexualmente de ellas. La sentencia acredita que abusó de siete de ellas, de entre 5 y 17 años, entre junio de 2013 y julio de 2019. La Audiencia sostiene que seguía “un patrón” para cometer los abusos y le condena, además, a 10 años de libertad vigilada y le prohíbe acercarse a menos de 500 metros de ellas durante este tiempo. Además, deberá indemnizarlas con 46.000 euros.

La fiscalía solicitaba para Juan Vicente Jorge Portilla, conocido como Jony o Cuba, 81 años de cárcel por abusar sexualmente de diez niñas. La defensa pidió la absolución ya que el acusado negó los hechos. La sentencia de la sección cuarta, de la que ha sido el ponente el magistrado Daniel Varona, le condena a 49 años de cárcel por tres delitos continuados de abuso sexual con penetración a menor, un delito continuado de abuso sexual a menor con discapacidad, dos delitos continuados de abuso sexual a menor y uno en grado de tentativa. Por otra parte, le absuelve de otros tres abusos por falta de pruebas ya que a pesar que alguna de las víctimas aseguraron haber visto como también abusaba de las otras niñas, dos lo negaron durante la vista oral. En el tercer caso no se ha podido acreditar que su actuación tuviera finalidades sexuales.

La sentencia detalla que el procesado se ofrecía a dar clases gratuitas en su propio domicilio como “medio para acercarse a intimar con las menores” y con el mismo fin se ofrecía a ayudar a los progenitores en tareas cotidianas. A las más pequeñas les daba, chuches, regalos, helados, etc y a las mayores tabaco y alcohol “para captar su atención y convertir su domicilio en una especie de refugio para ellas”. “En todos los casos se aprovechó de la confianza depositada en él por los progenitores y de la inocencia de las menores para satisfacer sus necesidades sexuales”, recoge la sentencia. El caso, que se juzgó a puerta cerrada entre el 18 y el 21 de julio pasado, se destapó el 29 de julio de 2019 cuando la madre de una niña de 7 años le sorprendió in fraganti encima de su hija.

La Sala considera probado que esa tarde en casa del acusado estaban la menor y sus padres. Sobre las 18.30 horas llevó a la niña a la habitación de literas contigua al comedor donde se encontraban los padres, para ver la tele. Le bajó los pantalones y las braguitas y abusó de ella. La madre, que esperaba junto al padre en el comedor se levantó para ir al baño y, por la puerta entre abierta vio la escena. Alertó a su marido, entraron a la habitación y llamaron al 112. La policía detuvo al acusado que se encuentra en prisión provisional desde entonces. Los abusos a esta menor llevaban produciéndose desde 2017.

La resolución, que da por probados otros seis casos, considera que hay “un cuadro probatorio muy amplio”, tanto por los testimonios de las niñas, como los abusos redactados en la agenda de unas de las niñas o los restos de semen localizados en las prendas de las víctimas. Entre las víctimas se encuentra una menor de 17 años con una discapacidad cognitiva del 85% y a su hermana de ocho años y de otra menor de nueve años

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