Viajeros en el aeropuerto de Barcelona: “Lo importante es que no nos cayera el cohete chino encima de nuestras cabezas”

La instalación del Prat acumula incidencias durante toda la mañana por el cierre del espacio aéreo y la huelga de Vueling

Una viajera en el aeropuerto de El Prat consulta el panel que informa de los retrasos en motivo del cohete.
Una viajera en el aeropuerto de El Prat consulta el panel que informa de los retrasos en motivo del cohete.Gianluca Battista

En el aeropuerto de Barcelona-El Prat era muy evidente este viernes el colapso producido tanto en las salidas como en las llegadas de aviones después de que se cerrara el espacio aéreo durante 40 minutos por la entrada en la atmósfera de un cohete chino fuera de control. El caos generado por este insólito episodio solo ha hecho que agravar el que está ocasionando la segunda jornada de huelga de tripulantes de cabina de Vueling que ha cancelado varios vuelos.

Cristina Tejera ha aterrizado este viernes en Barcelona, procedente de A Coruña, con más de una hora de retraso : “Hemos dado muchas vueltas por encima de Barcelona. Hemos aprovechado y hemos visto el paisaje. Cuando me han dicho lo del cohete lo primero que he pensado es que ya nos estaba atacando Putin”, destacaba Tejera con una sonrisa en los labios.

El caos era muy evidente este viernes en la zona de llegadas del aeropuerto pero, también, tras pasar los controles de seguridad en las zonas de embarque. Lluís Miquel Orta viajaba este viernes por la mañana desde Palma a Barcelona. “Cuando hemos subido al avión nos han tenido una hora y 30 minutos dentro y con el aparato parado. El comandante nos ha dicho que el vuelo estaba afectado por un cohete chino y todos nos hemos puesto a reír”, llega tarde pero el retraso de su vuelo se ha quedado en una verdadera anécdota.

Paula Crespillo también viajaba en el mismo avión que Orta. “Aquí lo importante es que no nos cayera encima el cohete en la cabeza y creo que lo hemos conseguido”, ironiza. Crespillo viaja con su pareja hasta Florencia. Sabe que su vuelo ya estaba afectado por la huelga de Vueling. Ahora a esa afectación deberá sumar minutos de retraso por culpa de un cohete sin control.

Daniel Márquez acude habitualmente al aeropuerto del Prat a recoger a capitanes de barco que vienen a trabajar al Puerto de Barcelona. Esta mañana estaba, minutos antes de las 9.00, en la zona de salidas de la Terminal 1. “Un capitán llegaba a las 9.00 de Newart (Estados Unidos) y está previsto que no aterrice hasta las 11.11. Nadie avisa de nada y solo vemos ese cartel”, señala a un luminoso que destaca de forma encriptada: “Como consecuencia de las restricciones de tráfico aéreo debidas a la reentrada del objeto CZ-5B, se puede producir retrasos. Por favor, consulta con tu compañía aérea”. Se ha cansado de mantener en alto el cartel con el nombre del capitán y esperará el tiempo que haga falta. “Total este es mi trabajo”, añade.

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Augustine Amposah es original de Ghana. Lleva años trabajando en una industria cárnica de Vic (Barcelona) junto a otros compatriotas. “Un compañero mío se ha ido de vacaciones a Amsterdam (Holanda) y tenía que aterrizar a las 10.20. He venido a buscarle pero creo que me voy a ir porque a las 13.45 empiezo a trabajar y tengo más de una hora de camino”, lamenta. Todavía no se ha comunicado con su compañero que tras desembarcar puede encontrarse con que nadie le ha venido a buscar. Amposah no acaba de entender que un cohete chino haya paralizado el aeropuerto barcelonés y se deja llevar por la llamada del deber rumbo, de nuevo, hacia Vic.

El artefacto aéreo de procedencia china que ha sobrevolado Cataluña de forma descontrolada ha afectado a decenas de vuelos. En el aeropuerto de Prat hay este viernes 759 operaciones programadas y solo en esta mañana 157 vuelos de pasajeros y carga se han visto afectados por retrasos. De ellos 66 con una demora superior a 15 minutos. En el aeropuerto Girona-Costa Brava ha habido dos operaciones con un retraso de hora y media.

Javier Martínez lleva toda la mañana en el aeropuerto de Barcelona. Recogía a una amiga a las 9.15 que llegaba de Venezuela tras hacer escala en Estambul. “Ahora dice que llega a las 11.45 pero lo peor es que me he tenido que enterar del cohete ruso por una noticia que me han enviado en el grupo de unos amigos que jugamos a fútbol sala. Esperaremos y que no sea nada”, se consuela.

Para el que se está haciendo una verdadera agonía es para Raúl Mordini. Volaba desde Argentina hacía escala en Barcelona y esta mañana debería estar en Málaga. “Cuando hemos llegado a Barcelona a las 7.00, Vueling nos ha dicho que por la huelga nuestro vuelo saldría a las 17.10. Ha habido gente que ha llamado a la policía pero no ha servido para nada. Aquí estaremos no sé hasta cuándo”, lamenta Mordini.

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