Ximo Puig clama por una financiación justa en el 9 d’Octubre de la esperanza tras el fin de las restricciones

La normalidad preside los actos institucionales con la entrega de distinciones de la Generalitat y la procesión cívica de la mañana

El presidente valencianos, Ximo Puig con los trabajadores sanitarios premiados por la vacunación con motivo del 9 d’Octubre, Día de la Comunidad Valenciana, en el Palau de la Generalitat.
El presidente valencianos, Ximo Puig con los trabajadores sanitarios premiados por la vacunación con motivo del 9 d’Octubre, Día de la Comunidad Valenciana, en el Palau de la Generalitat.Rober Solsona (Europa Press)

El 9 d’Octubre, el Día de la Comunidad Valenciana, que conmemora la entrada en Valencia del rey Jaume I en 1278, es un día que parece normal. El levantamiento de la gran mayoría de las restricciones por el coronavirus le confieren a este sábado festivo un cierto carácter de normalidad, tras más de un año y medio de pandemia y a pesar del uso extendido de la mascarilla.

En Valencia hay mucha gente por la calle, las terrazas y el jardín del Turia están llenos, se forman colas para comprar a última hora la mocaorà, el típico regalo de Sant Donís (un pañuelo y dulces de mazapán), suena el himno y las dolçainas por el engalanado Palau de la Generalitat, y se escuchan algunos insultos a los políticos de izquierdas que portan la Reial Senyera de Valencia, como la socialista teniente alcalde Pilar Bernabé, o van detrás de ella, en la tradicional ofrenda al rey barbado del mediodía. Unos cuantos gritos de “catalanistas”, otros de “fuera, fuera”, y un socorrido “traidores”... Poca cosa para lo que fue la procesión en la violenta Transición o en los años posteriores. También se ha aplaudido al paso de la comitiva del Ayuntamiento, gobernado por Joan Ribó, de Compromís, con los socialistas, y de la Generalitat. El cierre policial ha impedido el acceso del público al Parterre.

La mañana ha empezado muy temprano con los actos oficiales en el Palau de la Generalitat y con un aforo casi casi normal. Allí, el presidente de la Generalitat, el socialista Ximo Puig, ha continuado con su cruzada controlada contra el centralismo. Ha reivindicado en su discurso institucional con motivo del 9 d’Octubre, “elevar el clamor por la justicia de las Germanías, cuando se cumplen 500 años de este movimiento popular en el antiguo Reino de Valencia, en financiación, frente al dumping fiscal y para descentralizar instituciones” y, en ese sentido, ha exigido una “segunda transición territorial” de la España autonómica y unos nuevos Pactos autonómicos. “Nunca dejaremos que nos envíen al rincón de los provincianos”, ha advertido.

Así, en su intervención en el acto de entrega de las Altas Distinciones de la Generalitat, ha recalcado que este “Día de la Comunitat Valenciana es el más esperanzador de la historia reciente” y marca “un punto de inflexión” tras un año y medio de “inacabable” de pandemia. “Es el primer día de la nueva vida y de una normalidad mejorada gracias a la ciencia, los sanitarios y al enorme civismo de la ciudadanía”, ha añadido.

Entre el público se encontraba Francisco Camps, expresidente de la Generalitat del PP, que no había asistido a un acto institucional del 9 d’Octubre, al menos desde que la izquierda accedió al poder en 2015. A su lado, estaba sentado el nuevo presidente del PP en la Comunidad Valenciana, Carlos Mazón. Camps, que ya acudió la mitin de la plaza de toros del PP el pasado domingo, ha reactivado su vida pública, lo que parece incomodar a los actuales dirigentes populares. Tampoco parece tener una relación muy fluida con el también presente Alberto Fabra, también expresidente valenciano. Además, han asistido José Luis Escrivá, ministro de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones y la ministra valenciana de Ciencia, Diana Morant.

Puig ha incidido en su discurso en que “ha llegado la hora de una segunda transición territorial de la España autonómica” y de “unos pactos autonómicos desde la confianza federal que miren para uno, para los otros y para el conjunto”, aprovechando un Gobierno de España “más sensible con la diversidad” y “asegurando el derecho a la diferencia sin diferencias de derechos”.

El presidente ha recalcado que la Comunidad Valenciana tiene “un doble objetivo”: que España nos “ofrende” lo que nos corresponde y por otro, “liderar una España más justa, una España mejor”. En ese sentido, ha recalcado que la voz valenciana “estará presente desde la razón, la firmeza y la lealtad”. Ha resaltado “la fortaleza como a pueblo” demostrada durante la pandemia, pese al dolor que ha dejado por la pérdida de tantos vecinos, amigos y familiares, que ha permitido “resistir” y alcanzar “una nueva vida” porque un 90% de la población susceptible de ser inmunizada está protegida gracias a los equipos de vacunación, condecorados con la Alta distinción. Mas de 2.000 sanitarios han vacunado a cuatro millones de valencianos.

La representación de los trabajadores sanitarios, formada por el celador Francisco Javier Puig, la médica del Centro de Salud Pública de Benicarló Araceli Álvarez, la enfermera de Atención Primaria del centro de Lucena del Cid, Paula Mateu, y la enfermera supervisora del Servicio de Medicina preventiva del Hospital General Universitario de Alicante, Marina Fuster, ha sido la más aplaudida en la entrega de los premiados que ha ido enumerando la vicepresidenta, Mónica Oltra, que ha aprovechado la oportunidad para reclamar una financiación justa. “La identidad valenciana la conforman las personas que viven en esta tierra, sea que cual sea su circunstancia, porque esta es una sociedad abierta, acogedora e inclusiva”, ha dicho, en una intervención que se ha asemejado en su contenido a la que posteriormente ha realizado Paco Roca.

El reputado dibujante valenciano, Premio Nacional de Cómic, ha leído el discurso de agradecimiento en nombre de todos los premiados, subrayando el carácter tolerante y abierto de los valencianos. “Si algo tenemos en común los ciudadanos es que somos diferentes entre nosotros, siempre lo hemos sido a lo largo de la historia y siempre los seremos. Mi trabajo y el de los galardonados sirve para forjar el carácter de los valencianos y ese carácter es el del respeto a los demás”, ha concluido.

Las altas distinciones de la Generalitat también han recaído este año en Radio Valencia Cadena SER en su 90 aniversario, la escritora Matilde Asensi, el poeta Josep Piera, el exjugador de fútbol Mario Alberto Kempes, Radio Valencia en su 90 aniversario, Publicacions de la Universitat de València y el anarquista César Orquín, a título póstumo, por salvar a 300 españoles en Mauthausen.

Por lo que respecta a las medallas al mérito cultural, han sido distinguidos el actor Juli Mira, la directora del Centro Dramático Nacional y el Teatre Nacional de Catalunya, Carme Portaceli; la novelista gráfica Cristina Durán, el cantante Dani Miquel, Al Tall, el grupo de cabaret Ploma 2 y al antifranquista ‘Quico el Guerrillero’.

Las distinciones por la inclusión han sido para el Centro Nueva Opción de daño cerebral, la Federación de Scouts y Sant Joan de Déu, mientras que las distinciones al mérito empresarial y social han ido a parar a Federico Félix, Regina Monsalve, el Consolat de Mar y la cooperativa de Crevillent Enercoop.

Las distinciones al mérito científico han destacado a la catedrática de Medicina Dolores Corella y el hematólogo del Hospital La Fe Miguel Ángel Sanz Alonso. En el capítulo deportivo, la medalla al mérito la han recibido Cristina Mayo Santamaría, Lola Ochoa Ribes y John Giner Muñoz “Jan de Murla”; así como los medallista de Tokio 2020 (los futbolistas Óscar Gil Regaño, Pau Torres y Carlos Soler; los atletas Héctor Cabrera, Míriam Martínez e Ivan Cano y el triatleta Héctor Catalá. La Placa al Mérito Deportivo se ha entregado a la Maratón de València.

Finalmente, el grupo teatral impulsado desde la UV Escena Erasmus ha obtenido la Distinció Lluís Vives y Javier Mariscal ha sido designado Embajador de la Comunitat Valenciana.

Por otra parte, el grupo Podem València ha exigido esta tarde en un comunicado la dimisión de la delegada del Gobierno tras impedirles hacer el recorrido de la procesión del 9 d’Octubre. La agrupación morada que había congregado a sus militantes para participar en el acto, no ha podido realizar en la procesión, al impedirles la Policía Nacional el acceso desde la zona junto a calle de la Sangre, donde estaban congregados junto a Compromís y PSPV. “Las indicaciones previas de la Policía Nacional que han situado a Podem, Compromís y PSPV en la zona junto a c/De la Sangre, eran luego negadas por otros policías que se encontraban en el interior del recorrido y en una auténtica encerrona, les impedían acceder al mismo”, señala el comunicado.

También Compromís per València ha pedido la dimisión de la delegada del Gobierno por los mismos motivos. La coalición ha denunciado, por el contrario, que la policía ha dado facilidades para hacer el recorrido a PP, Ciudadanos y a Vox.



Sobre la firma

F. B.

Redactor de EL PAÍS en la Comunidad Valenciana. Con anterioridad, ha ejercido como jefe de sección de Cultura. Licenciado en Lengua Española y Filología Catalana por la Universitat de València y máster UAM-EL PAÍS, ha desarrollado la mayor parte de su trayectoria periodística en el campo de la cultura.

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