Mónica García rentabiliza el debate fallido de la SER

La participación sube ligeramente tras el enfrentamiento en directo entre Iglesias y Monasterio

Cuatro de los candidatos a la presidencia de la Comunidad de Madrid en el debate de la SER el pasado viernes: Rocío Monasterio, Edmundo Bal, Mónica García y Ángel Gabilondo. En vídeo, una de sus intervenciones: "Nunca hemos dicho que cerraríamos el Zendal".FOTO: ANDREA COMAS / VÍDEO: CADENA SER

La actitud de Vox cuestionando las amenazas de muerte a Pablo Iglesias que provocó que este abandonara el debate de la SER el pasado viernes y que se suspendieran todos los programados desde entonces no altera la ventaja del bloque de la derecha, pero tiene cierto impacto en el electorado. La encuesta de Metroscopia para EL PAÍS aprecia un ligero aumento en la participación. Mónica García, de Más Madrid, es quien más lo rentabiliza —subiendo seis puntos en valoración—, seguida de Edmundo Bal —que sube tres— e Iglesias, uno.

Metroscopia realizó, para la encuesta especial de EL PAÍS, 3.000 entrevistas: 1.000 la víspera del debate electoral de Telemadrid, otras 1.000 el día siguiente y 1.000 más después del debate interrumpido de la Cadena SER. Los resultados arrojan datos sobre qué estrategias de campaña están funcionando y cuáles no y qué efecto tuvo el enfrentamiento entre Iglesias y Rocío Monasterio a cuenta de las amenazas de muerte al primero que provocaron que Ángel Gabilondo y Mónica García abandonasen también el debate y se negaran a volver a participar en otro en el que estuviera presente Vox. La bronca en los estudios de la SER, con Monasterio gritando a Iglesias “lárguese” y el resto de candidatos cuestionando su actitud ha dado un giro a la campaña hasta el punto de que los partidos de izquierda se han unido en un mismo lema — “fascismo o democracia”—, pero el efecto no altera la victoria de la derecha, aunque la participación, estimada antes del debate en un 66% —dos puntos menos que en 2019— se coloca ahora entre un 66% y un 68%.

¿Quién rentabiliza mejor lo sucedido en la Cadena SER? En intención directa de voto, es decir la respuesta espontánea a la pregunta “¿A qué partido votará en estas elecciones?”, Podemos pasa de un 9,1% tras el debate de Telemadrid —venía del 7,4% antes de esa cita— a un 10% tras el enfrentamiento con Monasterio. Iglesias, protagonista del incidente, mejora un punto en valoración entre ambos debates, pero Mónica García lo rentabiliza más, al pasar de un 47% a un 53%. La candidata de Más Madrid es quien más ha mejorado su valoración: 10 puntos desde el miércoles, antes del debate de Telemadrid, cuando fue la mejor calificada en el bloque de potenciales votantes de la izquierda. Era, junto a Edmundo Bal, la menos conocida por el electorado al inicio de la campaña.

En ese mismo periodo, Gabilondo no ha dejado de caer. Antes del debate de Telemadrid tenía un 18,7% de intención directa de voto, después bajó al 15% y tras la cita en la Cadena SER al 14,1%.

El candidato de Ciudadanos mejora ligeramente después del debate de la SER, aunque sigue lejos del 5% necesario para que su partido entre en el Parlamento regional. Bal pasó de un 1,9% a un 3% en intención directa de voto tras el debate a seis —el único al que asistió Díaz Ayuso— y subió al 3,4% después del debate radiofónico. El aspirante de Ciudadanos sí era partidario, al contrario que Gabilondo, García e Iglesias, de continuar debatiendo el pasado viernes y no solo no rechaza participar en más debates con Vox, sino que ha retado a Rocío Monasterio a un cara a cara.

El debate de Telemadrid no penaliza a Ayuso —el PP subió 1,6 puntos en intención directa de voto— y haberse negado a participar en ninguno más, tampoco. Este lunes, preguntada por qué habría hecho ella en el debate de la SER de haber estado —es decir, si lo habría abandonado como Iglesias, Gabilondo y García al cuestionar Monasterio las amenazas de muerte al líder de Podemos—, se limitó a decir: “Como no he estado en ese circo, no tengo que manifestarme al respecto”.

La actitud de Vox poniendo en duda las amenazas —Santiago Abascal ha llegado a hablar de “montaje”—, insultando a sus rivales — “quítese esa cara de amargada”, le dijo Monasterio a García— y colocando carteles para expandir bulos sobre los menores extranjeros no acompañados ha tenido cierto impacto. El partido ultra baja del 7% al 4,9% en intención directa de voto. La valoración de Monasterio retrocede un punto desde el debate de la SER y tres en total desde el celebrado en Telemadrid. Pero aguanta.

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