Almeida descarta el paso de peatones transversal de Carmena

La plaza de España no tendrá un icónico cruce como el Shibuya de Tokio porque el Gobierno municipal lo considera "inviable"

Obras en la Plaza de España de Madrid para comunicarla peatonalmente con Madrid Río, el Palacio Real y la Gran Vía.
Obras en la Plaza de España de Madrid para comunicarla peatonalmente con Madrid Río, el Palacio Real y la Gran Vía.Eduardo Parra (Europa Press)

En septiembre de 2018, el Ayuntamiento de Madrid gobernado por Manuel Carmena anunció que el cruce entre las calles Gran Vía, De los Reyes y Princesa, en la plaza de España, iba a contar en 2019 con un gran paso de cebra, pionero en España, que permitiría a los peatones transitar de forma simultánea desde las cuatro esquinas del cruce e incluso, en diagonal. Sin embargo, este novedoso paso de peatones en aspa, que recordaba al icónico cruce del distrito de Shibuya de Tokio, nunca será realidad.

Este lunes, el Ayuntamiento de José Luis Martínez Almeida ha anunciado que el paso de cebra transversal, que planteaba el proyecto ganador del concurso para la reforma de la plaza de España de Porras La Casta Arquitectos y el Estudio Guadiana, no será construido porque, según concluyen varios informse técnicos de 2017 y otro encargado este mayo para analizar su viabilidad, perjudicaría “sustancialmente el tráfico”, congestionaría “la circulación en ese punto conflictivo” y “aumentarían los tiempos de demora” para los peatones.

Así iba a ser el gran paso de peatones de la plaza de España en Madrid.
Así iba a ser el gran paso de peatones de la plaza de España en Madrid.

Según el proyecto, el paso de peatones no tendría semáforos para los viandantes, sino bolardos semafóricos, pivotes de algo más de un metro de alto coronados por una luz que cambia del rojo a ámbar y a verde. Cuando los 16 bolardos estuvieran en verde, los caminantes podrían cruzar en todas las direcciones. Además, la programación de los semáforos permitiría tener tiempo suficiente para atravesar la calle. Ahora, hay que esperar al menos dos semáforos para llegar a la esquina contraria.

Otra de sus novedades es que iba a situarse a la altura de la acera para facilitar la movilidad a las personas de movilidad reducida e invidentes. “Cumple toda la normativa e incorpora la posibilidad de cruces en diagonal, de manera que los coches tienen que detenerse en todas las direcciones para permitir un flujo de peatones mucho más libre”, explicó a este diario al hacerse el anuncio Fernando Porras-Isla, de Porras La Casta Arquitectos.

El paso de peatones formaba parte de la remodelación integral de la plaza de España, para la que se habían destinado 98 millones de euros y cuyo proyecto fue el resultado de una encuesta ciudadana realizada en 2016. En septiembre de 2018, el entonces delegado de Desarrollo Urbano Sostenible, José Manuel Calvo, anunció la implantación de este modelo de paso de peatones, similar al de Shibuya, el más transitado del mundo. Este tipo de cruces de peatones surgieron en la década de los cuarenta del siglo pasado en Kansas City (Estados Unidos) y en Vancouver (Canadá).

Vista aérea del paso de peatones de Shibuya, en Tokio.
Vista aérea del paso de peatones de Shibuya, en Tokio. Ignacio Pereira

Calvo aseguró que mejoraría “las condiciones de movilidad” al ampliar las posibilidades de transitar por el lugar. “Funcionará y será gran éxito que quizás sea reproducido en otros lugares”, dijo Calvo, quien consideró la plaza de España el “lugar óptimo para esta actuación, desde el punto de vista simbólico y de movilidad”.

Sin embargo, el actual delegado de Medio Ambiente y Movilidad, Borja Carabante, ha asegurado ahora que ya en 2017 un informe técnico desaconsejaban habilitar este paso, pero que el equipo de Gobierno de entonces “insistió” en colocarlo. El equipo actual “ha desistido” de esa “ocurrencia” que, ha subrayado Carabante, generaría “demoras elevadas” de dos minutos cada vez que fuera habilitado. El delegado ha anunciado que el cruce definitivo será como todos los pasos cebra y tendrá semáforos.

Según fuentes de Medio Ambiente y Movilidad, el proyecto ganador del concurso “no resolvía completamente la intersección”, por lo que se realizó un ensayo teórico con un esquema de semáforos en tres fases principales: Gran Vía-Princesa, Cuesta de San Vicente y peatones. En la fase de peatones, todos los flujos de vehículos se detenían. Después, varias simulaciones y una general de noviembre de 2017 concluyeron que había “demoras elevadas derivadas de un ciclo largo (120 segundos) de semaforización para permitir crear una fase específica para el peatón que tenga como mínimo 50 segundos”.

El 10 de junio pasado, un nuevo informe de la Dirección General de Gestión y Vigilancia de la Circulación concluía “la imposibilidad de regular un cruce diagonal” y valoraba “positivamente una interrupción simultánea de todos los flujos de vehículos concurrentes en dicha intersección, por lo que no considera viable este cruce”.

Sobre la firma

Victoria Torres Benayas

Redactora de la sección de Madrid, también cubre la información meteorológica. Licenciada en Periodismo por la Universidad de Navarra, cursó el máster Relaciones Internacionales y los países del Sur en la UCM. En EL PAÍS desde el año 2000, donde ha pasado por portada web, última hora y redes, además de ser profesora de su escuela entre 2007 y 2014.

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