Vecinos de otros distritos y gente sin citar acuden a las pruebas PCR en Usera

La Comunidad aumentará a 1.500 personas la llamada en las próximas convocatorias

Vecinos de Usera esperan su turno para hacerse una prueba PCR en el centro de especialidades del barrio de Orcasitas.
Vecinos de Usera esperan su turno para hacerse una prueba PCR en el centro de especialidades del barrio de Orcasitas.Luis De Vega Hernández

Unas 70 personas esperan su turno para hacerse una prueba PCR en el centro de especialidades del barrio de Orcasitas. La cola, una pequeña torre de babel, busca la sombra sobre la acera de la calle Cestona pasadas las cinco de la tarde. El supervisor del Summa 112, organismo que se encarga de realizar los test, pasa revista para comprobar que todos llevan la tarjeta sanitaria en regla. No piden más requisito que ese pese a que los destinatarios eran, en principio, personas de entre 15 y 49 años convocados vía SMS. Poco a poco los van llamando y acceden al centro tras comprobar en la puerta que no tienen fiebre. Calma y normalidad.

Este distrito de Usera, con 405 contagios, del 10 al 16 de agosto, es de los 21 de la capital el que más ha sufrido en la última semana el azote de la pandemia. Ha acumulado 282 casos positivos por cada 100.000 habitantes entre el 10 y el 16 de agosto. Coronando el preocupante escalafón de comunidades autónomas, Madrid suma en ese mismo periodo 122 casos por cada 100.000 habitantes. La situación, a pesar de todo, es “perfectamente sostenible”, según señaló el viceconsejero de Sanidad Pública, Antonio Zapatero, en declaraciones a Telemadrid.

Este martes ha sido el segundo de los seis días en los que la Comunidad de Madrid va a realizar test a asintomáticos para comprobar el impacto de la covid-19 en las zonas más sensibles de la región. El Gobierno que preside Isabel Díaz Ayuso sigue sin embargo sin informar del porcentaje de asintomáticos, dato que eliminó de las estadísticas el 4 de agosto.

Los vecinos de Usera esperan su turno para hacerse una prueba PCR en el centro de especialidades del barrio de Orcasitas.
Los vecinos de Usera esperan su turno para hacerse una prueba PCR en el centro de especialidades del barrio de Orcasitas.Luis De Vega Hernández

A las 18,30 horas, hora y media antes de cerrar, en Usera se han llevado a cabo 620 pruebas, pero el Summa 112 no informa de cuáles corresponden a las personas que convocadas. El ritmo de los test el martes es más fluido que el lunes en el distrito de Carabanchel, donde se puso en marcha el testeo y se cerró la jornada con poco más de 400 pruebas en diez horas. Allí fueron citadas vía SMS mil personas, al igual que en Usera. La asistencia es voluntaria. Pero la baja respuesta de los ciudadanos, pese a que es un test que costaría unos 150 euros, ha llevado al Ejecutivo regional a aumentar esas invitaciones a 1.500 personas desde el miércoles, que será el turno del distrito de Villaverde.

El propio vicepresidente Ignacio Aguado reclamó ayer desde su cuenta de Twitter a los vecinos su participación en las pruebas. Todo en el mismo día en el que los cuatro principales sindicatos sanitarios denunciaron que la atención primaria se encuentra “al borde del colapso” así como la insuficiencia de pruebas PCR disponibles en la mayoría de ellos. Según Zapatero, en Madrid se están realizando 20.000 pruebas cada día.

Vecinos de Usera esperan su turno para hacerse una prueba PCR en el centro de especialidades del barrio de Orcasitas.
Vecinos de Usera esperan su turno para hacerse una prueba PCR en el centro de especialidades del barrio de Orcasitas.

Pero, al igual que el lunes, la mayoría de las personas que acuden a hacerse la PCR a Usera no son las citadas por la Consejería de Sanidad. Pese al envío de la invitación vía SMS se permite acudir a cualquiera que tenga su tarjeta sanitaria. Carmen, de 73 años, llega desde Retiro luciendo doble mascarilla sobre su rostro. Inma, de 43 años, se enteró al ir a una cita médica a este mismo centro por la mañana y ha vuelto para hacerse el test junto a su pareja, Jesús, de 44. Yésica, de 24 años, ha llegado desde Carabanchel tras enterarse por la televisión. Martis, nigeriano de 33, viene desde Fuenlabrada. Papy, congolés de 32, desde Parla. Ninguno de los consultados había recibido el SMS de la Comunidad salvo Ana María, dominicana de 32 años. Svetlana, búlgara de 60 años vecina de Almendrales, accede por las escaleras y un sanitario le apunta con el termómetro a la frente tras unos tres cuartos de hora de espera. Desde que entra hasta que sale apenas transcurren tres minutos.

En el interior del edificio, cuatro sanitarios al frente de otros tantos ordenadores para tomar la filiación de los que van accediendo y otros tanto van realizando las pruebas, que cada rato van saliendo en contenedores de poliexpán blanco de 60 en 60 camino del laboratorio. Este miércoles es el turno de Villaverde; el jueves Puente de Vallecas; el viernes, San Sebastián de los Reyes y el sábado, para acabar, Móstoles. Con la realización de las pruebas la Comunidad trata de conocer mejor el comportamiento del virus en la región y poder cortar cuanto antes la cadena de transmisión.

Sobre la firma

Ha trabajado como periodista y fotógrafo en más de 30 países durante 25 años. Llegó a la sección de Internacional de EL PAÍS tras reportear año y medio por Madrid y sus alrededores. Antes trabajó durante 22 años en el diario Abc, de los que ocho fue corresponsal en el norte de África. Ha sido dos veces finalista del Premio Cirilo Rodríguez.

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