La Guindalera alumbra un nuevo futuro en escenarios ajenos

Tras cerrar su sala en 2019, el proyecto de teatro independiente inicia una nueva etapa como compañía de repertorio, recuperando su ‘Yerma’ en los Teatros del Canal

Un instante de 'Yerma', el montaje con el que La Guindalera regresa a los escenarios.
Un instante de 'Yerma', el montaje con el que La Guindalera regresa a los escenarios.Susana Martín

“No hay cosa más hermosa en este mundo que proporcionar vida”, cuenta el director de escena Juan Pastor sobre Yerma, el texto de Federico García Lorca sobre feminidad, libertad y rebeldía que lleva años actualizando y, por tanto, proporcionándole nuevas vidas. Junto a la gestora cultural Teresa Valentín-Gamazo, su esposa, alumbró durante más de 15 años La Guindalera, una inspiradora sala de teatro independiente que cerró en 2019, ante la intratable burocracia y la falta de ayudas. Esa noche, en la que su hija María Pastor tomaba sobre el escenario el testigo del proyecto como una heroína lorquiana, comenzó su renacer como compañía de repertorio, que representa sus producciones en teatros ajenos.

Más información
Una de las clases de la escuela de interpretación Nave 73.
Una escuela para explorar todas las posibilidades del teatro

ConYerma se despidieron entonces del que era su hogar, ante la presencia de muchos de sus espectadores habituales y las entradas agotadas. Y con Yerma regresan. Será en la sala Negra de los Teatros del Canal en cinco funciones, entre el 3 y el 7 de febrero, para las que ya no hay billetes. En la primera de estas citas, que comienza a las 19:00 horas para cumplir con el toque de queda, tendrán tiempo de reencontrarse con el público asistente, entre el que seguro estarán varios de los que les vieron bajar el telón hace 14 meses.

“Comienza ahora un nuevo ciclo, en el que necesitamos que otros teatros públicos y festivales empiecen a recibirnos y a mostrar nuestros montajes”, cuenta María Pastor. Debutó en la profesión en esta compañía con un pequeño papel en Bodas de Sangre, también del autor granadino. Lo hizo junto a los actores que admiraba y a los que había visto, alejada de los focos, trabajar a diario. Con sus padres prácticamente retirados, la actriz se esfuerza en que “estos 20 años de La Guindalera no caigan en saco roto”.

En este tiempo de relativo barbecho, ha creado una web que muestra una selección de los mejores espectáculos de la agrupación. Están listos para ser representados de nuevo, al conservar todavía su escenografía y vestuario. De entre esos nueve títulos, a Pastor le gustaría recuperar La bella de Amherst, un monólogo en voz de la escritora Emily Dickinson. Por el momento, volverán a los Teatros del Canal a finales de marzo, con la metafórica El curandero mientras busca nuevos destinos para el resto de temporada.

“Nos fuimos de forma premeditada y no precipitada; como queríamos y sentíamos que debíamos hacerlo. Después de la tormenta del cierre, renacemos”.
María Pastor, responsable de La Guindalera

“La forma que tenemos de trabajar las obras es sometiéndolas constantemente a examen”, comenta la actriz. Y así ha ocurrido con su particular Yerma. Aunque “basada en unos cimientos sólidos en cuanto a dirección y puesta en escena”, ya no es la misma de 2019. En esta versión, un grupo de actrices y actores describe al público cómo era el comportamiento de una generación cercana, la de sus propios abuelos, y reflexionan sobre cuánto de esa forma de ver el mundo han heredado, en una sociedad que sigue siendo machista. “¿Hay un eco de aquellas normas rígidas que generaban autocensura y falta de libertad?”, se pregunta el montaje.

“Esta vez, la luna de la que tanto habla Lorca y el influjo que ejerce sobre las personas están mucho más presentes”, avanza Pastor. “La liberación de la mujer ha evolucionado muy rápido en muy poco tiempo, mientras que esa herencia del pasado sigue latente. Ese conflicto es el que nos impulsó a volver con este texto”.

La compañía, privada y fiel a una forma de teatro independiente, decidió en su momento parar para no pervertirse. Fue la consecuencia de lo que consideraban una políticas culturales inexistentes en Madrid. “No tanto por falta de interés de las instituciones públicas. Nos han ayudado dentro de lo posible, pero dependen de unas leyes que a veces les atan y que deben cambiar. Los profesionales de la cultura también tenemos parte de responsabilidad en esto”, advierte la actriz. Por eso, los Pastor decidieron que, de entre todos los candidatos a quedarse su espacio en la calle de Martínez Izquierdo, lo hiciera el estudio Juan Codina, con el que comparten valores y que les ha permitido mantener un vínculo con la que fue su sala. “Ampararnos los unos a los otros es de lo que depende el futuro de la cultura”, dice la actriz, que imparte clases en el estudio de Codina. “Es una forma de compartir el legado de mis padres”.

Otra agrupación de teatro privada, Kamikaze, acaba de ofrecer su última función en el teatro Pavón, aunque Pastor prefiere rehuir las comparaciones. “Sin duda es uno de los proyectos teatrales más interesantes de los últimos años. Su cierre es una situación compleja en el que hay varios puntos del vista a tener en cuenta”, se limita a decir. “Nos fuimos de forma premeditada y no precipitada; como queríamos y sentíamos que debíamos hacerlo. Después de la tormenta del cierre, renacemos. Creo que es el premio por haber hecho bien las cosas”, celebra Pastor.

Sobre la firma

Héctor Llanos Martínez

Redactor especializado en nuevas narrativas audiovisuales (streaming, pódcast, redes sociales) y en el género documental, con varios años como autor del blog 'Doc&Roll'. Formado en Agencia Efe y elmundo.es, antes de llegar a Verne y la sección de Madrid de El País, escribió desde Berlín para BBC, Deutsche Welle, Cineuropa, Esquire o Yorokobu.

Normas

Más información

Archivado En

Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS