La tregua entre PP y Vox salta por los aires antes de la investidura de Ayuso por las muertes en las residencias

La extrema derecha se abre a apoyar la investigación que patrocinan Más Madrid, PSOE y Podemos

Isabel Díaz Ayuso, en la Asamblea de Madrid.
Isabel Díaz Ayuso, en la Asamblea de Madrid.Alberto Ortega (Europa Press)

A primera hora de la mañana del lunes, Rocío Monasterio, líder de Vox, lanza una bomba política que retumba en la Asamblea a solo unas horas de que se celebre el debate para la investidura de Isabel Díaz Ayuso (jueves y viernes), en el que la candidata del PP necesita los votos de la extrema derecha para retener el poder.

La comisión de las residencias creemos que es necesaria: sería muy irresponsable por nuestra parte no analizar, más que investigar, en qué hemos fallado”, dice antes de asegurar que su partido apoyará la investidura de la líder popular. “Hay muchas familias que siguen sufriendo con horror la pérdida de un ser querido en una residencia, y no podemos dejar sin respuesta a todo lo que ocurrió allí”, añade. “Si viniera una ola como la de marzo, volvería a pasar, porque las residencias siguen exactamente en la misma situación”.

Más de 5.000 personas murieron en esos centros durante el pico de la pandemia. Ese balance dramático persigue a Díaz Ayuso un pleno tras otro, presionada por la oposición en busca de respuestas durante la pasada legislatura. Pero la investigación parlamentaria queda en nada al disolverse la Cámara por el adelanto electoral que desemboca en el 4-M. Ayer, cuando los asesores de la presidenta escuchan a Monasterio —que tiene la llave para reactivar o no la investigación—, suenan todas las alarmas. La tensa tregua con la que cerraron el 4-M los dos partidos acaba de saltar por los aires.

Estas son las razones. Primero, porque el anuncio supone un recordatorio de que Vox negociará votación a votación, a cara de perro, ya que no le une un acuerdo de legislatura con el PP. Segundo, porque muestra que el partido ultra no tendrá reparos en unirse a la izquierda de PSOE, Más Madrid y Podemos si le conviene. Y tercero, porque subraya que Vox se desmarcará constantemente del PP, marcando perfil propio: en dos años hay elecciones de nuevo, y no quiere acabar fagocitado por el efecto Ayuso, como le pasó a Cs. Con todo eso en mente, la presidenta estalla.

“Con respecto a la decisión de Vox de volver otra vez a unirse a la izquierda contra el Gobierno de la Comunidad de Madrid, y contra mí, les pediría que recapaciten”, dice Díaz Ayuso en la Asamblea de Madrid, donde los 65 diputados que logró el 4-M dependen para todo de los 13 de Vox. “Que se pregunten porqué la izquierda ha vetado en toda España esa misma comisión de investigación, y solo se ha sacado adelante en la Asamblea de Madrid gracias a Vox y a Cs”, añade. “Preguntarles si se van a volver a unir a la izquierda para volver a retorcer y a utilizar el dolor de las familias”, sigue. “No todo vale. Esto es inadmisible. No ocurre en ningún otro Parlamento en España”.

Díaz Ayuso hace algo más que quejarse. Viendo que la polémica crece y crece, la líder de Vox intenta recular. Y su homóloga del PP le acusa de mentir.

“La posición de Vox en lo que respecta a la investigación de las residencias es irrelevante. El PP tiene mayoría absoluta en la Mesa”, dice Monasterio sobre el órgano que controla el día a día de la Cámara. “Pueden pararlo todo”.

“Están faltando a la verdad cuando dicen que el PP, en la Mesa, puede vetar esa comisión”, contrapone Díaz Ayuso.

La portavoz de Vox en la Asamblea de Madrid, Rocío Monasterio, el lunes en la Asamblea.
La portavoz de Vox en la Asamblea de Madrid, Rocío Monasterio, el lunes en la Asamblea. Javier Lizón (EFE)

Efectivamente, la posición de Vox no es irrelevante. Si la Mesa no encuentra defectos técnicos en la solicitud de la investigación, debe admitirla a trámite. En ese caso, al PP le quedaría la opción de llevar el asunto al pleno, donde decidiría la mayoría. Y si Vox se alineara con PSOE, Más Madrid y Podemos en esa votación, como promete ayer Monasterio, la investigación saldría adelante.

El conflicto refleja que muchas cosas han cambiado en la Asamblea para que todo siga igual. El PP ha duplicado sus diputados, y Cs ha desaparecido. Díaz Ayuso ha pasado de perder las elecciones de 2019 a ganar las de 2021. Pero Vox mantiene la misma posición conflictiva que antes de las elecciones: Díaz Ayuso depende de Monasterio para todo, y al mismo tiempo Monasterio no quiere aparecer como una simple muleta de Díaz Ayuso.

Con los dos partidos luchando por seducir al mismo electorado, Vox marca distancias con el PP desde hace semanas. Primero se movilizó hasta arrancarle el compromiso de trabajar por una reducción del número de diputados que el PP no ve viable (no suman los votos necesarios). Luego, hizo público que rechaza el ofrecimiento conservador de apoyar a candidatos suyos para presidir comisiones. Y, finalmente, subrayó que la vicepresidencia obtenida en la Mesa por Vox no es una concesión del PP, como intentó trasladar este partido, sino la consecuencia de un debate fácilmente resoluble para Díaz Ayuso: o prestaba sus votos a Vox, o dejaba el puesto en manos de la izquierda.

Cada desencuentro aumenta la distancia entre las dos formaciones. Y entonces, ayer, llega el anuncio de que la extrema derecha apoyará la reactivación de la investigación de las residencias, socorriendo a la izquierda.

“Un gobierno que no tenga nada que esconder debería estar dispuesto a que la comisión de residencias continúe”, reclama Mónica García, de Más Madrid.

“Reparación y justicia”, pide Hana Jalloul, del PSOE.

“No se entiende que cualquier fuerza política esté en contra de investigar sabiendo que hay miles y miles de fallecimientos”, opina Carolina Alonso, de Podemos.

Una Asamblea con actividad en julio

Tras celebrar solo una decena de plenos en todo 2021, los cinco partidos representados en la Asamblea de Madrid coinciden en el deseo de que julio —normalmente mes de vacaciones parlamentarias— sea habilitado para trabajar en el Parlamento regional. Una opinión que comparten la presidenta en funciones, Isabel Díaz Ayuso, y la de la Cámara, María Eugenia Carballedo.

 

“Llevamos dos años de legislatura perdidos, tres meses perdidos por la convocatoria electoral”, recordó Mónica García, de Más Madrid. “Ese tiempo hay que recuperarlo con propuestas para Madrid y para los madrileños”.

 

“Cuanto antes nos podamos poner a trabajar mejor”, coincidió Carolina Alonso, de Podemos. “Ante la ciudadanía tenemos que salir dando una imagen de trabajo, que aquí se hace algo”.


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Sobre la firma

Juan José Mateo

Es redactor de la sección de Madrid y está especializado en información política. Trabaja en el EL PAÍS desde 2005. Es licenciado en Historia por la Universidad Complutense de Madrid y Máster en Periodismo por la Escuela UAM / EL PAÍS.

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