Ayuso asume la demanda de Vox de modificar las leyes de género y LGTBI de Madrid

“Veo bien que busquemos una manera de que mejoremos estas leyes”, dice la presidenta en la Asamblea

La presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, en el pleno de la Asamblea de este jueves. En vídeo, sus declaraciones sobre la homofobia.EFE (VÍCTOR LERENA / EFE)

El poder lo cambia todo. La misma Isabel Díaz Ayuso que en 2016 defendía la ley para luchar contra la LGTBIfobia aprobada por el Gobierno en minoría de Cristina Cifuentes se ha abierto este jueves a su modificación. Espoleado por Vox, su único socio posible, que pide la derogación de la Ley de Identidad y Expresión de Género e Igualdad Social y no Discriminación, y de la Ley de Protección Integral contra la LGTBIfobia, hace meses que el PP coquetea con la idea. “Veo bien que busquemos una manera de que entre todos los grupos de esta Cámara mejoremos esas leyes”, ha dicho Díaz Ayuso, sin fijar un calendario, ni comprometerse a nada. Un ejemplo de que la presidenta juega al palo y a la zanahoria con Vox, amagando con hacer sin hacer casi nunca nada, ya que la extrema derecha es clave para que saque adelante los Presupuestos o la ratificación del Administrador Provisional de Telemadrid.

Todo ha empezado este jueves con la intervención de Rocío Monasterio, la líder de Vox en la Asamblea de Madrid, donde el PP sueña con volver a amalgamar a toda la derecha bajo sus siglas, tras absorber a Cs en los comicios del 4-M.

“¿Están dispuestos a modificar las leyes vigentes en la Comunidad de Madrid que no respeten la presunción de inocencia?”, ha lanzado la portavoz de la extrema derecha, que al menos querría eliminar el artículo 48 de la primera ley (que obliga al acusado de discriminar con “hechos o indicios razonables, fundamentados o probados” a aportar justificación de lo hecho) y el 66 de la segunda (con la misma redacción). “En la Comunidad de Madrid tenemos leyes que la vulneran, que invierten la carga de la prueba, y por eso le pedimos que las derogue”, ha añadido sobre las dos normas. “¿Va a ser coherente y derogarlas, o va a ser como el alcalde Carmeida [por el regidor de Madrid, José Luis Martínez-Almeida] y el PP de Génova, que dicen una cosa y hacen exactamente la contraria?”

En 2016, la ley contra la LGTBIfobia fue aprobada por unanimidad. La Ley de Identidad y Expresión de Género e Igualdad Social y no Discriminación, sin embargo, salió adelante únicamente con el apoyo de la oposición, ya que contó con la abstención del PP, que entonces ocupaba el Gobierno gracias a Cs. Consecuentemente, la formación conservadora nunca se ha sentido cómoda con su redacción, y el éxito electoral de Díaz Ayuso el 4-M le ha proporcionado la oportunidad de intentar modificarla a su gusto.

“Hace dos legislaturas, se vio con buenos ojos, por parte del Gobierno y de los grupos de la oposición, que se intentara buscar un consenso parlamentario para intentar acabar con la discriminación, sobre todo de las personas homosexuales y transexuales, para normalizar mucho más su presencia en todos los órdenes de la vida”, ha dicho este jueves la presidenta de la Comunidad de Madrid. “Sin embargo, esto no siempre es efectivo, estoy totalmente de acuerdo”, ha continuado. “(...) ¿Qué pasa? Que cuando estas leyes vienen al Parlamento y hay un rodillo parlamentario de todos los grupos contra otro, finalmente muchos de estos textos se acaban pervirtiendo”, ha seguido. Y ha rematado: “Por tanto, veo bien que busquemos una manera de que entre todos los grupos de esta Cámara mejoremos esas leyes”.

Aunque el Ejecutivo insiste en que no está trabajando en un nuevo texto para ninguna de las dos normas, son constantes las alusiones a la supuesta necesidad de mejorar su redacción. Antes de Díaz Ayuso ya se refirió a ello, por ejemplo, el portavoz gubernamental, Enrique Ossorio.

“Esas leyes tienen aspectos notablemente mejorables en su redacción”, dijo a finales de junio. “Eso siempre podría ser revisable. Los objetivos [que persigue la ley], no”, añadió meses antes de argumentar que Madrid no necesita una ley de igualdad.

Choque con Mónica García

Pese a su cómoda victoria electoral, el PP depende de todo para Vox, porque no tiene mayoría absoluta. Eso coloca a los dos partidos en un lugar incómodo. El partido conservador necesita los votos de la extrema derecha para aprobar los Presupuestos (las cuentas públicas vigentes son de 2019) y refrendar la próxima semana el nombramiento del polémico José Antonio Sánchez como administrador provisional de Telemadrid. En paralelo, Vox sabe que está en riesgo de absorción, y que al mismo tiempo no puede ir al choque contra la política de moda entre los votantes de derechas.

Ese cruce de variables ha producido un extraño momento de entendimiento entre los dos partidos en la sesión de control al Gobierno de este jueves. Extraño por único: de nuevo, la sesión ha sido bronca, y ha estado marcada por pullas, descalificaciones y algunas frases de la presidenta (por ejemplo: “En realidad, la homofobia está en la cabeza de la izquierda, porque Madrid es una comunidad segura, abierta y plural“) o de los diputados (Paloma García Villa, de Podemos, llama “nazis” a los representantes de Vox).

Así, Alejandra Jacinto, portavoz de Podemos, ha reclamado a Díaz Ayuso soluciones para la Cañada Real, donde no hay luz desde hace casi un año. ”Les importa un bledo este atropello a los derechos humanos”, ha lanzado, a lo que Díaz Ayuso le ha espetado que no tiene competencias.

La portavoz de Más Madrid, Mónica García (izquierda), durante el pleno.
La portavoz de Más Madrid, Mónica García (izquierda), durante el pleno.Víctor Lerena (EFE)

Hana Jalloul, que ha reclamado más preocupación por los municipios de la región, ha visto cómo la presidenta tildaba de “enemigos” a los socialistas. ”No pueden darnos lecciones de nada. El problema de Madrid se llama Pedro Sánchez”, ha dicho.

Y contra Mónica García, la líder de la oposición de Más Madrid, ha disparado una andanada tras otra, demostrando que su rivalidad política ha trascendido ya a un enfrentamiento personal.

“Me viene a dar lecciones de gestión quien no ha gestionado nada en su vida”, ha arrancado Díaz Ayuso. “Habla de hipocresía quien ha votado por correo para que no se sepa que vive en un barrio y circunstancias que se alejan de lo que dice defender; la que ha estado alentando el acoso sistemático contra un hospital público como el Zendal, y luego da lecciones de sanitaria”, ha seguido. “Pertenece a la izquierda caviar más hipócrita que puede existir. Un día se presenta en [el programa de] Ana Rosa con un look pepero, con tirabuzones, a decir que abriría más la hostelería, y al día siguiente se va a perrear a la SER, diciendo que es la más moderna y que está en contra de mis políticas sanitarias y económicas”.

Son las cosas del poder. El PP triunfó el 4-M. Y se está cobrando la factura. Como le ha espetado Alfonso Serrano, portavoz del partido conservador, a Más Madrid: “No nos hacen falta. No les necesitamos. No nos aportan nada”.

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Sobre la firma

Juan José Mateo

Es redactor de la sección de Madrid y está especializado en información política. Trabaja en el EL PAÍS desde 2005. Es licenciado en Historia por la Universidad Complutense de Madrid y Máster en Periodismo por la Escuela UAM / EL PAÍS.

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