a mi bola
Columna
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No eres Freud

Yo decidí que obviaría el camino del trauma y me centraría en mis necesidades más urgentes e inmediatas

Una mujer joven tumbada en la cama.
Una mujer joven tumbada en la cama.martin-dm (Getty Images)

El día 10 de octubre fue el Día Mundial de la Salud Mental. Después de 10 años de haber tomado la decisión consciente de cuidar sola de mi salud mental, quisiera compartir con vosotras algunas de las cosas que he aprendido: ¡busca un profesional! (o una profesional). No eres Freud por mucho que te empeñes y hasta él necesitaba ayuda. Eso está claro. Por mucho que te conozcas hay algo que no puedes hacer por ti misma: mirarte desde fuera. ¡Busca ayuda!

¡Y sí! Hablo desde la absoluta consciencia de que no todo el mundo se puede permitir una ayuda profesional y de que el que tu mejor amiga te diga “ya tía, si es que es todo súper random” no soluciona nada. Pero al menos te ríes y no te encierras en ti y eso ya es un paso. Rodéate de la gente que te quiere de verdad y, aunque no sepan qué decir, piensa que hay más gente que sabe hablar, que escuchar. Si te topas con estos últimos, aférrate a ellos como un tesoro.

En el caso de que lo puedas pagar, ten en cuenta que no te vas a encontrar con un ser divino, solo es un ser humano que, con cierta empatía, conocimientos y 50 euros, sabrá hacerte las preguntas adecuadas para encontrar respuestas que quizá no necesitas... O sí, o no, o sí... Y así todo el rato. Yo decidí que obviaría el camino del trauma y me centraría en mis necesidades más urgentes e inmediatas. En adquirir nuevos hábitos para cuidarme por fuera y por dentro y como dicen las mises: “Y la paz en el mundo”.

Solo tienes una cabeza. ¡Úsala! (pero no te pases). El cerebro es el motor de nuestra vida. Deja de exprimirlo si ves que eso no te lleva a ninguna parte. Si tienes las luces encendidas todo el tiempo se funde la batería. Apárcalo de vez en cuando y vive. Ya ves que hay gente que no lo usa y no les pasa nada. Si no puedes más, reinicia.

Incluye en tu vocabulario la palabra “peculiar”. Me parece una palabra muy neutra, ni bueno, ni malo, como si la pronunciara alguien dispuesto a dejarse sorprender. “Peculiar” mola más que “raro”. No sé, prueba. Ya han hablado de salud mental personas como Andrés Iniesta, Simon Byles, Leonardo Di Caprio, Lady Gaga… Y hasta la mismísima Beyoncé, la de Who run the World (Quién domina el mundo) ha admitido que lo domina ella, pero que a veces le molaría hacerlo desde la cama y eso no la hace menos diva. ¡Pues tú igual! Y sé, que no es el texto más periodístico, ni exhaustivo del tema que habréis leído y que no es tan fácil, claro que no lo es. Si lo fuera no habríamos tardado toda una vida en poner sobre la mesa un tema que, en mayor o menor medida, nos afecta a tod@s. No se gestionaría todo así, súper random.

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