Un diputado autonómico y un alcalde se disputan el control del PSOE-M para sacarlo de la crisis tras el 4-M

Unos 14.000 socialistas están convocados a las primarias entre Juan Lobato y Javier Ayala

Javier Ayala y Juan Lobato.
Javier Ayala y Juan Lobato.EUROPA PRESS (Europa Press)

Un total de 14.273 socialistas (entre militantes, afiliados directos y juventudes) están llamados a decidir este sábado el nombre del secretario general que afrontará la reconstrucción del partido tras la debacle de las últimas elecciones autonómicas. Juan Lobato, portavoz adjunto en la Asamblea regional, y Javier Ayala, alcalde de Fuenlabrada, se disputan el cargo desde un análisis compartido: el partido está en crisis tras obtener solo 24 diputados en los comicios del 4-M, en los que además dejó de ser la fuerza de izquierdas de referencia en la región, superado por Más Madrid.

Hasta ahí las coincidencias. Lobato y Ayala proponen dos modelos opuestos para la reconstrucción del PSOE, aún en shock tras los comicios, que abrieron una etapa de total inestabilidad. Dimitió el anterior secretario general, José Manuel Franco; no recogió el acta el candidato electoral, Ángel Gabilondo; y se designó una gestora para pilotar la transición. En medio, Isabel Díaz Ayuso se ha consolidado como referente político en una región que el PP gobierna desde hace más de 25 años.

Lobato, que cuenta con la complicidad de la dirección nacional y de alguno de los alcaldes más importantes de la región, como el de Alcalá, Javier Rodríguez, plantea ensanchar el partido para aprovechar el hueco que está dejando la progresiva desaparición de Ciudadanos. Defiende tanto las esencias socialistas como la necesidad de atraer a las clases medias de urbanización y piscina, tras una campaña del 4-M en la que el PSOE no luchó por el electorado de Majadahonda, Las Rozas o Pozuelo. También aspira, en caso de victoria, a ser el rival de Díaz Ayuso por la presidencia autonómica en las elecciones de 2023.

Ayala, apoyado por las alcaldesas de Getafe (Sara Hernández) y Alcorcón (Natalia de Andrés) está actuando como verso suelto de la organización. A la debacle del 4-M respondió con una carta en la que pedía reconstruir el PSM sin injerencias. Plantea dar la batalla frente a Más Madrid, hoy un partido más dinamizado y reconocible en la lucha por atraer a los electores de izquierdas. Ha prometido que no será candidato a la presidencia regional en 2023.

El ganador se enfrentará a un escenario preocupante para sus intereses. La izquierda sigue muy dividida a menos de dos años de las elecciones municipales y autonómicas de 2023: PSOE, Más Madrid, Podemos e IU mantienen sus proyectos, a los que se añade una nueva plataforma, que será presentada hoy.

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En paralelo, Mónica García, la líder de la oposición, está acaparando los focos como principal rival de Díaz Ayuso, lo que está aumentando su proyección ya a nivel nacional, con encuentros públicos con Yolanda Díaz, vicepresidenta de España; Mónica Oltra, vicepresidenta de la Comunidad Valenciana; y Ada Colau, alcaldesa de Barcelona.

Los socialistas, además, están huérfanos de referentes locales, lo que no solucionarán los aspirantes, desconocidos para el gran público.

Y arrastran una etapa de interinidad que ha provocado tensiones internas, subrayando el esfuerzo que tendrá que hacer el ganador para recuperar la unidad de acción del partido.

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Sobre la firma

Juan José Mateo

Es redactor de la sección de Madrid y está especializado en información política. Trabaja en el EL PAÍS desde 2005. Es licenciado en Historia por la Universidad Complutense de Madrid y Máster en Periodismo por la Escuela UAM / EL PAÍS.

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