Piel y emoción flamenca pasados los 55 años con María Pagés en Fuenlabrada

Medio centenar de vecinos mayores participan en un taller impartido por la Premio Nacional de Danza

Los mayores de Fuenlabrada acuden a las clases de flamenco en el centro coreográfico de María Pagés.
Los mayores de Fuenlabrada acuden a las clases de flamenco en el centro coreográfico de María Pagés.Kike Para

“¡Arsa!”, vocea alegremente una de las monitoras que ha impartido este lunes el taller de flamenco en el Centro Coreográfico María Pagés en Fuenlabrada. La danza flamenca de la bailaora ha reanudado la vida lúdica de los mayores del municipio del sur de Madrid, con un taller de tango flamenco que acogerá a 50 vecinos. La sevillana, ganadora del Premio Nacional de Danza en 2002, explica que la actividad fusiona la piel, las ideas y la emoción.

La sala de ensayos cuenta con un escenario y un espejo enorme en el que 15 mayores se miran, mientras siguen las instrucciones de las bailarinas: “Ponemos el peso por delante de las plantas de los pies, llegamos a primera y braceamos por fuera”. La experiencia lúdica, participativa y alegre pretende trasladar los valores de la danza a las personas de más de 55 años de los tres centros municipales de la ciudad —Loranca, Ramón Rubial y Ferrer i Guardia—, durante los días 10, 15 y 22 de noviembre..

“Vamos a hacer una secuencia con la base y la planta del pie. ¡Golpe, derecha y doble!”, adelanta una de las coreógrafas. Los asistentes al taller la imitan. Sus pasos resuenan por toda la sala. Pepe Antero, de 69 años, explica que tanto él como sus compañeros están incorporándose poco a poco a la vida cotidiana que tenían antes de la pandemia, aunque con mucha precaución. “Nos ha afectado mucho no salir de casa, no tener actividad y, sobre todo, no relacionarnos. Esto nos viene fenomenal porque es otra forma de empezar a movernos”, asegura el vecino. Antero asiste también a clases de sevillanas y bailes de salón en su centro de ocio para mayores, pero afirma que no caben todos los que quieren apuntarse y hay lista de espera.

María Barreto, de 66 años, cuenta que es una gran admiradora de la bailaora María Pagés: “Me llamó mucho la atención que estuviera en Fuenlabrada y no dudé en apuntarme”. Suena una canción de Estrella Morente, de su disco Autorretrato, que da paso al calentamiento. La extremeña cuenta ilusionada que es su primera vez en una clase de danza flamenca y está encantada con la adaptación de la formación. “Me encanta ver espectáculos de danza y escuchar música flamenca, pero nunca me había atrevido a bailar. Lo han adaptado a nosotros y a nuestra edad”, dice Barreto.

Los vecinos de Fuenlabrada en el taller de flamenco del Centro Coreográfico María Pagés.
Los vecinos de Fuenlabrada en el taller de flamenco del Centro Coreográfico María Pagés.Kike Para

Los asistentes suben al escenario, decorado con maniquíes que llevan vestidos de flores azules. Las coreógrafas les indican la importancia de la posición del cuerpo: “Las piernas sobre las caderas. No subimos los hombros”. Los alumnos alargan los brazos hacia arriba al compás de una melodía de tango flamenco.

Isabel Márquez, de 71 años, lleva en la sangre el arte de la danza española. La sevillana, afincada en Fuenlabrada desde hace casi 50 años, comenta que siempre le ha gustado bailar, pero que el trabajo y sus tres hijos le cortaron las alas: “Ahora que estoy jubilada y estoy más libre me gusta participar en esta coreografía”. La mujer acude cada semana desde hace tres años a clases de sevillanas en el centro municipal de mayores de Loranca, donde asegura que se han empezado a reanudar las actividades, canceladas por la pandemia, hace apenas dos semanas. “Estoy metida en todos los saraos”, dice orgullosa. Y regresa a la clase en la que sus compañeros aprenden a taconear.

Dos horas de clase

Los participantes hacen círculos con las manos hacia dentro y hacia fuera. Durante las dos horas de clase, los mayores aprenden las nociones básicas del flamenco. La sevillana María Pagés, que dirige la actividad, explica la importancia de poner en valor el patrimonio cultural y humano de la ciudad: “La sociedad no considera productivos a los mayores y eso hace que queden marginados de las actividades”.

El taller, basado en el trabajo en equipo y la conexión humana a través del flamenco, nace con el objetivo de integrar a las personas mayores de manera activa en los proyectos. Para ello, se utiliza la danza como una herramienta integradora. La iniciativa, lanzada por la Concejalía de Mayores del Ayuntamiento de Fuenlabrada y el centro coreográfico, cuenta con bailarinas licenciadas en pedagogía de la danza que siguen una metodología adaptada a las necesidades de los asistentes.

El alcalde de Fuenlabrada, Javier Ayala, explica que los mayores del municipio son personas con mucha actividad y una gran trayectoria en el mundo de las artes escénicas como grandes aficionados: “Este taller les ofrece la posibilidad de salir de sus centros”. La dirección del centro coreográfico pretende dar continuidad al proyecto a partir de esta primera toma de contacto con los mayores del municipio para realizar una obra de teatro que incluya la danza flamenca.

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