La oposición acorrala a Almeida con una comisión de investigación sobre el intento de espionaje a Ayuso

Todos los grupos salvo Vox han apoyado que el Ayuntamiento investigue si colaboradores y trabajadores del consistorio urdieron un plan para investigar a la presidenta

El alcalde de Madrid, José Luis Martínez-Almeida, este martes.Foto: GETTY IMAGES

Todo va demasiado rápido. Las noticias de hace cinco minutos ya se quedan viejas. El lenguaje bélico que azota al PP se está agotando día tras día. La historia que sacude ahora mismo los cimientos del Partido Popular comenzó a mediados de octubre del año pasado y terminó en enero de 2022. Diversos colaboradores y trabajadores del Ayuntamiento de la capital ―al menos tres personas, tal y como desveló EL PAÍS el pasado jueves― urdieron un plan para investigar a Ayuso. Esto es, precisamente, lo que todos los partidos políticos ―incluido el PP, salvo Vox que se ha abstenido―han decidido llevar a una comisión de investigación interna en el Consistorio.

Estos trabajadores implicados en el intento de espionaje fueron colocados a dedo por la dirección nacional del PP. Se afanaron en buscar la prueba definitiva de que el hermano de la presidenta de la región, Tomás Díaz Ayuso, habría cobrado una mordida de 283.000 euros por un contrato de mascarillas con la Comunidad. La crisis en el Ayuntamiento fue de tal calibre, que precipitó la dimisión inmediata de Ángel Carromero, amigo personal de Almeida y coordinador general de la Alcaldía.

Más Madrid, PSOE y Ciudadanos activaron la maquinaria para exigir todas explicaciones. Los concejales de Begoña Villacís (Cs), visiblemente molestos, han visto aquí una traición y un modo de morder a su máximo adversario, aunque sin mucho ahínco. La moción de censura, aunque se habla y se habla, solo es eso: habladurías. Si Almeida, que dimitió esta mañana como portavoz del PP, respondió durante diez minutos a la presunta trama de espionaje al inicio del pleno, esta tarde ha decidido echarse a un lado. Ha preferido que su defensora sea Inmaculada Sanz, su portavoz de Gobierno:

―El Grupo Popular va a apoyar todas las iniciativas. Tenemos un compromiso total con la transparencia.

Almeida, mientras tanto, ha observado el último debate del día desde su asiento. Ha considerado que las explicaciones de esta mañana ya eran suficientes. La oposición, sin embargo, ha ido con todo contra el alcalde. “Nos da igual si el señor Almeida lo sabía o no lo sabía”, ha dicho José Manuel Calvo, portavoz del Grupo Mixto. “Ha dado un espectáculo lamentable”. Un minuto después, fue el turno de Rita Maestre, líder de la oposición en el Ayuntamiento. “Los acontecimientos tienen una gravedad extrema. Afectan al Ayuntamiento de Madrid, a cómo perciben a los ciudadanos, a la política, a ese descrédito y desapego que tiene tantas nefastas consecuencias. No es una peleíta más del PP”. Y se ha hecho numerosas preguntas. “¿Quién organizó la trama presunta de espionaje?, ¿qué actuaciones llevaron a cabo?”.

También activó la ofensiva la edil socialista Mar Espinar. “¿Este Ayuntamiento ha utilizado fondos públicos para investigar a Ayuso? Esta es su manera de entender la vida. Son una tripulación de traidores. Solo les importan ustedes mismos. Lo que ocurre en el PP no me importa, tengo Netflix para entretenerme”. El Grupo Mixto, Más Madrid y PSOE afianzaban una ofensiva que ha tenido muy pocos precedentes durante la legislatura. Acorralado, era el turno de escuchar a Vox, ausente en todo momento de este debate en el Ayuntamiento y de la grave crisis que azota a los populares. Sin embargo, Javier Ortega Smith sorprendió a todos con el inicio de su discurso:

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―Lo que verdaderamente es incomprensible es ser comunista en pleno siglo XXI.

Las caras de los concejales eran ojipláticas. “Le voy a hablar de Groucho Marx mejor que de Karl Marx. Es mejor callar y permanecer tonto, que despejar todas las dudas. Muchas gracias”. Tras la extrema derecha, fue el turno de Ciudadanos, que decidió hablar con el concejal de Urbanismo y vicepresidente de la Empresa Municipal de Vivienda y Suelo, salpicada en este presunto escándalo de espionaje hacia la presidenta Ayuso. Fuentes dio un relato exhaustivo de los hechos. “¿Qué mecanismos de control tiene usted para controlar a su gente? Todos sabemos que el tema lo ha dado por cerrado el PP, pero no este Ayuntamiento”. Los ediles de Más Madrid, del PSOE y sus propios compañeros aunaron los aplausos. Al terminar, dijo:

―Por ser yo bueno, no se puede ir pisando por donde friego. Transparencia y dignidad.

El pasado viernes estaban citados todos los consejeros de la empresa municipal de vivienda, formado por representantes de todos los partidos políticos. Fuentes preguntó abiertamente a Álvaro González, concejal de Vivienda y presidente de la empresa, por el supuesto espionaje. Según varios de los presentes, este explicó que llamó al detective a petición del alcalde. Almeida le dijo a González que “alguien” de la empresa municipal estaba intentando contratar a un detective para investigar a Ayuso: “Mira a ver qué pasa”.

Según explicó González el viernes pasado, él se puso en contacto con esta persona implicada y con el detective al que supuestamente había llamado para investigar al hermano de Ayuso. Según fuentes del área de Vivienda de la capital, el edil llamó hasta 16 veces al detective Julio Gutiéz, de la empresa Detectives Mira. 14 de estas 16 llamadas se produjeron al teléfono fijo de esta compañía. Ante tanta insistencia, una de las encargadas le proporcionó a González el teléfono de Gutiéz. Y se produce la siguiente conversación, que fue desvelada por el diario El Mundo el pasado jueves:

―Don Julio, soy Álvaro González, el presidente de la EMV. Le llamaba por si podíamos vernos para contrastar una información que me ha llegado si fuera posible.

―Pues dígame cuándo.

―Cuando a usted le venga bien, hoy o mañana.

―Es que me voy de viaje a las tres de la tarde. ¿Qué es lo que quiere tratar conmigo?

―Es para contrastar una información que me ha llegado.

Y se emplazaron a hablar en otro momento. Fuentes del entorno del concejal vivienda aseguran que esa misma tarde el detective Gutiéz devuelve la llamada al edil popular y este le dijo que no puede decir quién le llamó, pero que no era de la Empresa Municipal de Vivienda.

Días más tarde, y a petición de Almeida, el delegado de Medio Ambiente y Movilidad, Borja Carabante, se presentó en la sede de la empresa municipal y reunió a los principales altos cargos:

—Está el alcalde preocupado por este asunto.

Según fuentes presenciales, se produjo la siguiente conversación: “Yo también sé ese rumor. Me lo han contado en una cena”, contestó uno de los presentes. “Esto es falso”, contesta otro. Tras consultar a los mismos, se dio por zanjado el asunto. Hasta que todo explotó el pasado miércoles por la noche con la noticia de El Confidencial y ha derivado en una comisión de investigación en el Ayuntamiento este mismo martes para esclarecer todos los hechos.

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Sobre la firma

Manuel Viejo

Es de la hermosa ciudad de Plasencia (Cáceres). Cubre la información política de Madrid para la sección de Local del periódico. En EL PAÍS firma reportajes y crónicas desde 2014.

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