Caos en el concierto de Marc Anthony en Ifema: cientos de personas se pierden la primera parte por las colas

La institución ferial, que no es responsable del acto, reconoce “fallos”, y la organización culpa de las aglomeraciones y de los problemas de acceso a la mayoría del público por llegar a última hora

Marc Anthony, durante su concierto en el recinto ferial de Ifema.Foto: LUIS SEVILLANO | Vídeo: RRSS

“Un auténtico caos”. Así describe la situación Carmen Vizoso, de 25 años, que ha esperado más de una hora en la cola del concierto que el artista Marc Anthony celebra en el recinto ferial de Ifema de Madrid la noche de este martes. “Nadie nos ha dado una explicación”, cuenta por teléfono. “Nos han dividido por sectores. Yo estoy en el sector C ―el más barato―. Nos hemos tenido que parar para que nadie nos atropelle. Nadie de la organización nos ha dicho nada. No hay nadie. La organización es pésima”, lamenta.

No es la única asistente que ha mostrado sus quejas. Cientos y cientos de personas han accedido hasta una hora tarde al concierto del rey de la salsa por aglomeraciones en una de las entradas. Un portavoz de la institución ferial, que no es la promotora del recital, reconoce a EL PAÍS “fallos” en la organización. Otros aficionados hablan de eternos atascos en coche para acceder a los aparcamientos y de mal sonido y mala visibilidad.

Cientos de personas, en la fila del concierto.
Cientos de personas, en la fila del concierto.EL PAÍS

“Yo he llegado pronto”, explica también por teléfono Montse Caballé, de 32 años. “Nos pusimos en la cola a las nueve de la noche. Nosotros también teníamos la Puerta C. La organización ha sido fatal. Estamos tirados en la calle”. Un testimonio que corrobora también Verónica Gómez, de 51: “Vengo de Cantabria para ver el concierto. Hemos llegado en hora. Nos han dicho que sigamos la fila. Llevamos como tres kilómetros dando vueltas y vueltas. La policía ha tenido que intervenir. El concierto ha empezado y aquí hay miles de personas haciendo una fila. Nadie nos dice nada. Aquí no hay nadie. Es un concierto que mueve miles de personas”.

La organización del recital —J&J, @ Live Nation y Planet Events— asegura que “el motivo por el que se han podido retrasar los accesos es debido a que la mayoría del público ha llegado a última hora, a pesar de que el horario de apertura de puertas (siete y media de la tarde early entry —entrada anticipada—, ocho de la tarde apertura general) estaba indicado en la entrada y anunciado en las redes oficiales”. Además, frente a las acusaciones de algunos asistentes perjudicados por el incidente, han aclarado que han accedido al recinto 22.959 personas, “muy por debajo” de la licencia que tienen concedida.

Lo que más afecta es lo que sucede más cerca. Para no perderte nada, suscríbete.
Suscríbete

El concierto del artista puertorriqueño ha empezado con cerca de 30 minutos de retraso para intentar solventar los problemas de la entrada. Una vez iniciado, principalmente el sector C ha tardado unos 30 minutos en acceder al recinto. Los afectados, una vez dentro, lamentaban que no se hubiera habilitados otros accesos que estaban más liberados, así como la falta de visibilidad del escenario. Durante gran parte del concierto, los últimos sectores no han parado de corear “estafa, estafa” y “fuera, fuera”. Begoña Blanco, que acude con un grupo de 15 personas, asevera que reclamará la devolución del coste de la entrada, de 65 euros. El concierto ha acabado pasadas las doce de la noche y la salida se ha realizado sin incidentes.

“He visto mucho caos en organizaciones de conciertos, pero ninguno tan delirante como este de Marc Anthony. Cuarenta y cinco minutos solo para ponerte al final de la cola de la zona C”, dice en su perfil de Twitter el cronista musical Víctor Lenore. “Vergonzoso lo del concierto de Marc Anthony, colas de 3km, 1 acceso para 12.000 personas, concierto que debería haber empezado”, se queja la periodista Candela Salvador en Twitter, donde se repiten las imágenes y vídeos de largas esperas ante las entradas y la retirada masiva antes de su finalización.

La de Madrid es la tercera parada de Marc Anthony en España tras Santiago de Compostela y Barcelona, donde no se produjeron problemas, salvo algunas incidencias “puntuales” en el canje de entradas compradas de 2019. Esta gira, que en primero se anunció como Opus Tour y más tarde como World Tour, tuvo que ser aplazada a causa de la pandemia y ha aterrizado en España dos años después como Pa’lla voy Tour. El artista latino estará en Sevilla el 23 de junio y recorrerá otras ocho ciudades españolas más hasta terminar el 8 de julio en Las Palmas de Gran Canaria.

La actuación de ‘El flaco de oro’

Más de 20.000 personas esperaban a que Marc Anthony saliera al escenario. El DJ Óscar Martínez, encargado de entretener al público, que iba entrando poco a poco desde las siete y media de la tarde, lanzó unos últimos temas a las diez de la noche. Ya se había despedido, pero le dieron orden sobre el mismo escenario de continuar un poco más. Casi a las diez y media, El Flaco de oro, el rey de la salsa, apareció tras un popurrí de algunos de sus éxitos más comerciales, incluidas colaboraciones como La gozadera, con Gente de Zona.

Inició con Valió la pena, uno de sus temas salseros más reconocidos, y seguidamente cantó Y hubo alguien. Mientras en las afueras se desataban las quejas al escuchar los primeros acordes y no poder entrar, los miles de fans que se agolpaban en el interior rompían a bailar.

“Me parece un pedazo de artista, si te gusta la salsa, es un clásico”, comentaba antes del arranque Josué Navarro, que acudía al concierto con su pareja, Carmen García. “Tengo el recuerdo de él desde los tiempos de Celia Cruz, me empezó a gustar ahí y he ido a más conciertos”, comentaba. Marina Medina fue acompañada de su abuela, Guillermina Luyo, peruana de 86 años. “Lleva tres años esperando y ahora no ve bien de un ojo, y tampoco escucha mucho, pero viene muy ilusionada”, declara Medina, que también se confiesa seguidora del artista. “He crecido con él”.

Entre duplos de canciones había un pequeño parón, ese en el que habitualmente los cantantes aprovechan para hablar con el público. No conversó casi nada el puertorriqueño y ese silencio pareció no gustar a los asistentes, que comentaban la lentitud que ganaba el espectáculo con esos fundidos a negro a los que los sometían. Tampoco gustó que en ciertas ocasiones su voz se perdiera, eso sí, con cada nuevo tema surgía una explosión de euforia que parecía reconciliarlo con el público.

Repasó sus grandes éxitos y alguna de las últimas canciones de su disco, de igual título que la gira. Actuó durante hora y media, bailó mucho, habló poco, tocó la batería y sacó al escenario al futbolista Sergio Ramos. Marc Anthony, ganador de tres Grammy, nueve Latin Grammy y poseedor de una estrella en el Paseo de la fama de Hollywood, dejó al público debatiéndose entre la admiración y el desencanto por un espectáculo del que querían más.

Suscríbete aquí a nuestra newsletter diaria sobre Madrid.

Sobre la firma

Andrea Nogueira Calvar

Redactora en EL PAÍS desde 2015. Escribe sobre temas de corporativo, cultura y sociedad. Ha trabajado para Faro de Vigo y la editorial Lonely Planet, entre otros. Es licenciada en Filología Hispánica y máster en Periodismo por la Escuela de Periodismo UAM-EL PAÍS.

Normas

Más información

Archivado En

Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS