En busca del viento y del sol foráneos

Los grupos energéticos españoles tiran de experiencia y del auge de las renovables para expandir su presencia en el mercado internacional

Parque eólico frente a la costa de East Anglia, al sudeste de Gran Bretaña.
Parque eólico frente a la costa de East Anglia, al sudeste de Gran Bretaña.Julian Claxton / CHPV

Las empresas energéticas españolas explotan desde la primera década de este siglo el sol y el viento de otras latitudes. La experiencia en el desarrollo de estos negocios ha sido esencial en su penetración en los principales mercados internacionales de fuentes renovables. Esta presencia ha experimentado un fuerte desarrollo los últimos años, sobre todo en las tecnologías eólica y solar, “principalmente impulsadas por el consenso político global en materia de descarbonización”, representando “una oportunidad de crecimiento sin precedentes”, señala Jaume Pujol, socio de financial advisory en Deloitte.

Este acuerdo político a escala mundial ha traído una extensión de los mercados donde estas compañías se están instalando. Si comenzaron por Europa y Latinoamérica, y después por Australia y EE UU, ahora las fronteras se han expandido y se mira también al área de Asia Pacífico.

Estamos ante un “mercado global que debemos aprovechar”, dice José María González, director general de la Asociación de Empresas Renovables (APPA), y que BloombergNEF cifra en 303.500 millones de dólares (unos 259.000 millones de euros). “Con nuestra historia y experiencia no podemos quedarnos al margen. Debemos aprovechar esta transición energética para impulsar y fortalecer nuestra industria”. Hay más factores positivos. Según Alberto Martín, socio responsable de energía y recursos naturales de KPMG en España, unos benefician a las propias compañías: “Es una fuente muy importante de crecimiento, rentabilidad y diversificación del riesgo”. Y otros al sector energético, ya que esta experiencia en el exterior “la usan para ser más eficientes en el mercado español y ofrecer mejores precios al consumidor final”.

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Desde Solaria aseguran que “los ambiciosos objetivos que se ha marcado la UE para 2030 en reducción de gases de efecto invernadero, hasta un 55%, y la elevación del peso de la producción de energía renovable del 32% al 65%”, convierten a “Europa en el lugar donde tenemos que concentrar nuestros esfuerzos”. Portugal e Italia van a ser clave. La inversión en ambos será de 1.200 millones de euros para sumar 4 gigavatios (GW) de potencia en 2030, repartidos entre los 3 GW del segundo y 1GW del primero.

En Solarpack señalan el dato de que “la capacidad instalada de energía fotovoltaica a escala global se va a multiplicar por más de seis para 2040”, para apoyar la inversión de entre 1.500 y 2.000 millones que van a hacer hasta 2026 para lograr una capacidad de 4GW en el mundo. Malasia e India en Asia y Perú y Chile en Latinoamérica son algunos de los lugares donde tienen proyectos. México, Colombia, Chile y Centroamérica y el Caribe son los países y regiones elegidos por Cox Energy para invertir 1.000 millones de dólares (unos 853 millones de euros) en los próximos años, informan desde esta sociedad.

El objetivo del grupo de ingeniería Sener se sitúa en “proyectos de almacenamiento y combinación con otras tecnologías para reforzar la alta penetración de energías renovables intermitentes”, afirma Miguel Domingo, director general de Sener Renewable Investments. La firma tiene prevista una inversión de 100 millones de euros en tres años, con una especial atención a Australia y EE UU, territorios ya maduros para almacenar la energía.

Las ‘grandes’ se mueven

Un total de 51.180 millones de euros van a destinar tres de las compañías energéticas españolas más grandes, Iberdrola, Naturgy y Acciona Energía, para impulsar su negocio de renovables en los próximos cinco años. Gran parte de esa inversión se va a dirigir a plantas fotovoltaicas y eólicas a construir en el extranjero.

Iberdrola dispondrá de 34.680 millones de euros para alcanzar una potencia de 60 GW en 2025. Fuentes de la cotizada aseguran que “la cartera de planes renovables del grupo ascendía en junio a 81.500 megavatios (MW), de los que 60.000 se encuentran en los mercados internacionales”, con EE UU a la cabeza, seguido del Reino Unido, Brasil, Australia y otros. De estos, 36.000 son fotovoltaicos y más de la mitad son eólicos, tanto terrestres como marinos.

Muestra del peso que tiene el viento y de su fuerte desarrollo para los próximos años es la cartera de pedidos que desde Siemens Gamesa aseguran tener para “nuestro tercer trimestre fiscal, entre abril y junio de 2021, y que supera los 32.000 millones de euros, lo que la sitúa en niveles de récord histórico”. En Naturgy van a invertir 8.700 millones de euros en renovables con la finalidad de triplicar su potencia instalada. Con ese dinero pasarán de los actuales 4,6 GW a los 14GW a escala internacional en 2025. De este objetivo, el mayor crecimiento se daría en Europa (5,2 GW), seguido de Australia (2,2 GW) y de otras geografías como Estados Unidos y Chile.

El plan de crecimiento de Acciona Energía prevé alcanzar 20 GW renovables instalados para 2025. Esto supone añadir más de 9 GW y una inversión de 7.800 millones de euros. La compañía informa de que 7,6 MW irán destinados al mercado internacional, fundamentalmente en Australia, Estados Unidos y Europa y a través de sus plataformas regionales en Chile y México.

La eólica marina gana más impulso

La energía generada por el viento en el mar gana protagonismo. La reducción en el coste, con el precio del megavatio, acercándose al que se produce en tierra, es una de las razones. Las compañías españolas ya producen energía así y están inmersas en proyectos fuera para aprovechar en alta mar la fuerza del viento, más veloz y constante al no haber barreras. 

Sener está analizando “en fase inicial otros países europeos y zonas puntuales en América’’, expone Miguel Domingo, de Sener Renewable Investments. Destaca también Iberdrola, que ya opera más de 1.300 MW de esta tecnología y avanza en los proyectos de Saint Brieuc en Francia, 496 MW, Vineyard Wind 1 y Park City Wind en EE UU, 800 y 804 MW respectivamente, y Baltic Eagle en Alemania, 476 MW. Con ellos duplicará su capacidad 'offshore' en los próximos años, según fuentes de la compañía. Esta estrategia se verá reforzada “por los procesos de subastas en Europa, con 37.000 MW entre 2021-2022, EE UU y Asia Pacífico, con 13.800 MW hasta 2024”.

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