El gran bazar de las alquiladoras

Para salir de la crisis pospandemia las firmas de ‘renting’ multiplican sus opciones para los usuarios

fotolgahan (Getty Images)

La incertidumbre se ha hecho amiga del renting. Tras casi dos años desde la irrupción de una pandemia que paralizó los planes a futuro de particulares y empresas, el sector del automóvil también ha sentido la aversión de los clientes hacia el compromiso a largo plazo, sobre todo en la compra de productos como el coche, que parecen perder su utilidad en escenarios de confinamientos tan apocalípticos como los que marcaron 2020.

“En momentos de crisis, el renting es muy seguro para el cliente final. Bajo este marco de incertidumbre, la gente se ha pasado al renting para evitar riesgos”, asegura Manuel Orejas, responsable de marketing y desarrollo de negocios de Arval, una de las compañías más grandes del sector, que ya maneja una flota de 180.000 coches en España.

El cambio de tendencia hacia el alquiler de coches con servicios abre un panorama optimista para el crecimiento orgánico de las compañías, según los grandes del sector, que asoma un frenazo en los movimientos corporativos. El incremento en la demanda del renting y la recuperación de los niveles de actividad previos a la crisis de la covid-19 han dejado como plan B —al menos por el momento— el recurrir a fusiones y adquisiciones para impulsar los buenos resultados.

Es el caso de Arval, según Orejas, quien afirma que la empresa ha crecido un 15% de forma orgánica en el último año, a pesar de la crisis económica global. “Arval estará con un ojo en el mercado siempre, pero confiando en el crecimiento orgánico y en dar un buen servicio a los clientes”, insiste como la estrategia que ha manejado la compañía, del grupo BNP Paribas, en los últimos seis años, tras la adquisición del negocio europeo de gestión de flotas de GE Capital en 2015.

Este plan de acción es compartido por Northgate, la empresa especializada en la fórmula de renting flexible (o pago por uso), con una flota actual de 56.000 vehículos en España. “A todos los que tenemos por detrás a grandes accionistas, nos promueve que haya un crecimiento orgánico, que es lo que estamos viendo con el incremento de las contrataciones”, señala Eduardo González de la Rocha, director comercial de Northgate, quien indica que los movimientos corporativos en el sector se verán más motivados hacia la “adquisición de compañías que puedan aportar diversificación en la tipología de productos que se alquilan” o estarán protagonizados por las empresas de reciente creación, con un enfoque más tecnológico y digital, que no tienen suficiente financiación.

Otras empresas se han decantado por las alianzas para reforzar sus flotas y expandirse internacionalmente. Es el caso de Alphabet España, que gestiona en el país más de 70.000 vehículos y más de 700.000 a escala mundial. Rocío Carrascosa, consejera delegada de la compañía, destaca la red OneNet con la que cuentan en la empresa. “El objetivo es buscar nuevos socios, según las demandas de los países, que permitan aportar un servicio integral lo más globalizado posible a nuestros clientes. La estrategia internacional de Alphabet es seguir creciendo y valorando las distintas oportunidades que en cada mercado se vayan presentando”.

Este grande del renting, filial del grupo BMW, opera actualmente en 31 mercados, 17 de los cuales aborda desde la red de miembros de Alphabet OneNet. Así, en cooperación con compañías locales de movilidad, Alphabet ofrece sus servicios de renting a través de socios como Finlog (Portugal), Major Profi (Rusia), Autohellas (Grecia) y Unidas (Brasil).

ALD, la excepción

Otros grandes del sector como ALD Automotive mantienen una estrategia más agresiva en la búsqueda del liderazgo europeo del renting. La marca del grupo Société Générale, que gestiona una flota de más de 120.000 vehículos en España, ha protagonizado uno de los movimientos corporativos más recientes y relevantes del sector en 2021. El pasado abril, firmó un acuerdo para adquirir Bansabadell Renting, la filial de alquiler de vehícu­los con servicios del Banco Sabadell en España, que cuenta con una flota de cerca de 20.000 vehículos, por un monto de 59 millones de euros.

De acuerdo con José-Martín Castro, presidente de la Asociación Española de Renting de Vehículos (AER), los negocios de alquiler desarrollados por las entidades bancarias podrán ser objetivo de adquisiciones por parte de los operadores que tienen mayor experiencia y que han nacido originalmente del sector de la automoción. “No todas las compañías son capaces de generar la cantidad de soluciones que un sector como el renting va demandando”, asegura Castro. “No es fácil digitalizar todo, desde la fase de cotización, la entrega del coche, las reparaciones, hasta las entregas en el taller”.

Esta compra de ALD forma parte del Plan Move 2025 con el que la empresa quiere posicionarse como “líder en adquisiciones de valor añadido y en nuevas soluciones de movilidad” que los catapulte a conseguir un total de 2,3 millones de contratos para 2025. Ya en 2020 cerraron con un crecimiento del 4% en su facturación, un aumento del 1% de su flota y alcanzó una penetración de flota en el mercado del 17%. “Estas cifras [de crecimiento] revelan la consolidación del renting como agente motor de la nueva movilidad, más tecnológica, más segura y sostenible”, asegura Pedro Malla, director general de ALD Automotive España.

La radiografía actual del renting en España, según Castro, muestra una concentración de operadores donde todavía hay una diversidad bastante amplia. Son 16 las compañías asociadas a la AER, 5 de las cuales lideran el mercado español: Arval, ALD, Leaseplan, Northgate y Alphabet. Pero Castro defiende que se trata de una “concentración natural buena”, ya que el proceso se ha dado de forma orgánica, con movimientos corporativos protagonizados por compañías cercanas y sin la aparición de grandes inversores que “alteren los sistemas de funcionamiento y dejen a los clientes en un segundo plano”.

Precisamente, en estos movimientos cercanos se espera una nueva actuación de ALD. De acuerdo con Bloomberg, la empresa francesa, que gestiona más de 1,5 millones de vehícu­los en 43 países, ha mostrado interés en hacerse con Leaseplan, uno de sus competidores más directos, valorado en unos 8.300 millones de euros, que ofrece renting de vehícu­los a particulares y gestiona flotas en 32 países, con un total de 1,9 millones de coches. La fusión supondría la creación de una potencia europea del sector, pero la operación no ha sido confirmada por ninguna de las dos firmas hasta el momento.

Necesidad de prevenir crisis

La pandemia asestó un duro golpe al sector de la movilidad durante los meses más duros del confinamiento. Pero el episodio dejó entre las lecciones aprendidas la necesidad de prevenir nuevas crisis como la que ahora se asoma en el horizonte del sector de automoción por la escasez de los semiconductores a escala mundial, que provocará que se produzcan 7,7 millones de vehículos menos de lo estimado por los principales fabricantes, según los cálculos más recientes de AlixPartners. “La automoción ocupa el 15% de la demanda de semiconductores a escala mundial”, asegura Marcos Grant, responsable de flotas y RAC de Volkswagen, quien admite que habrá una escasez de coches.

La estrategia más común para enfrentar esta próxima turbulencia ha sido reforzar la flota y negociar con los fabricantes. Así lo explica José Ramón Calvo, consejero delegado de Alquiber, una compañía dedicada al renting flexible de vehículos industriales que cuenta con una flota cercana a los 11.800 vehículos en España. De acuerdo con Calvo, en la empresa previeron la posibilidad de una futura crisis de chips desde febrero de 2020. Entonces, aceleraron la planificación de 2021 para asegurar la disponibilidad de los vehículos y esquivar así la escasez que resentirá al mercado, con tiempos de espera que pueden extenderse entre los ocho meses y un año.

En concreto, en el primer semestre de este año, la flota de Alquiber aumentó en un 23% con respecto a los mismos meses de 2020, un crecimiento en el que contribuyó la adquisición de la compañía Carrozados Industriales Segovianos el pasado enero. “Esta integración nos ha ayudado a ser muchísimo más ágiles a la hora de realizar las entregas de los vehículos. No dependemos de proveedores externos y nos permite reforzar nuestra especialización en transformados, un nicho de mercado con el que nos sentimos muy identificados”, explica Calvo. Esta operación es parte de la política expansionista que abandera Alquiber, que estudia la posibilidad de futuras adquisiciones de nuevas empresas para reforzar y mejorar los servicios que ofrece a sus clientes, una estrategia con la que ya ha abierto 22 sedes en todo el país.

Por su parte, Northgate, que apuesta por el crecimiento orgánico, ha decidido adelantar las compras a fabricantes para reforzar el stock. González de la Rocha, su director comercial, cree que la crisis de semiconductores es un factor que puede frenar el crecimiento que ha experimentado el renting. “Va a afectar y mucho. Estamos intentando comprar todo lo que podemos”, insiste, aunque explica que, al igual que Alquiber, su modelo de renting flexible —que exige solo un mínimo de permanencia de un mes— será una ventaja frente a las empresas de renting fijo que sí dependen más del vehículo nuevo. “El renting flexible nos permite tener una mayor rotación de vehículos y con ello dar un servicio más rápido a los clientes”, sostiene.

La transformación cada vez más rápida de las carteras y el surgimiento de los particulares como un nicho potencial ha hecho que se consideren las alianzas con empresas que han incursionado en el mercado con nuevos formatos como el de suscripciones. En este marco, ALD cerró el pasado abril un acuerdo de colaboración para gestionar los contratos de renting con Lynk & Co, la marca de carsharing de la china Geely, dueña de Volvo, que ofrece suscripciones mensuales a un coste de 500 euros, en los que se incluyen los gastos de mantenimiento, impuestos y seguros para cualquier conductor. Con esta cuota, unos 2.000 miembros ya tienen acceso a una de las 120 unidades del modelo SUV 01 que están en circulación en España desde junio. “Para los particulares, esta opción da la tranquilidad de que, si pierdes tu trabajo, puedes cancelar tu membresía con Lynk & Co tras un mes, sin comprometerte a un renting fijo y sin penalizaciones de salida”, detalla Alain Visser, consejero delegado de la compañía.

Deuda con la digitalización

La empresa española Vamos se ha enfocado en reducir la brecha en el acceso de los particulares a las opciones de renting. Según su consejero delegado, Mario Carranza, actualmente un 60% de las personas estarían dispuestas a ordenar un coche online, frente al 25% que optaba por esta opción antes de la crisis de la covid-19. Por ello, la compañía ha desarrollado una plataforma que permite a sus clientes contratar coches de renting fijo, trabajando de la mano con grandes como Leaseplan, mediante un proceso completamente digital y recibirlo, en un máximo de 15 días, en la puerta de su domicilio. Así, en los dos años desde su fundación, Vamos ha comercializado unos 3.000 vehículos en más de 800 localidades del país, llegando incluso a territorios de la España vaciada que tenían más limitado el acceso al renting tradicional que se contrata desde las oficinas. 
“Nuestro modelo de negocio conecta a propietarios de grandes flotas, bancos y renting tradicionales con particulares en cualquier parte de España”, señala Carranza, para quien el sector del renting aún tiene una deuda importante con la digitalización. “Queda todo por hacer —insiste—. El renting es la punta de lanza de un cambio de mentalidad en el consumidor final que está haciendo que la industria se dé cuenta de que tiene que cambiar”.

El futuro es eléctrico

“No tengo ninguna duda de que el renting va a ser el producto estrella del vehícu­lo eléctrico”, asegura Marcos Grant, de Volkswagen. La previsión ha sido abrazada por los cinco grandes del sector. Entre ellos, Alphabet destaca la incorporación de 26.000 vehículos eléctricos e híbridos enchufables en 2020 como parte del crecimiento histórico de la compañía en el área de la movilidad eléctrica. Aun así, tanto los tradicionales del renting como los nuevos participantes reclaman la necesidad de construir una infraestructura que garantice la viabilidad de una flota eléctrica en España. 

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