La suscripción llega al alquiler

Las alquiladoras ofrecen contratos más flexibles para ampliar la base de los potenciales clientes

Peter Cade (Getty Images)

Atraviesa el sector del alquiler de vehículos un momento de transformación: una de cada cuatro matriculaciones en España corresponde hoy en día a vehículos destinados al renting, según la Agencia Española de Renting de Vehícu­los (AER). El dato refleja una clara tendencia de cambio tanto en la movilidad como en la sociedad en general, impulsada por los avances tecnológicos de los últimos años, el relevo generacional, los nuevos hábitos de consumo y el shock de la pandemia. Para adaptarse, las empresas de renting y los rent a car han creado nuevos modelos de arrendamiento más acordes con los tiempos que corren, con menos ataduras y mayores facilidades, como el renting flexible y la suscripción.

Pero ¿cuál es la mejor opción a la hora de alquilar un vehículo? ¿Cuáles son las ventajas y las desventajas de estos productos? Los expertos coinciden en que la respuesta depende de las necesidades y del bolsillo de los clientes. Lo primero, inciden, es que hay que decidir si se busca algo a largo o corto plazo, puesto que la primera gran diferencia entre los dos modelos es, precisamente, la duración del compromiso. El tiempo previsto de un contrato de renting de larga duración suele rondar los tres o cuatro años; aunque en la actualidad muchas compañías han empezado a ofrecer contratos de tres meses en adelante.

Tal es el caso de ALD Automotive, que ahora cuenta con Carflex, un contrato de renting flexible de entre tres meses y un año. “También ofrecemos un producto muy novedoso que se llama ReDrive, que es un renting de vehículos usados por igual plazo de tiempo”, señala Adolfo Agudo, director del área de distribución indirecta y BBVA Autorenting en ALD Automotive España. “Con la pandemia, los contratos se han ido acortando para dar más soluciones a los clientes y seguir colocando al renting en el centro de la movilidad. Ahora prácticamente todas las empresas del sector los ofrecen”, dice el presidente de la AER, José-Martín Castro Acebes.

Sin embargo, la flexibilidad es aún mayor en el caso de la suscripción, que permite al usuario darse de baja en cualquier momento, al cabo del primer mes, sin ningún tipo de penalización. “Es un servicio comparable a las plataformas de series y películas de streaming”, asegura Estanislao de Mata, director general de Sixt España, empresa que ha puesto a disposición de los clientes un producto llamado Sixt+, “sin ningún tipo de compromiso de permanencia y libremente revocable cada mes”, dice De Mata. Otra ventaja de la suscripción frente al renting, añade, es que puedes cambiar la gama del vehículo en el momento que lo consideres, pagando una cuota más alta o más baja “según tu necesidad”.

Todo en el móvil

En la mayoría de los casos, el trámite para conseguir un vehículo bajo contrato de suscripción se hace a través de una aplicación, lo que agiliza mucho el tiempo que se tarda en recibir el coche en comparación con el renting. “Están creciendo cada vez más los modelos basados en pagar una cuota por tener todos los servicios incluidos”, señalan desde Santander Consumer Wabi, una empresa de suscripción que nació en 2020. “Lo que hemos visto y resulta muy curioso es que, aunque la suscripción les interesa a las nuevas generaciones, la edad media de los clientes es de alrededor de 40 años. La necesidad de este tipo de productos estaba ahí, lo que pasa es que no existía esta opción”.

También hay compañías que ofrecen los dos modelos, o un híbrido entre ambos. Avis, por ejemplo, lanzó en el último año una nueva solución que permite a los clientes “alquilar un coche por un periodo de más de un mes hasta tres meses, sin necesidad de estar atado a un contrato de larga duración”, apunta Francisco Farrás, director general de Avis Budget Group para España y Portugal. La compañía también da la posibilidad de “devolver el vehículo antes de lo previsto sin ninguna penalización”, agrega.

Europcar, por su parte, dispone de tres opciones de alquiler flexible: “Tenemos Superflex, de un mes de duración; Flex, que va a partir de tres meses, y Duoflex, que combina el alquiler de un vehículo fijo y otro que está disponible cuatro días al mes, pensado sobre todo para empresas”, señala Tobias Zisik, director general de Europcar Mobility Group en España y presidente de Aneval (la asociación que agrupa a las cinco grandes empresas del rent a car: Avis, Enterprise, Europcar, Hertz y Sixt). El plazo del alquiler es clave, incide Zisik, aunque también advierte sobre otro de los principales aspectos comparativos entre el renting y la suscripción que no debemos perder de vista: “A más flexibilidad, mayor es el precio”.

Es decir, aunque las compañías no suelen exigir un depósito inicial de dinero ni para el renting ni para la suscripción, las cuotas mensuales suelen ser algo más elevadas en este último modelo. Juan Luis Barahona, presidente de la Federación Nacional Empresarial de Alquiler de Vehículos (Feneval), lo resume así: “En el renting tienes un coche concreto cerrado a tiempo y kilometraje. La suscripción la puedes dejar de pagar en cualquier momento y pasarte a otra compañía. Con el renting te atas a un contrato. La suscripción es más flexible, pero la flexibilidad conlleva un coste más elevado”.

Adolfo Agudo, de ALD Automotive España, destaca otra diferencia a tomar en cuenta: el renting permite a las empresas y a los autónomos obtener beneficios fiscales (deducciones en el IVA, el IRPF y el impuesto de sociedades). Estanislao de Mata, de Sixt, dice que, aunque los nuevos modelos flexibles de renting desdibujan en ocasiones las diferencias con la suscripción, el primero sigue siendo preferible “para cuando el cliente necesita un vehículo a largo plazo, con un objetivo claro; la suscripción, en cambio, para tiempos más cortos, o para cuando el cliente no sabe el tiempo que va a tener el coche”.

Kilometraje y precio frente a adaptabilidad

El renting y la suscripción comparten algunas ventajas: con el pago de una cuota mensual, ambos incluyen mantenimiento, seguro, ruedas, asistencia en carretera e impuestos. Son ideales para tener un mayor control financiero y poder olvidarse de los gastos imprevistos relacionados con el vehículo. Entre sus desventajas comunes, el límite del kilometraje. En comparación, el renting está disponible a menor precio, pero la suscripción ofrece mayor flexibilidad.

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