Noor de Jordania, una historia de cuento de hadas con un final de intrigas

La cuarta esposa de Hussein vive entre Nueva York y Londres, apartada del foco mediático dedicada a tareas solidarias y alejada de la familia real por las luchas de poder y los desencuentros con Rania

Noor de Jordania, en Madrid por el 80º cumpleaños de doña Sofia en 2018.
Noor de Jordania, en Madrid por el 80º cumpleaños de doña Sofia en 2018.GCH (GTRES)

Cuando a una veinteañera Noor de Jordania, que por entonces se llamaba Lisa Halaby, la leyeron los posos de un taza de café le vaticinaron que se casaría con un hombre poderoso. Lo ha contado ella misma en el libro de memorias que escribió. Así fue. Lisa se convirtió a los 26 años en la cuarta esposa de Hussein de Jordania y cambió de nombre y religión. Se convirtió al islam el mismo día de su boda y pasó a llamarse Noor, algo así como la luz de Hussein. Y lo fue. Con el soberano jordano vivió años de amor pese a la diferencia de edad y de cultura. La suya fue una historia de cuento de hadas pero con un final marcado por las intrigas palaciegas tras la muerte del rey de Jordania que acabó con Noor regresando a su país natal, Estados Unidos. En estos días, la que fue reina de los jordanos ha vuelto a la actualidad por la boda de su hija menor. Raiyah se ha casado con el periodista británico Ned Donovan, nieto del célebre escritor Roald Dahl, creador de Charlie y la fábrica de chocolate y hermano de la actriz Sophie Dahl, esposa del cantante Jamie Cullum. “Si bien la boda se planeó originalmente para abril en Jordania, la pandemia descarriló esos planes y fue más seguro para la familia de mi esposo celebrarla en el Reino Unido”, ha explicado la novia en sus redes sociales para anunciar: “Si Dios quiere lo celebraremos en Jordania cuando sea posible”. La boda ha contado con la autorización de Abdalá como manda la tradición aunque no pasa a ser más de un mero formalismo en una familia en la que hijos de cuatro esposas conviven haciendo equilibrios.

Pero nada de los sucedido podía imaginarse Noor cuando comenzó su cuento de hadas. Llegó a Ammán en 1977, con 25 años, para trabajar en la compañía aérea Arab Air Service. Nieta de emigrantes sirios y suecos que habían logrado triunfar en Estados Unidos, en sus memorias habla de lo difícil que era estar a la altura de las expectativas que su exitoso padre había puesto en ella. Los Halaby se relacionaban con los Kennedy y Noor estudió en la prestigiosa escuela Chapin para señoritas, como Jackie Bouvier, que luego fue Kennedy y después Onassis. Durante sus años de estudiante de arquitectura en Princeton se manifestó contra la guerra de Vietnam y dejó la universidad un tiempo para trabajar como camarera en una pizzería en Colorado.

Cuando Noor comenzó su aventura jordana de la mano de su padre, Hussein acababa de convertirse en uno de los solteros de oro tras enviudar de su tercera esposa, la reina Alia, que había muerto en un accidente de helicóptero. Su primera esposa fue Dina, una princesa hachemita. Se casaron en 1955; él tenía 19 años y ella 26. Pronto se descubrió que no tenían nada en común. Después de un año y medio de matrimonio y una hija en común, la princesa Alia, se divorciaron. Luego llegó a la vida de Hussein, Muna hija de un oficial británico que trabajaba como asistente en el rodaje de Lawrence de Arabia. Se casaron en el 1961. La pareja tuvo cuatro hijos, Abdalá, el actual rey, Faisal y las gemelas Aisha y Zen. El matrimonió duró 11 años tras los cuales Hussein se divorció para contraer matrimonio con Alia Toukan. Se boda se celebró en el 1972, y tuvieron tres hijos, Haya, Ali y la adoptada Abir, una niña refugiada palestina. Alia murió en un extraño accidente de helicóptero cinco años después.

Los reyes Hussein y Noor de Jordania, en 1984.
Los reyes Hussein y Noor de Jordania, en 1984.John Shelley Collection/Avalon (Getty Images)

En sus memorias escritas después de la muerte de Hussein, Noor cuenta que comenzó a coincidir extrañamente con él en Ammán. Al parecer, el rey se fijó en ella durante una recepción e hizo todo lo posible para hacerse el encontradizo hasta que finalmente la invitó a cenar. Poco después comenzaron a salir y la boda no tardó en llegar. El 15 de junio de 1978 se casaban. Ella fue la única mujer en el enlace. No fue fácil para la joven reina encajar en las intrigas de palacio. Los cortesanos no estaban habituados a que una mujer mandara. Lo recuerda así en sus memorias: “Cuando miro ahora las fotografías de nuestra boda que aparecieron en primera página en los periódicos de todo el mundo, veo a una mujer joven llena de optimismo y esperanza que sonríe con todo su corazón a un apuesto hombre con barba que responde de forma parecida”. Noor y Hussein tuvieron cuatro hijos, Hamzah, Hashim, Iman y Raiyah. Hussein murió en Ammán el 7 de febrero de 1999 a causa de un linforma del que fue tratado en la clínica Mayo. Tras el fallecimiento, Noor conoció mejor las intrigas palaciegas.

Se esperaba que fuese Hassan, un hermano de Hussein, el sucesor pero el elegido tampoco fue el hijo mayor de Noor, Hamzah, sino un hijo que tuvo con la princesa Muna, Abdalá. “Apoyé plenamente su decisión”, escribió Noor. “Contrariamente a lo que afirmaban los rumores mediáticos –que yo había estado presionando a Hussein para que nombrase sucesor a Hamzah– yo siempre había defendido que Hamzah debía tener la oportunidad de ir a la universidad y de desarrollar sus facultades e intereses intelectuales”. Cuando Abdalá supo que él era el heredero, le aseguró a Noor: “Cumpliré los deseos de mi padre para con Hamzah”. No ha sido así. Noor y sus hijos viven lejos de Jordania pero sin olvidar sus raíces. Ella pasa tiempo en Nueva York y Londres. Está dedicada a tareas solidarias. No se le ha vuelto a conocer ninguna relación aunque su nombre se le ha relacionado con otros muy poderosos como Carlos Slim.

Mantiene a algunas de sus amigas de siempre de las casas reales, entre ellas a la reina Sofía. No hay fecha importante en la vida de la reina emérita en la que Noor no esté presente. Pero salvo en contadas ocasiones prefiere escapar del foco mediático y dejar toda la luz a Rania, con la que mantiene una complicada relación.

Sobre la firma

Mábel Galaz

Fue la primera mujer en pertenecer a la sección de Deportes de EL PAÍS. Luego hizo información de Madrid y Cultura. Impulsó la creación de las páginas de Gente y Estilo. Ha colaborado con varias cadenas de televisión y con la Cadena Ser. Ahora escribe en El País Semanal.

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