Adele, acusada de apropiación cultural por vestirse con un biquini con la bandera de Jamaica y nudos bantú

La cantante se suma a la lista de famosos juzgados por sus vestimentas, como Heidi Klum, Carlota Casiraghi y Justin Trudeau

Adele, durante los premios Grammy de 2017, celebrados en Los Ángeles (California, EE UU).
Adele, durante los premios Grammy de 2017, celebrados en Los Ángeles (California, EE UU).Matt Sayles (GTRESONLINE)

Últimamente se habla de Adele en referencia a su gran pérdida de peso, más de 45 kilos. La cantante ha dado un giro a su vida, ha cambiado su alimentación pero también su vida personal, pues en abril se conoció que firmó los papeles de divorcio. Sus fans inundan las redes sociales de felicitaciones cada vez que la artista sube una fotografía en la que se aprecia su mejorado aspecto. Sin embargo, su última instantánea también ha generado multitud de comentarios críticos por apropiación cultural.

“Feliz de lo que sería el carnaval de Notting Hill en mi amado Londres”, ha escrito Adele en referencia a la cancelación del evento por la pandemia del coronavirus y junto a una imagen en la que lleva a la espalda plumas amarillas, la parte superior de un biquini con la bandera de Jamaica y nudos bantú, un peinado con pequeños moños que suelen lucir mujeres negras; este no es el caso de la cantante. Por ello varios usuarios han tachado de “insensible” y “problemática” la fotografía compartida por la intérprete de Rolling in the Deep y han llegado a escribir que “debería ir a la cárcel”.

No obstante, Adele cuenta con numerosos admiradores que han salido en su defensa. “La pobre solo quería presumir de su épica pérdida de peso” y “tengo una familia jamaicana y no me importa si alguien usa un biquini como este con la bandera o quiere peinarse de ese modo” son algunos de los comentarios con los que otros usuarios se han posicionado a favor de la cantante, alegando que “no todo es necesariamente ofensivo”.

Pero la artista no es la única celebridad que ha sido criticada por apropiación cultural. Kim Kardashian ha lucido en varias ocasiones trenzas africanas y en 2018 registró varias marcas con la palabra kimono, por lo que recibió comentarios de usuarias japonesas que indicaron que dicha prenda se usa para ocasiones especiales, como bodas y graduaciones, e incluso funerales. Al igual que Adele con las plumas, aunque en este caso para emular a una india americana, Carlota Casiraghi fue duramente juzgada en prensa y redes sociales. La hija de Carolina de Mónaco acudió a un concurso de hípica organizado por Gucci en la que ya es una tradición presentarse disfrazado. Una idea creada por la diseñadora Frida Giannini, cabeza de la firma italiana entre 2006 y 2014.

Carlota Casiraghi, en la edición de 2012 del Gucci Paris Master.
Carlota Casiraghi, en la edición de 2012 del Gucci Paris Master.Venturelli (Getty Images for Gucci)

Pero la apropiación cultural no es un término que solo se use en el continente americano. También miembros de la cultura hindú juzgan duramente a los famosos cuando emplean símbolos propios de su religión. La modelo Heidi Klum eligió para asistir una fiesta de Halloween de 2008 un disfraz de la diosa de la destrucción Kali. Una situación similar a la que vivió Selena Gomez tras actuar en el programa estadounidense Dancing with the stars en 2013. La cantante recibió críticas por su vestimenta, sus accesorios y los pasos de baile, que fueron considerados un insulto a la cultura hindú.

La moedlo Heidi Klum, casada con el músico Seal, acudió anoche de esta guisa a la fiesta de Halloween que cada año organiza el matrimonio en Nueva York.
La moedlo Heidi Klum, casada con el músico Seal, acudió anoche de esta guisa a la fiesta de Halloween que cada año organiza el matrimonio en Nueva York.AP

A punto estuvo de dimitir el primer ministro de Canadá, Justin Trudeau. La revista Time recuperó el pasado mes de septiembre una instantánea de un anuario de 2001 en el que se ve al político, entonces profesor de instituto en Vancouver, vestido de Aladino y con la cara pintada de negro durante una fiesta.

Justin Trudeau, el segundo por la derecha, vestido de Aladino durante una fiesta celebrada en Vancouver, en 2001.
Justin Trudeau, el segundo por la derecha, vestido de Aladino durante una fiesta celebrada en Vancouver, en 2001.The Times

También las marcas se enfrentan a este tipo de comentarios. Hace dos años Jennifer Lawrence fue la imagen de una campaña de Dior inspirada en la cultura mexicana, concretamente en la escaramuza charra, un deporte femenino en el que hay que realizar coreografías con caballos. Los usuarios de redes sociales criticaron que la firma francesa no eligiera una actriz mexicana, prefiriendo a la protagonista de Los juegos del hambre, que llegó a decir cuando se lanzó la campaña: “Estoy realmente emocionada de que esta colección esté mirando y celebrando el patrimonio de estas mujeres a través de una lente tan moderna”. Pero parece que Dior no aprendió de este error porque el año pasado tuvo que retirar un anuncio protagonizado por Johnny Depp en el que se muestran varios elementos la cultura nativoamericana. Hanay Geiogamah, profesor de la Universidad de California y miembro de la tribu Kiowa, dijo al periódico The Washington Post: “Esto refleja la realidad de que la industria [...] todavía piensa que pueden apropiarse de las imágenes de los indios americanos cuando lo consideren oportuno”.

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