Álvaro Falcó y la nueva generación de aristócratas españoles: profesionales e ‘influencers’

El futuro marqués de Cubas se une a otros jóvenes centrados en sus carreras y alejados del concepto rancio y las prebendas que se relacionaban con estas distinciones reales

Fernando Fitz-James Stuart, Tamara Falcó y Álvaro Falcó.
Fernando Fitz-James Stuart, Tamara Falcó y Álvaro Falcó.

Tener un título nobiliario en España actualmente reporta pocas prebendas, por no decir ninguna, a efectos prácticos. Pero poseer uno significa para quienes los heredan un honor, una responsabilidad y también mantener la historia y la tradición de familias que en origen los recibieron de manos de reyes por destacar en batallas o en sus servicios a la Corona. Los títulos nobiliarios tienen una jerarquía que establece los rangos dentro de la aristocrcia. Tras el de rey o reina se sitúan el de príncipe-princesa, infante-infanta, archiduque-archiduquesa, duque-duquesa, marqués-marquesa, conde-condesa, vizconde-vizcondesa, barón-baronesa y señor. El poder político que ostentaban en el medievo desapareció, también lo hizo el derecho a ser senadores que regía en el siglo XIX, como se derogó que solo los pudieran heredar los primogénitos varones desde que se aprobó en 2006 la Ley sobre la Igualdad del Hombre y la Mujer para la Sucesión de Títulos Nobiliarios.

Entre los casi 3.000 títulos de nobleza que existen en España, 50 los otorgó Juan Carlos I a personalidades que han dejado huella en ámbitos como el deporte, la cultura, las ciencias o el Derecho, y Felipe VI no ha concedido ninguno desde que fue proclamado hace seis años. Entre los de nuevo cuño ha habido distinciones para personajes como Carmen Iglesias, historiadora y primera mujer directora de la Real Academia de la Historia, a escritores como Camilo José Cela o Mario Vargas Llosa, a futbolistas como Vicente del Bosque o cardiólogos como Valentín Fuster.

Pero entre las nuevas generaciones de nobles de raigambre hay un nexo común: todos ellos son profesionales que viven de trabajos ajenos a títulos o herencias, y algunos además son lo suficientemente conocidos como para ejercer de prescriptores o influencers y ganarse la vida prestando su imagen a marcas conocidas que les pagan por ello.

Tamara Falcó, en el Festival de Cine de San Sebastián, el 25 de septiembre de 2020.
Tamara Falcó, en el Festival de Cine de San Sebastián, el 25 de septiembre de 2020.Daniel Gonzalez (GTRES)

Tamara Falcó, marquesa de Griñón

Es el caso de Tamara Falcó hija de Isabel Preysler y Carlos Falcó, que acaba de recibir el título de marquesa de Griñón que su padre le dejó en herencia tras su muerte por coronavirus el pasado 20 de marzo. Un título que se remonta a la reina española Isabel II y que concedió a la aya de su hija, que entonces era la princesa de Asturias. Si alguien hubiese querido dar un golpe de efecto al rancio mapa aristocrático español, no podría haber pensado en alguien mejor que esta mujer que se ha ganado al público en el último año con su frescura tras ganar el concurso televisivo ganar MasterChef Celebrity en su anterior edición. Desde entonces, la ya marquesa de Griñón, se pasea por las redes sociales y las portadas como una figura consolidada que buscan las publicaciones y las firmas y se ha convertido en nueva gurú de la gastronomía. Ha pasado de “niña pija y tonta”, como ella misma dijo a este periódico que la veía la gente, a ser parada por la calle con cariño y ha convertirse sin quererlo en sucesora del glamur de su madre. Con la ventaja de haberse ganado un lugar en televisión por méritos propios, ya que ahora mismo colabora con El Hormiguero y también participa como copresentadora del programa Cocina al punto, junto al chef Javier Peña, donde le hace las preguntas que haría cualquier novato en los fogones al mismo tiempo que va preparando junto a él las recetas que proponen.

 Álvaro Falcó en una imagen de noviembre de 2018.
Álvaro Falcó en una imagen de noviembre de 2018.GEN/GAA/IAG (GTRES)

Álvaro Falcó, próximo marqués de Cubas

La muerte este martes de su padre Fernando Falcó, marqués de Cubas, le señala como el sucesor natural para ostentar el título de su padre. Álvaro, de 36 años, es el único hijo del marqués de Cubas, fruto de su relación con Marta Chavarri, aunque él últimamente ha sido objeto de la curiosidad mediática por ser novio de Isabelle Junot, hija de Philippe Junot quien fue a su vez el primer marido de la princesa Carolina de Mónaco. Estudió Publicidad y Relaciones Públicas y ha trabajado como creativo de la agencia MacGuffin. Es muy amigo de Carlos Torreta, el actual Marido de Marta Ortega quien siempre le ha llamado por el nombre del título de su padre, Cubas. El joven está suscrito a la Diputación Permanente u Consejo de la Grandeza de España y entre sus amistades, y a pesar de que él siempre ha mantenido un discreto segundo plano, existen otros nombres conocidos, como el del empresario Javier Hidalgo, Alfonso Aznar, hijo del expresidente del Gobierno José María Aznar, o Ramón Hermosilla Gómez Cuétara, delfín del empresario mexicano Carlos Slim.

Victoria de Hohenlohe-Langenburg, en el funeral de su padre en septiembre de 2016.
Victoria de Hohenlohe-Langenburg, en el funeral de su padre en septiembre de 2016.gtresonline

Victoria Hohenlohe, duquesa de Medinaceli

Victoria Elisabeth von Hohenlohe-Langenburg heredó el título de una de las casas más importantes de Europa, el ducado de Medinaceli hace tres años, cuando solo tenía 19. Lo recibió tras la muerte de su padre, Marco de Hohenlohe, y el título la acredita como descendiente del rey Alfonso X El Sabio y es uno de los más antiguos del país. La XX duquesa de Medinaceli por el momento parece más interesada en finalizar sus estudios en el Instituto de Empresa y en dedicarse a la hípica, una de sus aficiones, que a prodigarse en eventos sociales o en apariciones en la prensa. Nació en Málaga pero se crió en Munich y en la actualidad reside en Madrid donde cursa sus estudios. Su padre heredó el título de su abuela, Victoria Eugenia Fernández de Córdoba, y existe una pugna familiar discreta para aclarar la transmisión de los otros 41 reconocimientos nobiliarios que ella ostentaba.

Fernando Fitz-James Stuart y Solís.
Fernando Fitz-James Stuart y Solís.

Fernando Fitz-James, duque de Huéscar

Fernando Fitz-James Stuart es nieto de Cayetana de Alba y el hijo del actual duque de Alba, Carlos Fitz-James Stuart y de de su exesposa Matilde Solís, hija también del marqués de la Motilla. Cumplió 30 años el 14 de septiembre y como primogénito será el heredero de 50 títulos nobiliarios, entre los que se encuentran nuevo ducados, de colecciones de arte de gran valor y de 30 propiedades todas ellas ligadas a la historia de España, entre ellas el Palacio de Liria en Madrid. Precisamente en un ala de este palacio es donde vive junto a su esposa Sofía Palazuelo, con quien acaba de tener una niña a la que han llamado Rosario.

Fernando estudió en el colegio madrileño Santa María de los Rosales, donde también cursaron estudios los hijos de los reyes Juan Carlos y Sofía y adonde acuden actualmente la heredera del trono, la princesa Leonor, y su hermana, la infanta Sofía. Pasó varios cursos en Reino Unido y se graduó en derecho por la Universidad de Londres, ampliando sus estudios posteriormente con un máster en la Universidad de Massachussetts. Después realizó otro máster de Dirección de Marketing en el College for International Studies de madrid, donde conoció a su mujer. En la actualidad se dedica a ayudar a su padre en la gestión del patrimonio familiar y trabaja en el Banco de SAntander desde hace más de cuatro años, un trabajo en el que entró como becario. Discreto y poco dado a actos públicos, es un amante de los deportes que practica desde niño, entre ellos la vela y el tenis.

Hilda Armada Falcó, el día de su boda.
Hilda Armada Falcó, el día de su boda.Cordon Press

Hilda Armada, condesa de Güenes

Hilda Armada Falcó es nieta de Felipe Falcó, el hermano del desaparecido marqués de Griñón que murió a los 33 años como consecuencia de un accidente de coche en 1962. Su madre que también se llamaba Hilda, como su bisabuela, le cedió en 2016 el título de condesa de Güemes. Un título creado por el rey Fernando VI de España en 1742 a favor de Antonio de Güemes, embajador de España en Suecia. Hilda es psicopedagoga y ha trabajado como relaciones públicas para empresas como L’Oreal, la empresa de comunicación Equipo Singular y desde 2010 hasta 2014 en la división de la firma MAC de la compañía Estée Lauder.

En 2011 se casó con Borja Márquez y poco después fue noticia por el robo de la tiara de brillantes que lució durante la ceremonia, valorada en más de un millón de euros. La joya fue sustraída de la caja fuerte de la casa que la familia posee en Deva, País Vasco, y tras una larga investigación policial, se concluyó que el robo había sido realizado por una banda latinoamericana con la complicidad del matrimonio boliviano que atendía la casa durante las prolongadas ausencias de la familia, pero a pesar de las detenciones que se llevaron a cabo la joya nunca apareció. La conclusión de la investigación, una vez cerrada, es que no existe esperanza de que aparezca porque se supone que la pieza fue enviada a Bolivia, separada por piezas y los brillantes vendidos por separado.

Alejandra Romero en Madrid en mayo de 2018.
Alejandra Romero en Madrid en mayo de 2018.ADRIANO ALVAREZ (GTRES)

Alejandra Romero, duquesa de Suárez

Nieta de Adolfo Suárez, primer presidente de la democracia tras la dictadura de Franco, Alejandra Romero es hija de Miriam Suarez, la primogénita del político que falleció a causa de un cáncer a los 41 años. El rey Juan Carlos concedió a Adolfo Suárez el título de duque en febrero de 1981 para premiar su “abnegación, tacto y prudencia al servicio de la reconciliación de todos los españoles como presidente del Gobierno”. La Ley de Igualdad para la Sucesión de Títulos Nobiliarios de 2006 derogó la prevalencia del varón sobre la mujer, de tal manera que la hija mayor del expresidente se convertía así en la destinataria del título. Pero al haber fallecido, el privilegio pasó a Alejandra, su primogénita. La joven, muy discreta, nunca se ha pronunciado sobre el intento de su tío Adolfo de obtener para él el ducado que le correspondía por ley, pero por este y motivos relacionados con la relación de su padre con la familia, tiene una relación escasa, por no decir inexistente con los hermanos y primos de la rama familiar materna.

Alejandra Romero es abogada, habla francés e inglés con fluidez y trabaja en el despacho Herbert Smith, en el madrileño paseo de la Castellana. Se presentó a una selección de empleados sin desvelar a nadie su identidad, protegida por su primer apellido. Reflexiva, observadora, seria y muy trabajadora, como la definió Aurelio Delgado, cuñado del expresidente, tiene vena filantrópica y da clases de inglés y matemáticas a madres en riesgo de exclusión social en el Centro de Apoyo y Encuentro de Familia Mariam Suárez, fundado en homenaje a su progenitora, y es vocal de la Asociación para la Defensa de la Transición. Está casada con Pedro Armas, compañero de colegio y licenciado en Derecho y Administración de Empresas por ICADE, que actualmente trabaja como vicepresidente de Servicios Globales de Jobandtalent, una empresa de trabajo temporal que tiene 500 empleados. El pasado mes de septiembre nació la primera hija del matrimonio a quien han llamado Mariam, como la desaparecida madre de Alejandra.

Sobre la firma

Maite Nieto

Redactora que cubre información en la sección de Sociedad. Ha desarrollado la mayor parte de su carrera en EL PAÍS, donde ha sido redactora de información local de Madrid, subjefa en 'El País Semanal' y en la sección de Gente y Estilo donde formó parte del equipo de columnistas. Es licenciada en Periodismo por la Universidad Complutense de Madrid.

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