Mariah Carey, demandada por su hermana por mentiras “vengativas y despreciables”

Alison Carey reclama más de un millón de euros porque dice que la cantante inventó historias en su biografía “para promover las ventas del libro”

La cantante Mariah Carey en Nueva York en 2019.
La cantante Mariah Carey en Nueva York en 2019.TheImageDirect.com (GTRES)

Alison Carey, de 59 años y hermana de Mariah Carey, ha demandado a la cantante por 1,25 millones de dólares (algo más de un millón de euros) alegando que las memorias que publicó en 2020, The Meaning of Mariah Carey, le causaron una “inmensa angustia emocional”. La intérprete de una de las canciones más reproducidas y rentables cuando llega la Navidad, All I Want for Christmas is You, relató en su libro autobiográfico que salió a la venta a finales del pasado septiembre detalles de su vida que molestaron a su hermana y que ahora han provocado su reacción en los tribunales. Entre otras cosas, Carey desvela en su publicación un matrimonio opresor, violencia familiar y también habla del trastorno bipolar que padece.

“Cuando era pequeña había desarrollado el instinto de sentir cuando se avecinaba la violencia”, cuenta en las memorias. “Me di cuenta de que cuando los gritos de los adultos alcanzaban cierto tono, debía ponerme a cubierto”. Relata varios altercados físicos y se detiene en uno especialmente violento de su hermano hacia su madre que la obligó a llamar a un amigo de la familia para pedir ayuda. Ella tenía seis años y cuando llegó la policía aún recuerda cómo uno de los agentes la miró y dirigiéndose a su compañero le dijo: “Si esta niña lo logra, será un milagro”.

Aunque hubo instantes en los que la música consiguió generar momentos cálidos junto a su madre, Carey identifica a su familia con la violencia. “Cuando tenía 12 años mi hermana me drogó con Valium, me ofreció una uña del dedo meñique llena de cocaína, me provocó quemaduras de tercer grado y trató de venderme a un proxeneta”, cuenta en el libro donde añade que para sus hermanos y su propia madre pasó a ser tratada como “un cajero automático con peluca” tan pronto como empezó a ser famosa. Según su versión, la cantante se sintió abandonada y todos ellos “simplemente trataron de hacer creer que yo era inestable de forma institucional inmediatamente después de haber firmado el mayor acuerdo económico de un artista en solitario”.

Ahora, Alison Carey, según los documentos legales publicados por TMZ, argumenta en su reclamación que “se sintió profundamente dañada” por las declaraciones de su hermana Mariah y acusa a la artista de inventarse historias “para promover las ventas de su libro” sin aportar “evidencias para sustentar” sus afirmaciones. En el libro, Mariah también achaca a Alison que cuando ella tenía 12 años le arrojó una taza de té hirviendo que le causaron quemaduras de tercer grado. Afirmaciones que Alison asegura son falsas y su hermana hizo “sabiendo el daño que le causarían”. La hermana de la cantante asegura que la artista, al lanzar lo que ella afirma son mentiras, no tuvo en cuenta que su estado de salud es complicado, que sufre trastornos digestivos, problemas en la columna y una lesión cerebral que le causa problemas de memoria a corto plazo y de visión y que es consecuencia del ataque que sufrió en 2015 en su casa, un incidente que aún no se ha resuelto y del que se desconocen los autores.

Alison Carey, que es seropositiva, fue arrestada hace años por ejercer la prostitución y confesó que había sido adicta al alcohol, aunque afirma llevar mucho tiempo sobria tras haber luchado contra su problema con la bebida. Y mantiene en su demanda judicial que su famosa hermana “usó maliciosamente su figura pública” para atacarla sabiendo que se encuentra en una situación económica muy complicada, “con el único fin de generar titulares sensacionalistas que describen situaciones espeluznantes encaminadas a promover las ventas de su libro”.

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