Los perros de Joe Biden abandonan la Casa Blanca tras morder a una persona

Los dos pastores alemanes regresan a Delaware, pero la portavoz del Gobierno asegura que volverán “pronto” a la residencia presidencial

La primera dama de EE UU, Jill Biden, con su perro Dog Champ a las afueras de la Casa Blanca el 24 de enero de 2020.
La primera dama de EE UU, Jill Biden, con su perro Dog Champ a las afueras de la Casa Blanca el 24 de enero de 2020.ADAM SCHULTZ / WHITE HOUSE HANDO (EFE)

El regreso de los perros a la Casa Blanca con la Administración de Joe Biden causó gran entusiasmo a finales de enero. El exmandatario Donald Trump había roto una tradición de siglos al no tener animales de compañía en la residencia presidencial. Sin embargo, los dos pastores alemanes de la familia Biden, Champ y Major, fueron trasladados temporalmente a Delaware después de que el menor de estos le provocara “una lesión leve” a un “desconocido”. La portavoz del Gobierno, Jen Psaki, ha explicado este martes que el viaje estaba fijado con anterioridad y volverán “pronto” al 1600 de la Avenida Pensilvania.

Meses antes de que Biden arrancase su campaña adoptó a Major, de cachorro, en un refugio de animales de Delaware, donde el demócrata ha vivido desde su infancia antes de convertirse en presidente. Lo hizo por recomendación de un veterinario para animar la vida de Champ, que ya tiene 13 años y su estado físico se ha ido deteriorando. En una entrevista con Kelly Clarkson en febrero, la primera dama Jill Biden sostuvo que había dedicado parte de su tiempo a aclimatar a los animales en su nuevo hábitat, la Casa Blanca. “Tienen que tomar el ascensor, no están acostumbrados a eso, y tienen que salir al jardín sur con mucha gente mirándolos. Así que me obsesioné con lograr que todos se sientan cómodos y tranquilos”, sostuvo la profesora.

El incidente con Major lo contó por primera vez CNN que, sin citar fuentes oficiales, informó que el perro había mordido a un guardia de seguridad de la Casa Blanca. Psaki ha asegurado en una rueda de prensa que los animales todavía se están acostumbrando al entorno y las caras nuevas, y que este lunes Major fue “sorprendido por una persona desconocida y reaccionó de una manera que resultó en una lesión menor en el individuo”. La unidad médica de la Casa Blanca atendió la lesión del individuo, no identificado por la portavoz. Psaki agregó que ya estaba previsto que los perros viajaran a Delaware, donde los cuidarían amigos de la familia Biden, mientras la primera dama visita bases militares en la costa oeste. “Ella tiene un viaje de tres días esta semana y los perros regresarán pronto a la Casa Blanca”, sostuvo la secretaria de prensa, sin especificar la fecha de retorno.

Antes de llegar a la Casa Blanca, Major ya había hecho noticia en noviembre, cuando producto de un juego con su amo, el demócrata acabó con una lesión en el pie que lo obligó a utilizar una bota ortopédica. La primera dama también contó en su entrevista con Clarkson que los perros tienen prohibido subirse a los muebles, aunque el travieso Major hizo uso de uno de los sofás de la residencia presidencial. “Corren por todas partes”, agregó. Según las fuentes anónimas citadas por CNN, al menor de los animales se lo ha visto en varias ocasiones adoptar un comportamiento agitado, incluidos saltos, ladridos y “embestidas” contra el personal y los miembros de seguridad.

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Sobre la firma

Antonia Laborde

Corresponsal en Washington desde 2018. Ha trabajado en Telemundo (España), en el periódico económico Pulso (Chile) y en el medio online El Definido (Chile). Máster de Periodismo de EL PAÍS.

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