“Brooklyn Beckham no es un chef”: los hijos de ricos y famosos se enfrentan a las críticas por nepotismo en redes sociales

Ciertos retoños parecen vivir ajenos al privilegio que traen de cuna y les cuesta reconocer que sus fortunas y apellidos son los grandes avales de sus proyectos profesionales. El último en enfrentarse a las críticas ha sido el primogénito de David y Victoria

Brooklyn Beckham en la fiesta de la revista 'Variety' denominada Poder Joven en Hollywood, en 2022.
Brooklyn Beckham en la fiesta de la revista 'Variety' denominada Poder Joven en Hollywood, en 2022.MICHAEL TRAN (AFP)

Brooklyn Beckham ha sido el último famoso en aparecer en la cuenta del conocido tiktoker Daniel Mac. Y no ha salido del todo bien parado. Mac es toda una sensación en la red social preferida de la generación Z, donde acumula más de 12,9 millones de seguidores, gracias a la creación de un formato tan simple como directo. Mac se acerca a completos desconocidos al volante de coches de lujo y les hace una sencilla pregunta: “¡Eh! ¿A qué te dedicas?”. La marca y el modelo, así como el precio del vehículo, aparecen escritos sobre los vídeos, en los que las personas que responden revelan su profesión: “Soy productor musical”, responde un hombre que conduce un lamborghini urus de 350.000 dólares (cantidad similar en euros) y que afirma haber trabajado para Travis Scott, Drake o Beyoncé. “Soy peluquero”, responde un carismático hombre de mediana edad que conduce un rolls royce cullinan de, también, 350.000 dólares. Juan Juan, que es el nombre de este estilista, es el peluquero de estrellas de la talla de John Travolta, Brad Pitt o Robert de Niro. En Los Ángeles, California, es habitual que Daniel Mac se encuentre con un buen puñado de celebridades. Algunas de las respuestas más divertidas y virales al “Hey, ¿a qué te dedicas?” suelen ser las más simples: “Soy Jason Derulo” o “Soy Helen Mirren”.

Hace escasos días, la cuenta de Daniel Mac explotó al aproximarse a un McLaren P1 color rojo, uno de los 375 que se han producido en el mundo, cuyo coste supera 1.200.000 dólares. “Hey, ¿a qué te dedicas?”, pregunta Mac. Al volante se encuentra Brooklyn Beckham, hijo del futbolista David Beckham y de la diseñadora y ex Spice Girl Victoria Beckham, que responde: “Soy chef”. Mac, que más tarde escribió en los comentarios que, en un principio, no había reconocido a Brooklyn Beckham, pregunta, sorprendido: “¿De verdad? ¿Eres el mejor chef del mundo?”. Beckham responde: “Eso intento”. “¿Le darías algún consejo a alguien que esté intentando ser cocinero?”. Y el joven Beckham, de 23 años, responde: “Claro, que sigan su pasión y cualquier cosa que les haga felices”.

@itsdanielmac

Bruh What Even Is A “Chef Name 😅💀@brooklynbeckham #mclarenp1 #p1

♬ original sound - DANIEL MAC

El vídeo, de apenas 30 segundos de duración, no ha tardado en despertar todo tipo de críticas en redes sociales y ha traído de vuelta el viejo debate sobre los bautizados como bebés del nepotismo, aquellos hijos de celebridades que acaparan los proyectos más jugosos en cine, televisión, música, moda o publicidad, o que reciben una exagerada atención por parte de los medios en toda empresa personal que pongan en marcha debido al interés que produce su apellido. Algunos de estos ejemplos son: Dakota Johnson, hija de Melanie Griffith y Don Johnson; Lourdes León, hija de Madonna; Maude Apatow, hija del director y productor Judd Apatow y la actriz Leslie Mann; Francesca Scorsese, que no necesita aclaración; o todos los hijos de Will y Jada Pinkett Smith, por mencionar a unos pocos.

Muchos de ellos se muestran completamente ajenos a su propio privilegio: estos bebés nepóticos (ahora adultos con sus propios proyectos y ambiciones) suelen mencionar en entrevistas palabras como “esfuerzo”, “talento” o “mérito”. Uno de los casos más sonados fue el del actor Ben Stiller, hijo de los cómicos Jerry Stiller y Anne Meara, que respondió en Twitter a unos comentarios sobre la suerte de algunos hijos de: “Hablo por experiencia, todos nos enfrentamos a desafíos. Diferentes a los que no tienen acceso a la industria. El mundo del espectáculo, como todos sabemos, es bastante difícil y, en última instancia, es una meritocracia”. O la actriz y empresaria Gwyneth Paltrow, hija del productor y director Bruce Paltrow y de la actriz ganadora de un premio Tony y un Emmy Blythe Danner, quien aseguró en el canal de YouTube de Hailey Bieber (a su vez hija del actor Stephen Baldwin y sobrina de Alec Baldwin): “Como hijo de alguien, tienes un acceso que otras personas no tienen, por lo que el campo de juego no está nivelado de esa manera. Sin embargo, siento que cuando cruzas la puerta, por la que entraste injustamente, casi tienes que trabajar el doble y ser el doble de bueno”.

Todos los comentarios del vídeo de Daniel Mac seguían la misma dirección: “Nacido en una familia multimillonaria y ahora casado con Nicola Peltz, hija de un multimillonario. ¡¡Pero él es un chef!!”, escribió un usuario. Otro añadió: “No puede ser que esté fingiendo que su trabajo como chef le consiguió ese coche... Brooklyn, por favor”.“¿Habéis visto el vídeo de Brooklyn Beckham en su McLaren en el que le preguntan que a qué se dedica y él responde que es chef?”, pregunta el usuario de TikTok @foolsnirvana en un vídeo que ya acumula el millón de reproducciones: “Es tremendo y entiendo que se haya hecho viral porque mucha gente está en plan ‘no eres chef, simplemente tus padres son ricos’. De hecho, creo que ni siquiera trabaja en un restaurante, simplemente prepara la cena para su novia... que creo que es algo que hace mucha gente sin llamarse a sí mismos chefs”. El usuario pasa a explicar que el vídeo le genera cierto conflicto: “Al final Brooklyn Beckham está tranquilo en su coche y un tío aparece de la nada para preguntarle cómo puede permitírselo e imagino que el cerebro de Brooklyn empieza a cortocircuitar y a tener una minicrisis existencial cuando escucha ‘¿A qué te dedicas?’, porque la respuesta es: “No hago nada, simplemente nací en una familia extremadamente privilegiada”.

Lo cierto es que Brooklyn Beckham no ha estudiado cocina, pero varios medios han recogido su intención de abrir un pub en Los Ángeles. Antes de eso, los intentos de construcción de su carrera han sido algo erráticos: comenzó, como era de esperar, siguiendo la estela de su padre, con un contrato para jugar en la Liga sub-16 del prestigioso equipo de fútbol Arsenal, pero el equipo lo dejó marchar a los 16 años. Entonces se enroló en la prestigiosa escuela de diseño Parsons en Nueva York, que abandonó al poco tiempo. Entre medias, fue modelo, imagen de marcas y más adelante fotógrafo, con un sonrojante libro de fotografía que también despertó la burla en redes sociales por la baja calidad de su trabajo. Y, entonces, llegó la gastronomía.

Fue en una entrevista con Variety de este mismo año donde Brooklyn Beckham reconoció que había tenido más comienzos en falso en su carrera que la mayoría, insistiendo en que sus proyectos anteriores eran “pasatiempos” y que ahora había descubierto su verdadera pasión, la cocina. Así llegó Cookin’ with Brooklyn (”Cocinando con Brooklyn”), un programa gastronómico emitido a través de su perfil de Facebook y en Instagram en el que Beckham visitaba restaurantes de renombre y luego intentaba emular sus platos. El escándalo, revelado por el New York Post, llegó al conocerse que un sencillo programa creado para las redes sociales costaba 100.000 dólares por episodio y contaba con un equipo de 62 profesionales que incluían a un productor gastronómico para, según el medio citado, “enseñar a Brooklyn Beckham a preparar un sándwich”.

Es posible que de todos los bebés nepóticos, Brooklyn Beckham, sin un talento todavía definido pero una asombrosa seguridad en sí mismo, sea uno de los menos queridos en redes sociales. No juega al fútbol ni cocina, pero las redes sociales no se lo pierden, aunque sea por mero hate-watching (lo que se mira únicamente por el placer de criticarlo después). En una reciente emisión en directo a través de Instagram, el propio Beckham respondió a las críticas despertadas por el vídeo del tiktoker Daniel Mac y por algunos de sus desastres gastronómicos en pantalla: “No soy un chef, soy un cocinero”, afirmó, “me encanta cocinar y comenzar desde el principio y ya sabes, aprender, voy a aprender todos los días”. Nadie se compra un mclaren P1 con un primer trabajo en cocina.

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