El propietario, X. Piñol (en el centro), enseña su villa valorada en un millón de euros a una pareja de rusos en la urbanización Punta de La Mora (Tarragona), el pasado jueves.

Brotes verdes por la costa

Un nuevo tipo de cliente extranjero que paga al contado anima las inmobiliarias del litoral mediterráneo español. Franceses, rusos, alemanes, belgas y escandinavos compiten por casas a precio de ganga. Se impone el apartamento de dos dormitorios a 60.000 euros

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