Opinión
Texto en el que el autor aboga por ideas y saca conclusiones basadas en su interpretación de hechos y datos

Todo está mal diseñado

Los objetos perfectos son francamente escasos. El resto suponen una oportunidad para diseñadores inquietos

Patente de dos modelos de tijeras, presentada por Charles Driest en 1922. |
Patente de dos modelos de tijeras, presentada por Charles Driest en 1922. |Google Patents

Buena noticia: todo está mal diseñado. Buena noticia, claro, para creativos imaginativos y empresarios atrevidos. Pero, al mismo tiempo, una mala noticia para todos los demás. El escritor y filósofo Umberto Eco dijo una vez: “El libro es como la cuchara, el martillo, la rueda, las tijeras. Una vez se ha inventado no se puede hacer nada mejor”. Vale, si lo dijo el inolvidable maestro italiano, debe ser verdad, incluso podemos añadir algunos pequeños objetos más, como un anzuelo, una aguja, o el clip, imposibles de mejorar. Pero todo el resto merece una urgente revisión.

Veamos, los coches continúan quemando combustible para moverse desde que empezaron a circular hace más de un siglo. Y, desgraciadamente, matan por accidente a más de mil personas al año solo en España. Seguro que, a estas alturas, merecerían un mejor diseño.

No funcionan los carriles bici, no se entiende la señalización de las calles, la papelera se vuelca. El microondas se estropea justo cuando acaba la garantía y, si echamos cuentas, sale más caro arreglarlo que comprar uno nuevo. Mal diseñado. El móvil no se puede reparar ni ampliar su capacidad, diseño cínico. El grifo está justo debajo de la ducha, y al abrirlo te mojas y te quemas, diseño idiota.

La aceitera que gotea, el boli que se atasca, el abrefácil que no se abre, se rompen las gafas y las pinzas de la cocina se doblan a la primera. Las mascarillas solo ofrecen el 95 % de efectividad y, además, nos deforman las orejas. Y los recientes dispensadores de gel hidroalcohólico te salpican por todas partes. Podemos seguir así y darnos cuenta de que todo cuanto nos rodea está diseñado, pero no de forma óptima. Una gran oportunidad para ingeniosos inquietos, que tanto nos urgen en los tiempos que corren.

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