Bodil Kjær, la diseñadora del escritorio más famoso del mundo (y el favorito de James Bond): “Antes no era más que un objeto para que un ‘pez gordo’ se sentara detrás”

Entrevistamos a la creadora de ‘The Desk’ (1959), un icono del diseño que, además de en la gran pantalla, fue adoptada por la BBC y por personalidades como Felipe de Edimburgo o el actor Michael Caine

Bodil Kjær en la actualidad junto a varios de sus diseños.
Bodil Kjær en la actualidad junto a varios de sus diseños.Keith Greenbaum (Keith Greenbaum)

“Con 12 años le dije a mi familia que quería ser arquitecta”. Bodil Kjær (Horsens, Dinamarca, 1932) tuvo claro que ni la época ni el hecho de ser mujer serían un problema a la hora de materializar su sueño de diseñar y mejorar el espacio con el que le había tocado convivir. La determinación siempre ha sido un rasgo crucial de su personalidad. “Me han inspirado los problemas que surgían en mis proyectos, no otros arquitectos”, responde cuando intentamos desentrañar el origen de su estilo inconfundiblemente danés que cambió para siempre el concepto funcional de una oficina. Y que, como sucedió a otras muchas arquitectas y diseñadoras, casi no tuvo presencia en los libros de historia. El salto a subasta de algunas de sus piezas más icónicas, y su posterior reedición a cargo de firmas de mobiliario como Carl Hansen & Søn o Holmegaard, quiso que su nombre no quedara en el olvido. Desde entonces, pelea para obtener su merecido puesto de honor en el diseño del siglo XX.

Entre 1955 y 1963, Kjær desarrolló su primera serie, Elements Of Architecture (elementos de arquitectura). Todo surgió mientras resolvía algunos problemas de naturaleza funcional y estética en el interior de los espacios públicos que estaba edificando. “Los llamé así porque fueron diseñados a modo de elementos de un propio edificio, como una puerta o una ventana. Y de este manera, también lo son una bañera o el mobiliario”. En esta serie de muebles, objetos de vidrio y lámparas destacó un objeto que trastocaría desde entonces el rumbo del espacio laboral, The Desk.

La triple aparición del famoso escritorio de Bodil Kjær en 'Solo se vive dos veces' (Lewis Gilbert, 1967).
La triple aparición del famoso escritorio de Bodil Kjær en 'Solo se vive dos veces' (Lewis Gilbert, 1967).

Este escritorio de líneas puras y funcionales creado en 1959 es quizás el famoso en su género de toda la historia. El cine, en múltiples ocasiones, se ha encargado de perpetuar esta leyenda. La primera y más sonada fue en la saga cinematográfica de James Bond. Los directores de arte Syd Cain y Sir Ken Adam debieron sentir devoción por el diseño de Kjær porque aparece en tres adaptaciones cinematográficas de las novelas de Ian Fleming: Desde Rusia con amor (Terence Young, 1964), 007 al servicio de Su Majestad (Peter Hunt, 1969) y Solo se vive dos veces (Lewis Gilbert, 1967). En esta última, protagonizada por Sean Connery y con guion de Roald Dahl, el escritorio aparece hasta en cinco ocasiones.

Ya un icono del diseño, también hizo presencia en Kingsman: Servicio secreto (2014), la comedia que parodia el universo 007 y con la que comparte también mobiliario. En concreto, como escritorio del agente veterano Harry Hart que interpreta Colin Firth. El mueble sale de nuevo en la secuela, El Circulo Rojo (2017),y puede que lo haga por tercera vez en su próxima entrega prevista para marzo de este año.

'Kingsman' no iba a ser menos que 007. El escritorio de Bodil Kjær es también la mesa de acción del agente Harry Hart.
'Kingsman' no iba a ser menos que 007. El escritorio de Bodil Kjær es también la mesa de acción del agente Harry Hart.

De subastas astronómicas a la reedición

El diseño de Bodil no solo ha protagonizado escenas de acción. Esta mesa fue usada por la BBC para la cobertura de varias elecciones, y personalidades como el actor Michael Caine o el pianista de jazz Oscar Peterson tuvieron una en sus casas. Tampoco nos olvidarnos de los fans que tiene entre la familia real británica. Felipe de Edimburgo adquirió un ejemplar para la casa de campo que comparte con la Reina Isabel II en Sandringham, en el condado de Norfolk.

Los interesados en adquirir un modelo original deben, en primer lugar, preparar la billetera. Los precios rondan los 30.000 euros en subastas online y la comunidad de anticuarios Pamono dispone de un ejemplar inédito por 65.000 euros. Se trata de una rareza fabricada en madera de wengué y latón negro por E. Pedersen & Søn, la segunda empresa en producirla tras hacerlo C.I. Designs en 1959. “La primera vez que se subastó, mi familia no daba crédito, incluso se reían porque lo recordaban como un viejo escritorio que yo había diseñado hace siglos”, declaró Bodil al comienzo de la fiebre por su puja.

La nueva 'Office Desk' lanzada por Karakter  en 2018.
La nueva 'Office Desk' lanzada por Karakter en 2018.
Así lucía en su formato original 'the Desk', diseñado por Bodil Kjær en 1959.
Así lucía en su formato original 'the Desk', diseñado por Bodil Kjær en 1959.

Ante el revuelo, la arquitecta decidió tomar cartas en el asunto y supervisar su reedición, que llegaría de la mano de Karakter en 2018. Esta versión actualizada lleva el nombre de Office Desk y respeta cada detalle del modelo original de 1959, reconocible por su estructura mínima de aluminio lacado. Sobre sus líneas simples y puras descansa un compacto tablero de madera con cajones que da la sensación de estar suspendido en el aire. Su precio –a partir de 6.500 euros– lo sitúa como un objeto de lujo desde entonces. Algo que dista del planteamiento funcional y económico con el que fue concebido inicialmente. “Observé que el escritorio predominante en las oficinas hasta entonces no era más que un objeto para que un pez gordo se sentara detrás, como si fuera un rey. En cambio, los jóvenes directivos empezaban a liderar las compañías como equipos. Así que decidí diseñar un escritorio alrededor del cual pudieran juntarse varias personas, como en una mesa de reunión”. Junto al escritorio Bodil diseñó una serie de módulos con cajoneras para que el nuevo ejecutivo pudiera acomodarlo a su gusto. “Mi objetivo era que pudiera contar con todo lo necesario para su trabajo diario. Pero no hay que perder de vista que esto era en 1959, no ahora”, matiza.

La inventora de los muebles para ‘dentro y fuera’

Estos muebles surgieron como una solución a un problema concreto de naturaleza estética, económica y funcional en los edificios que ella planificaba. Pero su rigor constructivo y la comodidad que transmitían llamó la atención de otros arquitectos que quisieron incluirlos en sus edificios, lo que puso en marcha su producción.

El arquitecto y decano de la Escuela de Diseño en Harvard Josep Lluís Sert fue uno de ellos. Quiso contar con sus diseños de exterior para la universidad de Boston. La torre Blue Cross-Blue Shield que edificó Paul Rudolph en 1957 o el club de golf diseñado por Harry Weese en Chicago fueron otros edificios que reclamaron la presencia de sus elementos arquitectónicos. Una de las peticiones más destacadas fue la del diseñador industrial Marcel Breuer, con quien Bodil compartió una visión racional y liviana del mobiliario. El húngaro quiso que la línea de sofás y asientos tapizados creada por la danesa amueblara su oficina en Nueva York. Esto resultó un apoyo crucial para el despegue de la factoría Kjær en EE UU.

En Boston comenzó su primera producción de la mano de la compañía C.I. Designs. Una de sus colecciones más memorables es Indoor/Outdoor, fabricada durante 25 años hasta el cierre de la empresa en 1985. Para el diseño de esta innovadora serie, concebida tanto para interior como para exterior, Bodil se hizo la siguiente pregunta: “¿Por qué tener dos juegos de muebles si con uno es suficiente?”. Con esta premisa ideó unos prototipos que dejó durante días en un porche frente al Océano Atlántico para comprobar su resistencia al viento, el sol, la sal o la niebla.

El relanzamiento de Indoor/Outdoor por Carl Hansen & Søn reproduce con exactitud la esencia cubista del original de 1959.
El relanzamiento de Indoor/Outdoor por Carl Hansen & Søn reproduce con exactitud la esencia cubista del original de 1959.

Compuesta por varias mesas y asientos (en 1974 se añadió la tumbona), la colección aglutina la perspectiva técnica de Kjær, su tesón por optimizar los entornos físicos y el confort como prioridad. “Siempre tuve en cuenta el contexto en el que desarrollaba cada pieza. Estos muebles fueron diseñados como una prolongación de la arquitectura moderna de la época, pero también para servir de cómodo apoyo”, explica. En 2018 recibió la llamada de Carl Hansen & Søn para lanzarla de nuevo bajo el rótulo de BK 10-15. Su sólida construcción en madera de teca, inspirada en las formas lineales y rotundas del cubismo, fue reproducida al milímetro por la marca de mobiliario danesa, tal y como fue la concibió Bodil hace más de seis décadas. “Me sentí muy cómoda colaborando el equipo de Carl Hansen. Compartimos ese deseo de crear muebles sostenibles y elementos arquitectónicos de gran calidad”, confiesa.

Una pionera de la ingeniería Arup

En paralelo, Bodil desarrolló una sólida carrera académica. Hija de una familia de granjeros asentados en la península de Jutlandia (al norte de Dinamarca), Kjær no dudó en dejar atrás su vida en el campo para trasladarse a Copenhague en 1951 y formarse en la creación de espacios junto al precursor del modernismo danés Finn Juhl. Más tarde, conseguiría una beca de la American-Scandinavian Foundation en EE UU, donde trabajó a las órdenes del diseñador industrial Paul McCobb, autor de la icónica PM-02 reeditada ahora por Fritz Hansen.

Fritz Hansen firma la nueva era de la lámpara Cross-Plex™
Fritz Hansen firma la nueva era de la lámpara Cross-Plex™

Esta firma danesa relanzó la lámpara de mesa Cross-Plex™, la más celebre en el catálogo de Kjær, que nació con el deseo de reflejar la calidez natural de las velas. Fruto de estos años también es su serie de jarrones Crosses. Diseñados en vidrio macizo, y con la forma de cruz para albergar flores sueltas como si crecieran en la naturaleza, han sido relanzado recientemente, en este caso, por Holmegaard en varias alturas y colores.

Los jarrones Crosses relanzados por la firma de vidrio Holmegaard están diseñados para sustentar flores sueltas.
Los jarrones Crosses relanzados por la firma de vidrio Holmegaard están diseñados para sustentar flores sueltas.

En 1969 se mudó a Londres con una nueva beca para iniciar estudios simultáneos en el Royal College of Art y en la Architectural Association, la escuela independiente de arquitectura más antigua del Reino Unido. En esta ciudad formaría parte del prestigioso grupo de arquitectos, sociólogos y planificadores que reclutó la empresa de ingeniería Arups hasta 1979, siendo la única mujer junto a otros 84 hombres. Durante estos años creció el interés de Bodil por experimentar con nuevos materiales, métodos e ideas como el uso de energías alternativas y la implicación humana en el diseño. Fue el caso de las viviendas climatizadas con energía solar que proyectó en zonas tropicales de África.

Ya en su propio estudio, Kjær planificó diversos edificios y el desarrollo urbanístico para una cantera de clientes que incluiría las universidades de Oxford y Cambridge, el Instituto de Tecnología de Massachusetts (donde desarrolló el prototipo de su afamado escritorio), IBM, el gobierno de Lombardía o Maryland. En la facultad de este estado ejerció de profesora titulada y durante décadas creció su implicación en el mundo universitario ofreciendo conferencias por centros educativos de todo el mundo. Harvard, Pratt Institute o la Real Academia de la Arquitectura de Copenhague son algunos de ellos.

“Los viajes han sido una motor de inspiración para mi trabajo. Inglaterra, Italia, Japón, EE.UU... He vivido y trabajado en lugares apasionantes, en los que me llegué a sentir muy cómoda y disfruté muchísimo. Sin embargo, decidí que era el momento de regresar a la costa este de esta península [Jutlandia], donde mi familia ha vivido durante siglos”. Con 88 años, Bodil vive actualmente en un monasterio en la localidad de Aarhus, pero no se ha retirado por completo. Está inmersa en la preparación de un libro y esa tenacidad e ilusión con la que anunció a sus padres su deseo de ser arquitecta no ha mermado, aunque reconoce que no ha sido un camino fácil. “Claro que he sentido discriminación en mi profesión por ser mujer, pero decidí desde el principio que eso no sería un obstáculo para disfrutar plenamente y ser feliz”.

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