Fantasear con otros mundos: el poder inmersivo de las videoinstalaciones

‘A Goodbye Letter, A Love Call, A Wake-Up Song’, título de la decimoséptima edición de la Bienal de la Imagen en Movimiento, invita al espectador a imaginar diferentes narrativas a través de piezas de gran valor visual

'Penumbra', obra audiovisual de Hannah Black, Juliana Huxtable y And Or Forever expuesta hasta el 20 de febrero en la Bienal de la Imagen en Movimiento.
'Penumbra', obra audiovisual de Hannah Black, Juliana Huxtable y And Or Forever expuesta hasta el 20 de febrero en la Bienal de la Imagen en Movimiento.

En la decimoséptima edición de la Bienal de la Imagen en Movimiento (BIM), el Centro de Arte Contemporáneo de Ginebra se ha transformado por completo en un insólito hotel de videoarte. Las tres plantas de la institución, habitualmente diáfanas, se han compartimentado en habitaciones donde se alojan las vídeo instalaciones y los decorados que forman esta edición titulada A Goodbye Letter, A Love Call, A Wake-Up Song. Comisariada por el colectivo de arte neoyorquino DIS –formado por Lauren Boyle, Solomon Chase, Marco Rosso, y David Toro– en colaboración con el director del centro, Andrea Bellini, la Bienal propone una imagen en movimiento en un espacio físico y en varias pantallas.

Los pasillos oscuros, iluminados únicamente por las palpitantes esculturas de luz de los hermanos Grau, conectan cada una de las estancias en las que la barrera entre lo real y la ficción se evapora. “Queríamos crear un ambiente inmersivo y unificado para todas las obras que a la vez pudiese otorgar a cada artista su propio mundo”, explica el colectivo de arte neoyorquino.

La obra 'Circle Time' puede verse en la decimoséptima edición de la Bienal de la Imagen en Movimiento.
La obra 'Circle Time' puede verse en la decimoséptima edición de la Bienal de la Imagen en Movimiento.Cynthia Mai Ammann

Desde su nacimiento en 2010, DIS ha reinventado varias plataformas para la producción, amplificación y discusión de la cultura contemporánea. Primero como dismagazine.com, una revista digital que fue pionera en el análisis social y cultural de la última década. Y desde 2018 como dis.art, plataforma de streaming enfocada a la educación y al pensamiento crítico que produce y publica tanto series como documentales en colaboración con artistas, cineastas y pensadores.

El colectivo ha ido incorporando en su práctica los métodos de producción de la sociedad de consumo para okuparlos con reflexiones que dinamitan la legitimación de sus estructuras. Las editoriales de moda de Dis Magazine se apropiaron de los lenguajes visuales dominantes de la mercantilización con el fin de cuestionar las contradicciones de una estética que una década después ha sido adoptada por una abanico de marcas y creativos. Dis.art se ayuda de la jerga audiovisual para crear contenidos bajo el género que ellos acuñan como “edutainment”, una mezcla entre educación y entrenimiento.

DIS concibió la Bienal como una rama tangible de la plataforma, una temporada piloto de formatos que interrumpen su programación regular. “Pensamos en una exposición que pudiese englobar varios géneros televisivos y que pudiese inventar otros nuevos, que cada pieza fuese el principio de algo más grande, con continuidad y sin un final definido”.

'Social Cohesiveness', instalación de Akeem Smith.
'Social Cohesiveness', instalación de Akeem Smith.

Las instalaciones tienen un valor de producción insólito en la corriente de videoinstalaciones. Para Bellini mostrar piezas que pueden ser accesibles desde cualquier lugar empezaba a carecer de sentido. Por ese motivo, desde que asumió la dirección del BIM, decidió que además de comisionar las obras deberían producirlas. Así ha transformado la bienal en una de las mayores plataformas de producción y financiación de videoarte a nivel global.

Nada más comenzar la visita, en la entrada de la primera sala, se reparten unas gafas 3D. Dentro, Saturday, el film de la parisiense Camille Hernot concatena una colección de clips de tele evangelistas, canales de rezo y bautismos superpuestos por rótulos de noticias catastróficas, plantea cómo nos relacionamos con la esperanza en medio de crisis globales.

Desde unos bancos de madera se asiste a un juicio digitalmente animado donde un pangolín es acusado de “la muerte del todo”. Esta obra de las artistas Hannah Black y Juliana Huxtable en colaboración con el estudio creativo And Or Forever ahonda en la construcción de lo humano y no humano. “Una de sus inspiraciones era los juicios a animales del medievo en los cuales los animales podrían ser acusados de inmoralidad”, afirman DIS.

'Everything But The World', vídeo de DIS.
'Everything But The World', vídeo de DIS.Cynthia Mai Ammann

En un tatami, al calor de unas mantas eléctricas, puede visionarse Everything But the World. Se trata de una especie de programa de historia natural no lineal sobre el Homo Sapiens que DIS ha rodado durante los últimos dos años en tres países diferentes y ha reescrito una docena de veces en colaboración con amigos y pensadores.

En un cuarto repleto de frases escritas por los hijos de Lauren Boyle y Marco Rosso, el videoartista experimental Ryan Trecartin dirige una nueva entrega del programa educativo de dis.art Circle Time. En él, activistas y artistas explican en una guardería repleta de niños la complicada maquinaria social. Otro de los formatos que repite y estrena temporada es The Restaurant, de Will Benedict y Steffen Jørgensen. Desde una sala de interrogatorio con una espejo de dos vías se puede observar sin ser observado el tercer grado que hace el dueño de un restaurante a sus clientes mientras, desde una granja de animales Orwelliana, se reproduce un programa de radio que discute sobre la ciencia del cuerpo y las bacterias.

En la sala de al lado, cuatro filas de sillas-pupitre están envueltas por tres pantallas que presentan Neutral Witness, del documentalista Theo Anthony. Como un alumno más, el espectador sigue las cuatro horas de un seminario donde entrenan a policías de Baltimore en el uso de cámaras corporales, posteriormente editado en All Light Everywhere, su galardonado documental sobre la hiper vigilancia en Estados Unidos.

'The Restaurant', episodio de 40 minutos de duración creado por Will Benedict y Steffen Jørgensen.
'The Restaurant', episodio de 40 minutos de duración creado por Will Benedict y Steffen Jørgensen.Cynthia Mai Ammann

Telfar TV, del diseñador Telfar Clemens, es uno de esos géneros televisivos aún por categorizar a los que hacía referencia DIS. Se presenta como una canal 24 horas en directo sin ningún tipo de contenido ni planificación.

Entre todos los formatos que copan las principales plataformas de streaming queda patente que muchos productos de calidad audiovisual carecen de una mirada crítica. Por eso, la selección del BIM’21 invita a imaginar diferentes narrativas con piezas de gran valor visual. Una vez estas obras hagan el check-out de su particular hotel Suizo, el 20 de Febrero, habitarán online en dis.art junto a su amplio catálogo de pensamiento contemporáneo. DIS esperan presenciar un futuro cercano donde este tipo de artistas entren en el streaming de masas para abrir debates en una conversación más global: “Queremos imaginar que otro mundo es posible”.

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