Aquí puedes comprar los míticos “muebles anónimos” del restaurante Il Giardinetto de Barcelona

Las piezas de AOO Barcelona perpetúan los principios del mejor diseño: son prácticas, sencillas y producidas en proximidad

La silla Salvador en Il Giardinetto, Barcelona. |
La silla Salvador en Il Giardinetto, Barcelona. |

Hay una razón muy clara por la que Marc Morro prefiere presentarse como mueblista antes que como diseñador: así la gente no tiene que preguntarle si lo que diseña son coches, trajes de novia o filtros de Instagram. “Además, nosotros no solo diseñamos, sino que también nos responsabilizamos de la producción. La palabra mueblista engloba todo eso”, explica por teléfono. Tampoco hacen falta preguntas para entender a la primera que los muebles de AOO Barcelona, el estudio que Morro fundó hace siete años con Oriol Villar y del que ahora también es socio David Martí, son exactamente eso y no esculturas de Henry Moore.

Tanto los que diseñan para su catálogo como los que realizan por encargo para marcas o particulares presumen de funcionales y cotidianos, aunque la estética también les importe mucho. “Nosotros decimos que hacemos muebles anónimos porque no tienen esa cosa de deidad de autor de otras piezas. Están bien hechos y pueden llamar la atención, pero no piden a gritos que los mires”.


No es de extrañar que los pasos de AOO acabaran cruzándose con los de Miguel Milá, el histórico diseñador barcelonés que ha conformado el gusto de Marc Morro y sus socios. En 2013, recibieron su beneplácito para reeditar Salvador, una silla realizada en ratán y diseñada originalmente por Milá en 1974 que Morro pone como ejemplo para ilustrar esa palabra que aparece siempre que se habla del trabajo de AOO y del propio Milá: la sencillez, según Morro algo muy distinto al minimalismo.

“Un diseño sencillo no solo se traduce en la imagen final de una pieza. También tiene que ver con que parta de una necesidad sencilla y con que la producción de la pieza sea consecuente con el resultado que se quiere conseguir. En el caso de la silla Salvador, formalmente puede parecer una pieza compleja, pero en el fondo es sencilla porque la manera más natural de trabajar el ratán es la que permite curvarlo”.

A esa apuesta por la sencillez responde la predilección de AOO por la madera (“es el material más cómodo de trabajar”) y también el compromiso de producir sus muebles en un radio no superior a 80 kilómetros. Normalmente, en talleres de artesanía, aunque esta última es una palabra de la que a Marc Morro no le gusta abusar. “Creo que se ha utilizado de una manera extrema para darle valor a los productos, pero que algo sea artesanal no siempre implica que esté bien hecho. Eso depende de lo bueno que sea el artesano, porque también los hay que son malos”, afirma. “Es un término que ya nos aburre un poco a todos”.

Lámpara Bon Any, de AOO.
Lámpara Bon Any, de AOO.

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