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Los diez mejores espacios del país para disfrutar de un whisky diez

Si eres de los que se deleitan saboreando cada trago de este elixir escocés en un ambiente relajado, cosmopolita y sofisticado, el nuevo Ballantine’s 10 debería ser tu elección obligada. Aquí damos todas las pistas para que sepas cómo y dónde

Sostenía el singular escritor estadounidense Mark Twain que “demasiado de cualquier cosa es malo, pero demasiado de un buen whisky apenas resulta suficiente”. Una máxima que podría definir muy bien la nueva propuesta de Ballantine’s, la icónica marca de whisky escocés nacida en 1827 que, casi dos siglos después de su nacimiento, presenta una estimulante nueva fórmula. El nuevo Blended Scotch Whisky Ballantine’s 10 American Barrel combina a la perfección el sabor del whisky escocés envejecido durante una década con la dulzura de las barricas americanas. ¿El resultado? Un gusto dulce y cremoso con matices de tarta de manzana y natillas de vainilla mezcladas con un toque de limón, caramelo y toffee. Una propuesta diferente capaz de satisfacer a los consumidores más sofisticados que aprecian el momento de tomarse un buen whisky, ya sea on the rocks, a media tarde y disfrutando de cada matiz, o como parte de su combinado favorito después de una cena con amigos.

Su color oro líquido no miente: es un pequeño lujo pensado para paladares premium que, sin embargo, no tiene nada de inaccesible. A continuación, las mejores direcciones –repartidas por distintos puntos de nuestra geografía–, para disfrutar de un Ballantine’s 10 en todo su esplendor: en un ambiente relajado en mitad de una gran urbe, en un exclusivo espacio con vistas al mar o en un local que te transportará al Nueva York de los años 20.

Maquiavelo (Sevilla)

A orillas del Guadalquivir y entre palmeras, bonsáis y buganvillas, se erige el nuevo punto gastronómico de referencia en la capital hispalense. Dividido en siete espacios que conforman distintos ambientes, Maquiavelo es el lugar donde se va a cenar disfrutando de un showcooking, donde uno se refresca del calor sevillano en los tatamis situados al lado de la piscina y, por supuesto, donde comienza la noche. La coctelería de autor, de la mano del relevante bartender Carlos Delgado, es uno de sus puntos fuertes. Después de disfrutar de una cena íntima o con amigos, tomar una copa es parada obligatoria. ¿Nuestra recomendación? Ballantine’s 10, tu mixer favorito, una rodaja de lima y mucho hielo, que estamos en Sevilla y los termómetros no perdonan.

Gala (Barcelona)

Un tiovivo, una tarotista o una sala de baile escondida… Gala Restaurante lo tiene todo para obnubilar a todo aquel que se acerque a descubrir una cocina mediterránea atrapada en el surrealismo del siglo XX. Como su propio nombre hace sospechar, la filosofía del local se inspira en Gala, mucho más que la esposa y musa de Dalí, y se divide en cuatro ambientes haciendo de él una de las aperturas más recientes que nadie debería perderse en Barcelona. Si tienes pensado reservar mesa en los próximos meses, te recomendamos que cojas sitio en su patio al aire libre, donde una fuente con forma de nariz no te dejará indiferente.

Ramses (Madrid)

Dicen de ella que es la terraza más cool de la capital. Y los que han ido saben bien que cumple las expectativas. Situada en la siempre concurrida Plaza de la Independencia, con vistas a El Retiro y la Puerta de Alcalá, Ramses es el lugar donde tomar un cóctel disfrutando del tardeo y también en el que seguir la noche después de probar alguno de los sabrosos platos de su carta. Si prefieres reservar mesa en el interior, decorado por el célebre diseñador francés Philippe Starck, comprobarás que no hay mejor maridaje para su decoración de aires industriales que Ballantine’s 10. Si quieres disfrutar de su gusto dulce y cremoso en todo su esplendor, pídelo on the rocks.

Teatro Kitchen & Bar – Backstage (Barcelona)

Porque a veces lo más interesante de una función ocurre entre bambalinas, la coctelería Backstage (cuya carta ha sido diseñada por el prestigioso bartender Matteo Pirroni) es el nuevo punto de reunión predilecto para autóctonos y visitantes de la capital catalana. De ambiente íntimo, sofisticado y maridado con la mejor música y los snacks más apetecibles, este espacio con vida propia forma parte del recién inaugurado restaurante Teatro, que toma el relevo en el Paral.lel barcelonés del antiguo Tickets de Albert Adrià. Los maestros de la escena dicen que el espectáculo siempre debe continuar y qué mejor acompañamiento para hacerlo que un Ballantine’s 10.

Café Madrid – Hotel Marqués House (Valencia)

Sentirte en mitad de una tertulia entre mentes brillantes nativas de aquellos felices años 20 es inevitable en cuanto cruzas el umbral del Café Madrid, engalanado con sofás Chester bajo la tenue luz de lámparas de la época y las chandelier de lágrimas de cristal hechas a medida. La barra es la verdadera protagonista del lugar, un espacio creado alrededor de un pasillo damero en mármol blanco que adquiere esa pátina de otro tiempo al estar forrada en madera. Con esta singular atmósfera, pedir un Ballantine’s 10, envejecido al más puro estilo americano, se antoja casi obligatorio. Su color oro cálido y su personalidad sofisticada y cool maridan a la perfección con ese ambiente relajado y elegante que invita a disfrutar de una copa sin prisa y apurando, sorbo a sorbo, su sabor con notas dulces de vainilla, toffee y nueces.

Moments (Alicante)

Situado en primera línea de playa de la sosegada Urbanova, Moments es, de todo, menos un chiringuito al uso. Respetando la arquitectura original de la heladería que solía ocupar el espacio, este restaurante bebe del Nueva York de los años 20 y va cambiando su decoración cada poco. Siempre mantiene, eso sí, el espíritu tranquilo y elegante de un local con las citadas referencias. Su formato fine dining 24 horas invita a disfrutar de su carta –donde las brasas son imprescindibles– durante todo el día: del desayuno a la cena pasando por un cóctel o un buen whisky al atardecer con vistas a la bahía de Alicante. Sin duda, un punto de encuentro para los amantes de la buena mesa y los mejores combinados.

Trocadero Benalmádena (Málaga)

Las calas ajenas a las aglomeraciones de la playa de la Viborilla la convierten en un lugar único para desconectar. En ese ambiente de relax te apetecerá descubrir las bondades de Trocadero, un espacio con tres terrazas con vistas al mar y acceso directo a la playa en el que es imposible no sentirse en el paraíso. Además de los clásicos arroces y pescados propios de la Costa del Sol, su carta incluye elaboraciones con influencia asiática y creaciones típicas de la zona que bien merecen una visita. Y, como es seña de identidad del grupo Trocadero, la coctelería es también gran protagonista de la carta. Aprovecha la relajación del sonido de las olas del mar para disfrutar de una copa de Ballantine’s 10, un whisky que se presta a ser paladeado en una ocasión tan especial como esta: gozar del dolce far niente en versión andaluza.

Papúa Colón (Madrid)

El interiorismo selvático de este restaurante ubicado al lado del céntrico Teatro Fernán Gómez es el decorado perfecto para aquellos que buscan una experiencia completa cuando salen a cenar: buena comida, mejor coctelería (la barra circular de la entrada está pensada para ello) y una atmósfera digna de ser inmortalizada en Instagram. Desde la jirafa que da la bienvenida hasta los animalillos de cerámica que brotan entre plantas exóticas, Papúa es el lugar donde dejarse ver y ser visto. También donde disfrutar de su cocina mediterránea con una vuelta o de los combinados a cargo de Daniel Regajo, que ha pasado por coctelerías tan reconocidas como Streetxo Londres o The Gibson. Su carta líquida se inspira en los cinco continentes y la vajilla utilizada para cada cóctel es tan espectacular como sus sabores.

Casto Bar (La Coruña)

“Somos un local para beber donde te va a apetecer comer”. El eslogan de este espacio en el corazón de La Coruña lo dice todo. Siguiendo las tendencias de las principales capitales europeas, su carta combina platos sencillos para compartir en los que la materia prima es la gran estrella con cócteles clásicos y de autor. La idea es empezar con unas cañas, pasarse al vino, picar algo y acabar con una copa o un whisky bien madurado como Ballantine’s 10. Su ambiente invita al hedonismo y la desconexión con una decoración minimalista donde la máxima para librarse de la tentación es caer en ella.

Sumerian (Bilbao)

En pleno distrito del cóctel de Bilbao, una de las direcciones que merece la pena apuntar es este local de coctelería de vanguardia que mezcla combinados de autor fieles a las últimas tendencias mundiales con una carta de crepes dulces y salados. Un maridaje original e irresistible del que es posible disfrutar hasta el amanecer. Quienes han ido destacan la variedad de whiskys disponibles, entre los que el Ballantine’s 10 resalta como la opción perfecta para los paladares más exigentes. ¿El plus? De forma periódica reciben la visita de cocteleros de renombre llegados de todo el mundo que renuevan sus propuestas bajo la tenue luz y la espectacular decoración del local.

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