CUMBRE DEL G-8

Estalla una carta bomba en la sede de una televisión de Berlusconi en Milán

La explosión causó heridas a la secretaria del director, al que iba dirigida

La secretaria se disponía a abrir la carta, cuando ha hecho explosión a las 12.30 provocando una llamarada que le ha causado heridas leves. La mujer se encuentra ingresada en el hospital de Milán con quemaduras leves en las manos y un fuerte shock.

La carta, que contenía una cinta de vídeo, había sido recibida el martes y estaba dirigida al director, Emilio Fede. El Comité de Redacción difundió un comunicado en el que condenaba el "grave episodio intimidatorio" que considera "un duro ataque contra la libertad de información".

Se trata del cuarto atentado con explosivos en los últimos días, aunque dos de las bombas fueron desactivadas por la policía. El lunes explotó un sobre bomba en un cuartel del cuerpo de Carabineros en Génova, que causó heridas graves en un ojo a un joven policía.

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Ese mismo día, la policía informó de que había desactivado un mecanismo incendiario en el interior de un paquete encontrado en una zona periférica de Génova.

El martes, la policía consiguió evitar la explosión de otra carta bomba en Génova, dirigida esta vez contra el movimiento de los Monos blancos.

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Por otro lado, la mañana de ayer la oficina de una empresa de trabajo temporal, situada en el centro de Milán, ha sido atacada por miembros del Frente Revolucionario por el Comunismo. Los asaltantes han roto los cristales y han arrojado líquido inflamable al interior del establecimiento, prendiéndole fuego.

Las fuerzas de seguridad han encontrado en el lugar varias octavillas en las que dicha organización reivindicaba el ataque que ha producido pocos daños materiales.

Además, la policía ha interceptado un paquete incendiario, dirigido a una tienda del grupo italiano Benetton en Ponzamo (al norte de Italia). El paquete, que no ha causado ningún daño, se ha incendiado cuando los expertos en desactivación de explosivos lo estaban abriendo.

Y, según han informado las autoridades, alguien ha enviado un sobre con dos balas de calibre 38 y una foto de Vittorio Agnoletto, portavoz del Genova Social Forum (GSF) -que agrupa a mil organizaciones antiglobalización- al alcalde de Génova.

El miedo a un fallo en la seguridad

La Policía italiana ha intensificado hoy los controles, tanto en las fronteras como en Génova, ante la previsión de posibles incidentes durante la cumbre de jefes de Estado o de Gobierno del G-8, que se desarrollará en esa ciudad del noroeste de Italia entre el 20 y el 22 de julio.

A dos días del comienzo de la Cumbre del G-8, el miedo se ha convertido ya en la protagonista absoluta de la reunión. Su prueba más patente es el aspecto de Génova, donde la mayoría de los comercios del centro han cerrado y de donde ya ha empezado el éxodo de ciudadanos que quieren evitarse los problemas de vivir en una ciudad que durante varias jornadas ofrecerá un aspecto irreal.

Un entramado de grandes verjas diseminadas por la ciudad la dan un aspecto de gueto por el que ni siquiera los propios habitantes pueden moverse libremente, dado que en algunas zonas del centro la Policía exige pases específicos.

En total se han desplegado en Génova cerca de 20.000 efectivos entre policías y militares, mientras otros centenares controlan los 43 puestos fronterizos de Italia, donde proceden a identificar a los manifestantes contra la globalización que por miles van llegando al país.

Efectivos controles de fronteras

Según datos del Ministerio del Interior, hasta ahora ha sido rechazada la entrada de casi 700 personas, que en los ordenadores policiales aparecen con antecedentes por haber participado en manifestaciones violentas. En algunos pasos fronterizos se han desarrollado manifestaciones pacíficas para protestar por la rigidez en los controles, que se han saldado sin incidentes. En las próximas horas, se espera la llegada de 25.000 manifestantes más, lo que rebaja a un cuarto las expectativas.

A primeras horas de esta mañana, un centenar de agentes han procedido a revisar unas instalaciones deportivas de Génova en las que están acampados 700 jóvenes antiglobalización, que desde el lunes llevan a cabo una contracumbre en la que debaten los mismos asuntos que integran la agenda de los líderes.

El control, por sorpresa y motivado por denuncias sobre posibles incidentes en el recinto, ha permitido a los policías encontrar algunos utensilios como escudos de plexiglás y cubiertas de camión, "instrumentos de autodefensa", como los denominan los responsables del GSF, que agrupa a unas ochocientas organizaciones contra la globalización.

Uno de los portavoces del movimiento de los Monos blancos (en alusión a esa prenda de vestir), el italiano Luca Casarini, ha declarado que "la desobediencia civil que practicamos da miedo al G-8 y no deja dormir a las fuerzas del orden. Pero nuestras acciones y nuestros instrumentos están a la luz del día. No nos manifestaremos con armas ofensivas ni romperemos escaparates".

Los jefes de la diplomacia de Italia, Francia, Reino Unido, Alemania, Estados Unidos, Canadá, Japón y Rusia debatirán la estrategia para reducir la deuda exterior de los países pobres, la apertura del comercio internacional, la creación de un fondo para combatir enfermedades en el mundo y la política de prevención de conflictos.

Otros temas más concretos son la difícil situación en Oriente Próximo y Macedonia y el proyecto de escudo antimisiles de EE UU. Para preparar la cumbre, los ministros de Exteriores del G-8 se entrevistan en Roma hoy y mañana.

REUTERS
EPA

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